Milano trema: La polizia vuole giustizia

Milán tiembla, la policía pide justicia (1973)

El teniente Giorgio Caneparo es un policía amoral e implacable, y cuando su jefe es asesinado por una organización criminal, jura vengarse. Se infiltra en ella, eliminando a los matones de más bajo nivel hasta que capta la atención de Padulo, el jefe, quién lo contrata como conductor. Caneparo busca desvelar los secretos de los criminales usando sus métodos poco ortodoxos.

Graciosa, aunque irregular entrada del género poliziotteschi, célebre por las persecuciones automovilísticas que se muestran, y, como no podía ser de otra manera en este tipo de películas, las escenas de violencia y crueldad sin ningún otro propósito que el de conmocionar al espectador. Las peleas están bastante bien coreografiadas, y el explosivo retumbar de las armas de fuego contribuye a crear una sensación de adrenalina. El ligero atisbo de una trama aparece vagamente en el ilógico guión, el cual llega a flaquear en algunas escenas (principalmente las que no son de acción), aunque los personajes no son tan unidimensionales como podría parecer, muy a pesar de las interpretaciones de los actores, que hacen lo justo, pero sin destacar.

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El film parece hacer una tímida crítica ante la violencia que celebra, especialmente en el tramo final, pero su tono ambiguo hace que ésto se quede en muy poca cosa, en un mero esbozo, dado que al mismo tiempo, muestra a la fuerza bruta como, si no la manera correcta de hacer justicia, sí la más efectiva, más aún ante crímenes atroces. Dado que la policía está conformada por debiluchos, y el movimiento hippie por drogadictos, ninguno de los dos puede combatir la injusticia, lo cual es tarea de alguien tan ruin como los delincuentes con los que pelea.

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“No mueras, canalla. Te necesito vivo.”

La brutalidad y total falta de sutileza de la película terminan causando un efecto cómico no deseado, lo que sumado a las muy bien montadas escenas de acción, hacen que valga la pena cuando menos echarle una ojeada, más si son fanáticos del cine de explotación, o sienten curiosidad por el mismo.

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