Once Upon a Time in America

Érase una vez en América (1984)

(Esta reseña habla de la versión restaurada de 2012)

En 1933, David “Noodles” Aaronson es un contrabandista de alcohol, que huye de Nueva York al delatar al resto de su pandilla, que termina muerta en una emboscada de la policía. 35 años después, recibe la invitación de un tal secretario Bailey, quien parece conocer toda la historia y saber sobre el paradero de Noodles, por lo que este sale de su exilio y empieza a revivir la historia de sus años juveniles, marcados por el crimen, las mujeres, y su amistad con Max Bercovicz, el líder de la pandilla.

Envolvente drama sobre gángsters, con una narrativa ambiciosa que cubre múltiples épocas de la vida de sus personajes. A pesar de esto, no es una película “épica”, a pesar de su duración. Su tono es más intimista, el drama está más enfocado en momentos específicos que en una única línea argumental dominante (por ello, el hecho de que durante su estreno original los productores hayan mutilado la película y la hayan reorganizado en orden cronológico resulta un irrespeto colosal a la visión del director). El foco está en las relaciones entre los personajes, no en sus planes de negocios, si bien en múltiples escenas se ven envueltos en crímenes extremadamente violentos. El guión acierta en caracterizarlos como lo que son: amorales, violentos, misóginos, y con múltiples vicios. Sus penurias, vacíos emocionales, y fuertes lazos de amistad los humanizan, sin que se conviertan por ello en antihéroes o modelos a seguir.

erase vez america direccion arte

La dirección de arte es rica y llena de detalles, que son cruciales a la hora de construir el mundo en el que se desarrolla la acción. Es el aspecto visual más destacado de la película.

El ritmo, que avanza de manera imperceptiblemente rápida, y la intrincada construcción de la historia, en la que surgen cada vez más ambigüedades a medida que se avanza en aquellos “saltos temporales”, permiten mantener a la audiencia involucrada en la acción. Dichas ambigüedades abren la posibilidad de múltiples interpretaciones del final, todas igualmente válidas. Robert De Niro y James Woods cargan con la mayoría del peso en cuanto a la parte actoral, y ambos se desenvuelven bastante bien. Destaca también Rusty Jacobs, en el papel del joven Max.

erase vez america musica

La música del célebre Ennio Morricone juega un papel fundamental a la hora de darle a la película su carga emocional, en algunas de sus escenas más importantes. A pesar de su prominencia, no se abusa de ella, por lo que se conserva su poder. Es una de las cosas más memorables de la película.

El desarrollo de los personajes de Noodles y Max está definido por un contraste fundamental: el progresivo desencanto con la vida de mafioso del primero, y la creciente preocupación del segundo por acumular poder y riqueza. Noodles busca desesperadamente el amor de Deborah, una mujer inteligente y centrada que sabe que meterse con un tipo como él no vale la pena (el resto de personajes femeninos de la película son tratadas como meros objetos sexuales). Al no ser correspondido, prefiere entregarse de lleno a la bebida, al opio y a otras mujeres, sintiéndose atrapado, porque nunca ha conocido otro mundo. Max lo nota, pero empieza a anteponer sus negocios a su amistad, que se resquebraja.

erase vez america dominic

Y todo comienza con la aniquilación de la poca inocencia que le quedaba en unos personajes que nunca fueron inocentes, en primer lugar.

La historia de Noodles está permeada de arrepentimiento, y del dolor que le causa esta emoción. Él y los demás tratan de seguir adelante, a pesar de sus decisiones, pero el protagonista sabe que sus años mozos se les fueron mientras buscaban el dinero y descuidaban sus lazos con sus seres queridos. Al final, el tiempo que pasa no se puede recuperar, y las heridas causadas no se pueden sanar. Érase una vez en América toma lugar en un mundo de machos, en donde preponderan la amistad, el sexo, la violencia, y el poder. Pero bajo esa superficie, y permeando toda la obra, habita una profunda melancolía, por los buenos momentos que se fueron, por lo que no pudo ser, por lo que se perdió con los años. Gracias a su ambición, trasciende la mera historia de ascenso-caída de un grupo de mafiosos para convertirse en un drama muy humano.

