Notorious

Encadenados (1946)

Durante la Segunda Guerra Mundial, Devlin, un agente del FBI, se enamora de Alicia Huberman, quien lleva una vida disoluta, y le encomienda una misión: seducir a Sebastian, un empresario alemán del cual se sospecha que desarrolla armas nucleares. La situación se complica cuando Sebastian le propone matrimonio a Alicia.

Una película notable por ser una de las más personales de Hitchcock a pesar de su típica meticulosa construcción, en donde cada uno de sus elementos se acopla de manera tan precisa con los otros, que el resultado es como una obra de relojería. El balance entre el desarrollo de los personajes y el avance de la trama se mantiene todo el tiempo, ninguno de estos dos aspectos se sobrepone por sobre el otro. Los motivos visuales usados por Hitchcock (las llaves, las botellas de vino, las tazas de café) son sencillos, pero de una efectividad tremenda. Cada encuadre, cada movimiento de cámara (el manejo de los planos largos es muy logrado) contribuye a construir la intriga, que va creciendo a medida que pasan los minutos.

notorious casting

Los cuatro actores principales del reparto hacen un trabajo excepcional.

Las relaciones entre los personajes son el motor principal de la historia. Hay una contraste interesante entre el héroe y el villano que se disputan el amor de Alicia, ya que mientras Devlin envía a la mujer que supuestamente ama a un destino que ella rechaza, Sebastian se desvive por ella, entregándole toda su confianza. El héroe es amargado y hosco, el villano cálido y sensible. Hay casi que una subversión de roles que les añade profundidad a los personajes. La figura de la madre de Sebastian es genial, ya que es el personaje más siniestro de la película, quien mueve los hilos, y tiene control sobre la vida de su hijo. En el fondo subyacen cuestiones interesantes sobre la relación entre el amor y el deber, y los límites que existen entre estas dos cosas.

notorious botella uranio

Resulta interesante la manera en que Sebastien descubre que su mujer es una espía: al ver rota la botella de vino que estaba llena de uranio. Es puramente visual.

Notorious marcó un hito en la carrera de Hitchcock al ser una película en donde los personajes jugaban un papel crucial a la hora de impulsar la historia, en lugar de que ésta se impulsara porque algo les pasase a ellos. El suspense está vinculado a las emociones de los personajes, mostrando que no necesariamente tiene que nacer del miedo. Magistralmente dirigida, no tiene puntos flojos por ningún lado, y resulta entretenida y muy moderna (hay que imaginar la reacción que causaría la famosa escena del beso cuando las audiencias la vieron por primera vez), a pesar de la época en que se realizó.

 

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The Straight Story

Una historia sencilla (1999)

Alvin Straight y su hermano, Lyle, son un par de ancianos que pelearon hace muchos años, y no se hablan desde aquel entonces. Pero cuando Lyle sufre un ataque, Alvin decide ir a visitarlo. La salud de Alvin tampoco está en óptimas condiciones: sufre de la cadera y tiene que usar dos bastones para caminar, aparte, no ve bien, por lo que le revocaron su licencia de conducir. Por ello, emprende su viaje a bordo de una podadora de césped.

La película más experimental de David Lynch (según sus propias palabras) no tiene violencia, contenido sexual, groserías, personajillos perturbadores, enigmas por resolver, ni mucho menos secuencias surrealistas, ni atmósferas pesadillescas. Fascinado con el guión de John Roach y Mary Sweeney (la editora de varias de sus películas, quien evidentemente realizó la misma labor aquí), el director decidió dirigir esta road movie apta para toda la familia, basada en una historia real. El resultado es una de sus películas mejor logradas. Su simplísima historia avanza a un ritmo pausado, con mucha mesura, traduciendo en cada plano la parsimonia con la que anda Alvin Straight en su podadora. Los parajes soleados y campos de maíz y trigo dorado que recorre la cámara le dan a la película una atmósfera cálida. La música de Angelo Badalamenti es preciosa, dulce y melancólica, y ayuda a enfatizar el impacto emocional de las escenas.

richard farnsworth

La magnífica interpretación de Richard Farnsworth trae a la vida todo el dolor y agotamiento, tanto físico como emocional, que sufre el protagonista. El actor estaba paralizado de la cintura para abajo, sufriendo de los huesos, como Alvin. Seguramente los movimientos forzosos y tortuosos del personaje no eran simulados.