 

Sunset Boulevard

Sunset Boulevard (1950)

Joe Gillis, un aspirante a guionista asfixiado por las deudas y la falta de trabajo, conoce a Norma Desmond, una vieja estrella del cine mudo quien desapareció de la luz pública, y vive encerrada en su mansión, junto con su sirviente, Max. Desmond escribe un guión para que sea filmado por Cecil B. De Mille, y Gillis se ofrece a revisarlo y mejorarlo. Pronto, Norma convierte a Joe en su amante. Este último acepta, porque ella paga todas sus deudas, lo mantiene, y le da regalos finos.

Resulta curioso el hecho de que el personaje de Norma se queje por la introducción del sonido en las películas, diciendo que las arruinaron. El cáustico diálogo del guión ocupa un lugar central en Sunset Boulevard, dándole un tono irónico, en el cual se critica agudamente la industria de Hollywood. Hay varios elementos de la historia que parecen sacados de Drácula: un viejo palacio en donde un joven permanece recluido, una (especie de) muerta viviente atormentada por el recuerdo de viejas épocas, y un sirviente sospechoso que cumplen la voluntad de su amo hasta el final, por nombrar algunos.

sunset boulevard gothic

La mansión en donde transcurre gran parte de la película tiene una atmósfera decididamente gótica, con su decoración barroca en decadencia y sus lujos.

Hay un contraste en la manera en la que son representados los personajes más jóvenes (el protagonista, Betty), y las “figuras de cera”, aquellos actores envejecidos y olvidados. Mientras los del primer grupo actúan de forma más natural, como personas comunes, Gloria Swanson y Erich von Stroheim parecen estar personificando a dos almas en pena: la primera gesticula, vocifera, y hace muecas, mientras el segundo languidece en las sombras, estoico y callado. Los cameos de los actores de la época muda tienen igualmente un dejo espectral. La presencia de Cecil B. De Mille, a quien se le ve aún rodando películas en su vejez, no hace sino realzar este contraste, que evidencia la miseria de Norma Desmond y Max von Mayerling.

max norma monkey

Al igual que los monstruos de la tradición gótica, ellos dos también son figuras trágicas.

Siguiendo la tradición del film noir, Sunset Boulevard se regodea en mostrar el lado oscuro de la humanidad. Se nos da a entender que Gillis es un escritor de segunda categoría, que fracasa por escribir historias rebuscadas, sin sinceridad, porque “son las que la gente quiere ver”. Desprecia a Norma, pero no puede alejarse de ella por la seguridad económica que le brinda. El dinero es lo único que le interesa. Desmond ansia tanto volver a su juventud que vive representando la imagen que quiere recuperar, para evitar lidiar con el hecho de que su época de fama ya pasó, y que ella no pudo adaptarse a un mundo nuevo.  Su carácter posesivo, dominante y controlador lleva a la ruina a los hombres con los que se relaciona.

Sunset Boulevard es una sátira escalofriante, cuyo humor seco critica lo efímero de la celebridad y el materialismo de la industria Hollywoodense. Muestra un progresivo descenso hacia la locura, con una atmósfera oscura cuyos matices de horror acentúan la fatalidad de su icónico desenlace. Su singularidad la ha convertido en una de las películas más influyentes de la historia.

 

Impresiones sobre Twin Peaks: El regreso (partes 1 a 6)

Twin Peaks (2017)

Han pasado aproximadamente 25 años desde que el agente del FBI Dale Cooper desapareció en Twin Peaks. Su alma está atrapada en el Black Lodge, mientras su doppelgänger, que ha tomado posesión de su cuerpo, comete asesinatos en el mundo físico. Por otra parte, un hombre llamado Dougie Jones, con una apariencia física similar a la de Cooper, vive en Las Vegas. Al alma de Cooper se le concede permiso de salir, lo que iniciará su odisea por volver a su cuerpo. Logra salir del Black Lodge, gracias a la intercesión de extraños seres, y vuelve al mundo material, amnésico y casi catatónico. En este momento, Dougie Jones desaparece, porque “ha cumplido su propósito”. El alma de Cooper toma su lugar, y nadie parece notar la diferencia. Cooper, casi incapaz de hablar o de realizar cualquier acción por su cuenta, trata lentamente de recordar su vida. MUY lentamente.

El agente Hawk recibe una llamada de la Mujer del Leño, quien le dice que “algo hace falta”, con respecto a la desaparición de Cooper. Junto con Andy, Lucy, el sheriff Frank Truman (hermano del sheriff Harry Truman) y el ahora agente Bobby Briggs, deciden reabrir el caso, para tratar de encontrar al desaparecido agente.