Una historia sencilla es una película que habla sobre la expiación de las culpas pasadas. Alvin Straight es un hombre atormentado, que, más que sentir nostalgia por su juventud, busca desesperadamente hacer las paces con su pasado antes de morir. Ahora que ya es viejo, y está débil, sabe que no valía la pena guardar resentimientos por tantos años, y quiere dejar atrás las cosas malas que ha hecho y las tragedias que ha tenido que enfrentar. Las situaciones que enfrenta a lo largo de su peregrinaje lo llevan a darles una o dos lecciones valiosas a los personajes con los que se cruza, pero de manera muy sutil, sin sermones, simplemente hablando desde su propia experiencia de vida. Es un hombre de contrastes, al que el sufrimiento lo ha tornado también sabio y benévolo.

alvin podadora

“Mi hermano y yo nos dijimos cosas imperdonables la última vez que nos vimos, pero estoy tratando de dejar eso atrás. Y este viaje es una manera dura de tragarme mi orgullo. Sólo espero que no sea demasiado tarde.”

Una historia sencilla es un compasivo retrato de la fragilidad de la vejez, y una hermosa parábola de redención, en donde se muestra que el perdón es la mejor manera de conseguir la paz y seguir adelante. Esta película saca a la luz al Lynch humanista de El Hombre Elefante, con un resultado mucho menos oscuro y más reconfortante, si cabe llamarlo así. Conmovedora pero sencilla, es capaz de expresar un amplio rango de emociones, y llegar hasta lo más profundo del alma del espectador. Es tan bella que me atrevo a decir que es una obra maestra infravalorada, y recomendada incluso para (¿o especialmente para?) quienes no gustan del estilo del director norteamericano.

 

The Wolf of Wall Street

El lobo de Wall Street (2013)

La historia de Jordan Belfort, un corredor de bolsa que se hizo multimillonario con su compañía Stratton Oakmont, vendiendo acciones a un precio mucho más alto del que tenían en el mercado, por medio de tácticas agresivas de venta orientadas a convencer a los clientes de comprar, sea como fuere. Belfort y sus empleados, aparte de vivir como reyes, gastaban gran parte de su fortuna en prostitutas, drogas y fiestas descontroladas. Pero cuando el FBI les sigue la pista, las cosas se complican para todos los involucrados en Stratton Oakmont.

Controvertida película biográfica en donde Scorsese revisita algunos de sus temas habituales, exagerándolos hasta el extremo de la caricatura. El título tiene connotaciones casi metafóricas, porque a lo largo del film se exponen algunas de las conductas más bajas, animalísticas y bestiales del ser humano, en un festín casi interminable de la degradación. Belfort, luego de ser apodado como “el Lobo”, se refiere a sus empleados como “sus asesinos” o “su jauría”. Son gente completamente deshumanizada por la codicia y el deseo de obtener cada vez más dinero.

El exceso es el corazón mismo del Lobo de Wall Street: dura 3 horas (pero su ritmo, casi videoclipero, hace que se pasen en un santiamén); tiene numerosos y prolongados travellings en donde se muestra el ajetreo, la fastuosidad y la decadencia del mundo de Belfort, siempre con él al frente de todo; una narración en off imparable, casi que intrusiva, en donde el protagonista nos “vende” a la fuerza su visión de mundo; unos personajes que hablan usando un lenguaje soez en extremo mientras van de orgía en orgía; teniendo sexo con prostitutas de gama alta, media y baja, usando drogas experimentales y/o vencidas, haciendo estragos dentro de las propias oficinas, mientras suenan de fondo canciones de rock para animar la fiesta.

dicaprio wall street

Liderando el desfile de la depravación está un histriónico Leonardo DiCaprio en el papel protagónico, en el que vocifera, gesticula, da discursos, y exagera su interpretación para efecto cómico.