Un mórbido hallazgo toma lugar en el pueblo de Buckhorn, en Dakota del Sur: la cabeza decapitada de Ruth Davenport es encontrada junto al cuerpo (igualmente decapitado) de un hombre desconocido. Las huellas de un director de escuela, que soñó con ser quien asesinaba a la mujer, se encontraron por toda la escena del crimen. Mientras tanto, en la ciudad de Nueva York, una misteriosa caja de cristal contiene un secreto siniestro, que cobra las vidas de una pareja joven. No hay rastro del culpable.

gordon cole what the hell

“WHAT THE HELL?!”

La primera impresión que provoca esta nueva serie es desconcierto. Muchos esperábamos Twin Peaks, y lo que estamos obteniendo a cambio en realidad es la película más ambiciosa de David Lynch. En 18 partes. Para televisión (Lynch ha manifestado su preferencia por este formato durante los últimos años, atreviéndose incluso a decir que “la TV es el nuevo cine arte”). Es una reinvención drástica de aquella serie de principios de los 90, a pesar de que conserva la historia y los personajes. De esto se pueden decir tantas cosas a favor como en contra.

Volver al pueblo de Twin Peaks únicamente para revivir viejas glorias, haciendo algo exactamente igual a lo que se hizo en aquellos tiempos, la condenaría a la irrelevancia (aunque a los fans tal vez nos hubiera gustado igual). Así que tiene todo el sentido del mundo el hecho de que Lynch y Frost se hayan atrevido a hacer algo diferente. Esta nueva serie es más críptica, más confusa, más escalofriante, y más explícita.

twin peaks glass box

Lynch aprovecha el hecho de que la televisión por suscripción es más laxa en cuanto a violencia y desnudez se refiere. Tal vez, dentro de su filmografía, sólo Eraserhead o ciertas secciones de Inland Empire son igual de perturbadoras.

Afortunadamente, el humor excéntrico aún está allí, para balancear los momentos más escabrosos, o hacer de ellos algo gracioso (ejemplo: vemos un enano matando gente con un picahielo mientras suena una canción de rap en el fondo). Lentamente nos van poniendo al día con aquellos viejos personajes, que resultan más entrañables todavía ahora que los vemos en su madurez, canosos y con arrugas. La serie original estaba invadida de melancolía por los seres queridos que se han ido. Aquí se percibe, aunque sólo por momentos, una sensación similar, pero más vinculada al paso del tiempo y la vejez. La actuación del reparto original tiene un dejo de añoranza, en donde resaltan las escenas que transcurren en el Departamento del Sheriff con Hawk, Andy, Lucy y hasta Bobby Briggs.

Merece una distinción por aparte el trabajo de Kyle MacLachlan, quien interpreta a las diferentes personas en las que se ha desdibujado el agente Dale Cooper. El lado analítico, racional e ingenioso del personaje ahora le pertenece al doppelgänger, quien aprovecha esas cualidades para asesinar con una frialdad y una eficiencia absolutas. El lado intuitivo, entusiasta y dulce del personaje ahora le pertenece a Dougie Jones, quien trata de recordar exactamente cómo funcionar en el mundo, con torpeza, incomprendido por quienes lo rodean, pero siempre paciente, haciendo las cosas a su manera, ignorando las opiniones de los demás. El contraste entre lo escalofriante del primero y lo ingenuo del segundo es muy bien logrado.

dougie jones coffee

Con todo, es bueno ver que algunas cosas sobre Cooper no cambian.

La disponibilidad de mayor presupuesto ha permitido ampliar el alcance geográfico de la serie, que se ha movido del entorno semirural de Twin Peaks hacia Las Vegas, Nueva York, y otras ciudades. Ver la modernización del mundo causa cierto impacto, ya que ver la acción confinada a aquel poblado del condado de Washington le daba a la serie original un aire atemporal, casi que espiritual o mágico, lejos de la contaminación del mundo contemporáneo. Pero ahora hasta en el bar del pueblo tocan varios grupos de música indie, que parecen sacados de reseñas de Pitchfork.