Al hacer una lectura superficial de El Lobo de Wall Street, se puede llegar a la conclusión de que es una obra nauseabunda, que no hace sino glorificar la vida de un individuo despreciable. Esto ignora el hecho de que Belfort cuenta su historia desde su perspectiva, la de un hombre egocéntrico, codicioso, con delirios de grandeza, sin ninguna consideración por los demás (deliberadamente se omite cualquier alusión a las víctimas de los esquemas fraudulentos de Stratton Oakmond). A estos hombres millonarios se les ridiculiza mostrándolos como unos completos degenerados, sin ninguna virtud ni valor moral que los redima. A esto contribuye el humor pueril y grotesco (pero efectivo) que domina la película.

belfort dinero

“Verás, el dinero no sólo te compra una mejor vida, mejor comida, mejores carros, mejores mujeres. También te hace mejor persona. Puedes hacerle una donación generosa a la iglesia o partido político de tu preferencia. Puedes salvar al puto búho moteado con dinero.”

El Lobo de Wall Street es una crítica bastante irónica (pero nada sutil) al sistema capitalista, en donde el dinero no sólo es la droga más adictiva de todas, sino que se hace indispensable para la subsistencia. No sólo Belfort es adicto. Todos los que invierten en Wall Street lo son, porque esperan ver multiplicadas sus ganancias en proporciones irreales y conseguir más plata de la que ya tienen. Los corredores de bolsa saben que tal cosa es imposible, que toda esa fortuna de los inversores es algo que existe sólo en el papel, pero se aprovechan de esto para prometerle a sus clientes rentabilidades más altas y ganarse jugosas comisiones. Su negocio es motivar a la gente, echándoles el cuento de la “independencia financiera” y de que es posible tan ricos como ellos, si hacen lo que ellos dicen. Engañan para quitarle a los demás lo que tienen, y conseguir un beneficio propio. Porque así funciona el sistema. Nadie se hace rico trabajando honestamente. Hay que hacer trampa para poder ganar más, sin parar, hasta tener tanto dinero que no se sabe qué hacer con él.

lobo despedida soltero

Y en últimas, los personajes viven persiguiendo sus sueños de ambición para no hacer otra cosa que convertirse en bestias que tragan, follan, y se intoxican todo el tiempo, sin parar, sin tomar un descanso, haciendo del exceso lo habitual, volviéndolo una rutina, casi que irrisoria.

La película resulta incomprendida, porque su mayor atractivo es, a su vez, su gran defecto, dependiendo de la perspectiva que tenga quien la vea (claro que lo mismo se podría decir de todas las películas, pero en fin). Busca generar una sensación de hastío en la audiencia. No toma un punto de vista moral con respecto a lo que presenta (prefiere darle herramientas al espectador para que lo haga), eligiendo simplemente dotar a las situaciones de una comedia tan cruda y repugnante como hilarante e histérica. El hecho de que exista gente que idolice a Belfort, quiera vivir como él, y esté de acuerdo con su visión de mundo simplemente es otro reflejo de lo enfermos que estamos como sociedad, a nivel global. Porque él es nada más ni nada menos que el criminal más perverso, rico y poderoso que ha mostrado Scorsese en alguna de sus películas. No necesita recurrir a la violencia física, su única arma es su lengua. Y con ella roba más que ninguno.

Twin Peaks: Fire Walk With Me

Twin Peaks: El fuego camina conmigo (1992)

Precuela de la serie de televisión de 1990, en donde se muestran los últimos días de Laura Palmer, y los acontecimientos que dieron lugar a la serie.