Hablando de música, las evocadoras tonadas de Angelo Badalamenti brillan por su ausencia (si bien el compositor realizó de nuevo la música para esta serie). Ocasionalmente aparece un número de jazz, pero, por la mayor parte, la música consiste en ambiente (que incluye en ocasiones extraños sonidos industriales), que sirve para realzar la atmósfera trastornada. Es muy sutil, en contraste con la serie original, donde el tema de Laura Palmer sonaba una y otra vez, continuamente.

cooper eyeless woman

La crudeza de los efectos especiales se ve compensada por la forma creativa en la que son utilizados. Las imágenes que construyen son bastante inventivas, y en general la nueva serie brilla en cuanto a aspectos visuales.

Se echa de menos el diálogo de la serie original, que era mucho más estructurado e ingenioso, ya que aquí se recurre al típico diálogo Lynchiano, críptico, parco, obtuso e innatural (aunque, paradójicamente, con más palabrotas), que funciona a ratos. La tendencia que tenía la serie de extender las líneas argumentales hasta el límite, se ha llevado aquí hasta extremos insospechados. Y, como mencioné anteriormente, aquí no tenemos la cálida atmósfera del pueblo de Twin Peaks para distraernos de ese hecho y olvidarnos de ello. En lugar de eso, vamos de ciudad en ciudad, de escena inconexa en escena inconexa, estilo Mulholland Drive. El interés se mantiene, y los episodios enganchan, pero eventualmente la impaciencia se empieza a sentir (¿o tal vez eso era lo que el director planeaba?). En 6 episodios, la trama apenas si ha avanzado, porque ha pasado tanto, que en realidad no ha pasado nada.

Da la impresión que a Mark Frost lo hubieran relegado sólo a desdibujar los aspectos de la mitología del universo, a pesar de que, según los créditos, coescribió el guión. Con todo y lo que aprecio a Lynch y su obra, siento que a veces se le da demasiado crédito en cuanto a Twin Peaks se refiere, algunos de los mejores episodios fueron escritos por Frost, e incluso Harley Peyton y Robert Engels. La visión de Lynch prima por sobre lo que era originalmente la serie, y, en consecuencia, desaparece el melodrama, junto con esa atmósfera acogedora de pueblito pequeño, ingredientes que eran gran parte de su atractivo. De no ser por la comedia absurdista y los momentos de nostalgia, esta nueva serie caería en el mismo error que la película de Fire Walk With Me: la caída hacia la oscuridad total, sin una luz que balancee las cosas.

Con todos sus aciertos y errores, el regreso de Twin Peaks ha sido, en términos generales, satisfactorio (hasta el momento), debido a su atrevimiento, creatividad y simplemente al hecho de que, aún en esta “era dorada de la televisión”, es raro ver un producto tan intransigente, que no obedece a compromisos de ejecutivos, ni de audiencias, ni de canales, ni a mantener reputaciones pasadas, siguiendo únicamente su propio camino, haciendo algo fresco, nuevo, que verdaderamente se podría considerar a medio camino entre la televisión y el cine “de arte”.

 

 

Manhattan

Manhattan (1979)

Isaac Davis escribe chistes para la televisión. Es un hombre divorciado que sale con una chica de 17 años llamada Tracy, quién aún va al colegio. Por otra parte, Yale Pollack, un profesor casado, tiene una amante llamada Mary, una mujer intelectual. Yale es amigo de Isaac, por lo que eventualmente él y Mary se conocen, y empiezan a salir.

La ciudad de Nueva York es el escenario en el que se desenvuelven las complicadas relaciones sentimentales de los personajes. El contraste entre la modernidad urbana y su decadencia, acentuado por la maravillosa fotografía en blanco y negro de Gordon Willis, carga a la película con una atmósfera de un romanticismo melancólico, que corresponde muy bien con su temática. Manhattan no sigue una progresión dramática al pie de la letra, prefiriendo construirla a partir de momentos. El ingenio cómico de los diálogos de Allen y Marshall Brickman destaca a lo largo de la película, si bien al final esta adquiere un tono más reflexivo (aunque no precisamente dramático).

isaac tracy manhattan

“Yo soy anticuado, no creo en las relaciones extraconyugales, creo que la gente debería unirse de por vida, como las palomas, o los católicos.”

Las contradicciones y enredos de los sentimientos de los personajes toman el protagonismo. Isaac es un hombre neurótico, egoísta y caprichoso, que se cree con moral superior a los demás y evita el conflicto y la confrontación con los demás, a costa de sus propios derechos, pensando que eso lo hace una buena persona. Forma unos juicios sobre la gente que le impiden entablar las relaciones profundas que busca, porque está lleno de temores. Yale y Mary tienen una relación mutuamente destructiva, que los lastima a ellos y a todos a su alrededor, pero son incapaces de abandonarla. Ella en particular también padece problemas de autoestima. Efectivamente, todo el mundo es un desastre. Pero, ¿acaso eso los hace malas personas? En absoluto. Sólo son gente tratando de buscar el amor y la dignidad en sus vidas, en medio de la confusión de los caminos engañosos que toman tanto la emoción como la razón. Piensan mucho, cuando no deben, y sienten, cuando no es prudente.

manhattan planetas

“Nada que valga la pena ser conocido puede ser entendido con la mente. Todo lo valioso entra a través de una abertura diferente… si me perdonas la desagradable imagen.”

Manhattan muestra la lucha a la que nos enfrentamos todos los seres humanos por ser queridos, con todos nuestros defectos, complejos, prejuicios, pero también con nuestras valores y virtudes, en un mundo moderno donde la vida se ha complejizado, afectándonos (para bien y para mal) de maneras que no podemos percibir adecuadamente, en parte debido al creciente materialismo que nos invade. El retrato idílico de Nueva York, de un carácter casi onírico, es un reflejo de esta dualidad. La película es tan aguda como entrañable.

 

 

Office Space

Enredos de oficina (1999)

Peter Gibbons trabaja en una compañía de software llamada Initech, pero detesta su trabajo. Luego de someterse a una sesión de hipnoterapia ocupacional, pierde todo interés en seguir cumpliendo órdenes, dedicando sus energías a otras tareas, como embarcarse en una relación sentimental con la atractiva mesera Joanna, y planear un robo a Initech usando un virus de computadora.

El creador de Beavis and Butthead se embarca en el reino del cine con actores de carne y hueso, con esta película, que si bien no es la gran cosa, es entretenida, tiene un par de chistes memorables aquí y allá, y sirve para pasar el rato. Su estética plana y sombría (casi que una anti-estética) es destacable, en la medida en que refleja el gris y mecánico ambiente corporativo sin alma que abruma al protagonista. La primera parte de la película es superior a la segunda, ya que muestra de manera cómica y acertada numerosas situaciones que pueden presentarse en cualquier oficina (no sólo de una compañía de software).

office space impresora

Como la frustración que todos los que hemos trabajado hemos experimentado ante la impresora que no funciona, los compañeros de trabajo quisquillosos, el hecho de tener que rendirle cuentas a múltiples jefes…

Cuando la película intenta enfocarse en algo parecido a una trama, pierde completamente el rumbo, ya que da la sensación de que Judge no está enteramente cómodo con el formato de un largometraje, y en últimas crea una historia a medias, como por salir del paso. Su fuerza está es en la creación de sketches y bromas, así como en la satirización del micromanagement, la consultoría empresarial y su búsqueda de productividad a cualquier costo, los carteles motivacionales baratos utilizados para aumentar el rendimiento de los trabajadores, el vacío inherente a miles de trabajos de oficina y, en últimas, la búsqueda no de una vida sin trabajar, sino de un trabajo satisfactorio.

La perspectiva simpática que tiene Office Space hacia los trabajadores hace que la audiencia pueda sentirse identificada en muchos aspectos, y si bien esto no es determinante a la hora de calificarla como buena o mala, ciertamente trabaja a su favor. A pesar de sus fallas, esta bien puede ser la película perfecta para ver un lunes por la noche, luego de salir estresado de un trabajo agobiante. Permite fantasear con quedarse durmiendo en la casa o salir al parque en vez de madrugar al día siguiente, mientras de fondo suena Damn It Feels Good to Be a Gangsta de los Geto Boys.

Lawrence of Arabia

Lawrence de Arabia (1962)

Durante la Primera Guerra Mundial, Inglaterra se halla estacionada en Oriente Medio, en donde combate al Imperio Otomano. La insurgencia árabe, liderada por el príncipe Faisal, lucha por la independencia de sus territorios. El teniente T. E. Lawrence, de la Oficina de Asuntos Árabes del Ejército Británico, es enviado a “analizar las perspectivas” de Faisal, ya que los británicos tienen otro tipo de intereses sobre los territorios de las tribus árabes. Lawrence es un conocedor de la cultura de las gentes del desierto, por lo que se hace su aliado y termina liderando varias escaramuzas en contra de los turcos. Sus célebres acciones despiertan múltiples conflictos en su interior, sobre sus lealtades, su identidad, y su actuar.