El segundo fracaso más grande de Lynch (después de Dune) es una cosa sin pies ni cabeza que nunca debió haber sido una película. No es posible juzgarla por sus propios méritos. Apenas un mes después de que se cancelara la serie, Lynch decidió que quería volver a retomar el material, pero esta vez en la gran pantalla, tal vez para escapar de las restricciones que le habían impuesto los ejecutivos del canal ABC. El resultado es su obra más autocomplaciente e indulgente. Es casi incomprensible para quien no haya visto la serie (peor aún, les spoilea la identidad del asesino de Laura Palmer), pero al mismo tiempo, no ofrece un final a la historia, que quedó inconclusa. El co-creador de la serie, y responsable principal de la trama, Mark Frost, consideraba que no era lo correcto hacer una precuela, y no participó en la producción. Como resultado, el guión de Lynch y Engels (otro de los guionistas de la serie) adolece de una falta de dirección absoluta. Sabe a donde va, pero en el camino se pierde muchas veces.

carl rodd

“Maldita sea, esta gente confunde.”

La falta de cohesión convierte a FWWM en un conjunto de escenas que están más conectadas con la serie que entre sí. Parecen como varios cortometrajes relacionados con Twin Peaks, pegados entre sí con un delgado hilo conductor. Como resultado, nos quedamos con un par de escenas que destacan bien sea porque son aterradoras, porque son desgarradoramente tristes o porque son misteriosas. Estas escenas están intercaladas con muchas otras que no tienen razón de ser (como esa primera media hora de una investigación que no lleva a ninguna parte, con un obvio sustituto del famoso agente Cooper que no convence, y en donde lo único a destacar es el personaje de Harry Dean Stanton), y otras que simplemente son de mal gusto, por su contenido violento o sexual explícito.

black lodge fire walk with me

El triunfo más notorio de la película es el de las secuencias del Black Lodge, donde Lynch hace un uso inventivo del color, la luz (un frío relámpago azul que indica la presencia del mal), y el sonido (tanto con la música, como con los sonidos estáticos y ruidos extraños que tienen un efecto perturbador).

Otro de los motivos que llevaron a Lynch a hacer este ejercicio audiovisual fuera de base fue el de humanizar a Laura Palmer, quien durante toda la serie simplemente fue un objeto que hacía avanzar la trama. Parcialmente lo logra, gracias a Sheryl Lee, quien hace un trabajo magnífico en el papel protagónico, presentándonos a una chica completamente destruida por dentro a causa del maltrato que ha sufrido. La actriz logra canalizar de manera efectiva todo el desespero, la confusión, y la vergüenza que sufre una víctima de abuso sexual. Gran parte del horror de la película proviene de que nadie parece sospechar nada al respecto. Ni siquiera James y Donna, los únicos que tratan de ayudarla, saben qué hacer, porque ella no se atreve a contarles la horrible verdad.

Sólo digo que “parcialmente” porque en últimas, no se ahonda mucho en el personaje de Laura, y la dualidad de su personalidad, que se había insinuado tan reiteradamente en la serie, sólo aparece de manera superficial. Aquí sólo se muestra el lado más oscuro de la señorita Palmer, sus debilidades, sus vicios, y su autodestrucción. Sí, Laura era drogadicta, prostituta y manipuladora, pero si mal no recuerdo, también le llevaba comida a los ancianos, le enseñaba inglés a una inmigrante china, y le daba clases particulares a un chico con discapacidad mental. Las buenas obras de Laura no se asoman ni por las curvas de FWWM. Lynch está más preocupado por mostrarla esnifando cocaína, y seduciendo a muchos tipos mientras anda por ahí semidesnuda. Se supone que llevaba una doble vida, no que era simplemente una descarriada.