David Lean crea un espectáculo (exitoso tanto con la taquilla como con la crítica) que trasciende su condición y se convierte en arte. Lo primero que resalta a la vista de la película es su impecable factura visual (el director de fotografía, Freddie Young, se luce). Planos generales extremos resaltan el vasto paisaje desértico, contra el que las figuras humanas se hacen minúsculas, en ocasiones insignificantes. El vívido retrato de las tierras árabes se completa con el brillo y nitidez de los colores (incluso aquellos cenizos apagados de las arenas), y el esforzado trabajo en cuanto a dirección de arte, que abarca desde los vestuarios (tanto de los beduinos como de los ingleses), armamento y utensilios hasta la recreación de lugares como el Sinaí o ciudades como Damasco y El Cairo.

lawrence de arabia paisajes

La fascinación que siente el protagonista por aquellos entornos se hace palpable, se justifica.

A pesar de que dura casi cuatro horas, no le sobra un solo plano. El ritmo es lo suficientemente fluido como para ajustarse tanto a la emoción de las grandilocuentes secuencias de batalla como a los momentos más reflexivos. El guión logra mantener el balance temático, mostrando la evolución, múltiples matices y progresivas transformaciones del carácter de Lawrence, sin perder de vista el contexto general, en el que confluyen los intereses de las tribus, las intenciones de los británicos, y las diferentes cosas que esperan obtener todas las partes involucradas de la guerra. La música de Maurice Jarre es exótica y adecuadamente pomposa.

lawrence o toole

Peter O’ Toole es el responsable de cargar con la mayoría del peso dramático de la película, en su papel protagónico, y cumple toda expectativa, logrando encarnar a un personaje complejísimo, lleno de matices y de contradicciones. Por otra parte, Alec Guiness y Omar Sharif, en los papeles secundarios del príncipe Faisal y Sherif Ali, hacen un trabajo igualmente destacable.

La guerra es una situación en la que todas las partes en conflicto esperan obtener un beneficio particular, pasando por encima de las demás, sin ningún sentido de la moralidad, ni de la piedad. Lawrence es un hombre compasivo que, a pesar de estar en medio de esa situación, se esfuerza por ser mejor que los demás, por mantener sus principios, parcialmente porque su egocentrismo y su narcisismo no tienen límites. Por otra parte, es consciente de que los árabes y los ingleses quieren cosas distintas, que son incompatibles, por lo que le resulta muy complicado armonizar sus lealtades. En el fondo sabe que, a pesar de sus hazañas, es un peón en el juego de los poderosos, cumpliendo órdenes, si bien oculta este hecho por todos los medios, ayudado por su megalomanía. Una interesante nota al pie es la figura del periodista norteamericano, que vende la imagen del héroe de guerra, para convencer a sus compatriotas de que se enlisten en el conflicto. Los británicos desean intervenir, arrebatándole el poder de los árabes (y asegurándose de que nunca lo tengan del todo en primer lugar), quienes no tienen ni la disposición para unirse ni la capacidad de usarlo adecuadamente, y se desgastan en luchas tribales. Al final todos sucumben ante la barbarie. Lawrence procura por todos los medios mantener su salvajismo innato a raya, pero las múltiples heridas emocionales y físicas que sufre, así como esto que ve a su alrededor, lo trastornan sin remedio.

lawrence sherif despedida

“Si yo le temo, y le quiero, ¿cómo tendrá miedo de sí mismo, él, que se odia?”

Si bien la película se toma numerosas libertades artísticas con respecto a los hechos biográficos de T. E. Lawrence, y, por consiguiente, a los hechos históricos en que dichas acciones tomaron lugar, puede vérsela de modo general como una reflexión sobre la violencia, que acontece en múltiples niveles, si bien es, principalmente, un estudio de personaje, quién pasa del esplendor de la victoria a la desilusión que nace de las cicatrices provocadas por la devastación de la guerra, de la celebridad a la irrelevancia, de la fascinación al hastío. Comúnmente se le llama épica a esta película, pero en realidad, no es más que la historia de la autodestrucción de su “héroe”, con una dimensión psicológica más profunda y trágica. Monolítica, influyente, y capaz de deslumbrar a la audiencia sin importar el paso de las décadas, merece todo el reconocimiento que se le ha dado desde su lanzamiento.

Straight Outta Compton

Straight Outta Compton (2015)

A finales de los 80, la ciudad de Compton, en donde residen comunidades afroamericanas, está plagada por la violencia, la pobreza, las pandillas y las drogas. Eazy-E, quien se dedica a traficar drogas, es convencido por Dr. Dre, un aspirante a DJ, de iniciar un grupo de hip-hop al que llaman N.W.A., junto con el rapero Ice Cube. A ellos se unen DJ Yella y MC Ren. Su sonido agresivo y letras explícitas sobre la vida en el ghetto impulsan su popularidad, y pronto su fama y fortuna crece. Sin embargo, el manager de la banda, Jerry Heller, amigo de Eazy-E, parece ocultar detalles sobre los asuntos legales y financieros del grupo.

Enérgica película biográfica que entretiene, a pesar de las licencias creativas que se toma con respecto a los hechos que narra. Después de todo, Ice Cube y Dr. Dre la coprodujeron, así que, naturalmente, no verían con buenos ojos el que se les hiciera quedar mal en pantalla. Resulta algo irónico que DJ Yella y MC Ren, a pesar de ser “consultores creativos” a duras penas tuvieran unas líneas de diálogo. También el hecho de que un ex-miembro conocido como Arabian Prince no apareciera en absoluto. Afortunadamente, el acertado casting, la convincente actuación por parte de todos los involucrados, y los ocurrentes parlamentos del guión (que se desarrolla de manera bastante efectiva hasta el momento en el que N.W.A. se disuelve, mostrando de manera interesante el conflicto con Heller) le dan verosilimitud y vitalidad a la cuestión.

straight outta compton songs

Destacan las escenas en donde se muestran las situaciones que le dan origen a las canciones más icónicas tanto de N.W.A., como de Ice Cube y Dr. Dre en los inicios de sus carreras en solitario (así como las apariciones de Snoop Dogg y Tupac, por accesorias que puedan parecer).

Otro de los grandes logros de la película consiste en mostrar el contexto social que dio pie al surgimiento de la banda, y que permitió que se convirtieran en un fenómeno de un éxito inesperado. Muchachos jóvenes, sin mayores oportunidades económicas que realizar trabajos mediocres o llevar una vida criminal, enojados con el mundo, y en particular, con la policía, que hostigaba y cometía abusos contra las negritudes estadounidenses, decidían volcar toda su ira y frustración hacia una creación musical que por su franqueza cruda y sin censura terminaría resonando con miles de personas, igual de inconformes con la sociedad en que les tocó vivir. En años recientes, el acoso policial hacia los afroamericanos parece haberse recrudecido, por lo que (tristemente), esta temática está más vigente que nunca (en especial porque el abuso policial hacia las minorías civiles no ocurre solo en Estados Unidos).

nwa prensa

“Nuestro arte es un reflejo de nuestra realidad. ¿Qué ves cuando sales de tu casa? Yo sé lo que veo. Y no es glamoroso. Armas de Rusia, cocaína de Colombia…”

Como se mencionó anteriormente, hay múltiples omisiones sobre algunos de los aspectos más controversiales de la historia del grupo. Si bien existe un componente social evidente en las letras de N.W.A., este se enfatiza de manera excesiva, aún por sobre su alarmante misoginia, así como por su fanfarronería pueril sobre el estilo de vida gángster. Durante la segunda mitad la película pierde un poco el rumbo, ya que empieza a ser contada desde la perspectiva de Dr. Dre, ignorando su conflicto con Eazy-E, enfocándose principalmente en el éxito del primero y haciendo quedar al segundo como un fracasado (que no era precisamente el caso, ya que también tenía sus discos solistas). A la reconciliación entre los dos, ante la inminente muerte de Eazy-E, se le añade una dosis de drama que resulta forzada, a pesar de la gran interpretación de Jason Mitchell.

Resulta aún más paradójico que a pesar de todo lo que se pasa por alto, se haya terminado con una película de más de dos horas y media, que, la verdad, llega a sentirse demasiado larga, sin embargo, Straight Outta Compton es atrapante, con personajes carismáticos, que a pesar de que están un poco idealizados, están igualmente bien desdibujados, y muchos detalles que vale la pena notar (aspectos como la selección musical de aquella época, e incluso los atuendos del grupo, son muy cuidados y fielmente reproducidos). A pesar de sus falencias, la película funciona, es intrigante, y tiene su interés.