Y ese es el gran problema de esta obra. Amplifica ese lado sórdido del pueblo de Twin Peaks, hasta el punto de lo grotesco. Es profundamente mórbida y oscura, hasta el punto de que es difícil de soportar. Su ritmo desbalanceado tampoco ayuda. Su incoherencia, menos. Como será que hasta ahora, 25 años después, varios de los enigmas que se plantean están cobrando algo si no de sentido, al menos de contexto, porque Frost y Lynch los han incorporado dentro de la trama de la tercera temporada de la serie. Pero una película debe funcionar por sí misma, no dependiendo de un “universo fílmico” (como los que crean los grandes estudios con los personajes de Marvel y DC). Entre otras cosas, si la tercera temporada nunca hubiera visto la luz del día, ¿qué hubiera sido de FWWM?

Pues un experimento fallido, que tiene un par de cosas rescatables (principalmente en cuanto al apartado actoral, a la espectacular música de Angelo Badalamenti, y a los aspectos visuales) pero que por lo demás no deja sino un sinsabor desagradable. Esta historia nunca debió haber sido llevada al cine, se siente apurada, como hecha a la fuerza, por puro capricho de Lynch, teniendo en cuenta la ya mencionada situación con Frost y con Kyle MacLachlan, el actor que encarnaba al genial Cooper de la serie, que ni siquiera quería participar. Aunque terminó haciéndolo, su contribución fue mínima.

FWWM es de interés únicamente para los que deseen ahondar en el “universo cinematográfico” de Twin Peaks y su mitología, que ahora abarca hasta novelas y toda la cosa. Ni siquiera es recomendable para los fans únicamente de la serie original como tal, porque no dice nada que ellos supieran ya, o nada nuevo que quisieran saber (a menos que les guste y/o quieran ver la tercera temporada). Como dato final, en el 2014 salió un compilado de escenas borradas de esta película fue lanzado bajo el nombre de “Twin Peaks: Las piezas faltantes”. Curiosamente, muestran a los otros personajes de la serie, dejando ver el lado más humano y entrañable del pueblo, que tanta falta hizo en el producto del 92. Resultaría curioso ver qué saldría de reeditar estas dos “películas” en una sola.

 

Bad Lieutenant: Port of Call New Orleans

Bad Lieutenant: Port of Call New Orleans (2009)

Terence McDonagh es un policía que sufre dolores de espalda de manera permanente, adquiridos al rescatar a un prisionero durante el huracán Katrina. Para lidiar con su malestar, se vuelve adicto a los medicamentos, al sexo, y a las apuestas. Cuando una familia de inmigrantes africanos es asesinada, McDonagh queda al frente del caso, que involucra a un traficante de drogas conocido como Big Fate. Ante los tropiezos que se presentan en la investigación, el teniente empieza a adoptar métodos poco ortodoxos.

La versatilidad de Herzog se pone de manifiesto en esta enloquecida película policíaca, en donde realiza un estudio de uno de sus típicos personajes: un hombre que llega a extremos insospechados para conseguir su objetivo, teniendo a todo el mundo en contra suya. A su vez, TBL:PoCNO es una especie de sátira estrafalaria de las convenciones de las típicas películas de policías rudos que no siguen las reglas pero terminan atrapando al malo de todos modos. Nicolas Cage le da vida a este teniente corrupto, en la que constituye una de sus actuaciones más destacables. McDonagh es un tipo amoral y despreciable, de temperamento violento, al borde de la locura por su adicción a las drogas, y sin ninguna consideración por los demás. El histrionismo de Cage lo hace genuinamente malvado, pero también chistoso a más no poder.

cage bad lieutenant

“Todo lo que tomo es recetado. Menos la heroína.”

La acción se desarrolla en un mundo definido por la corrupción y el absurdo, donde las catástrofes son el pan de cada día. Las escenas exteriores casi siempre ocurren en barrios marginales, que han sufrido el paso del huracán. Las tomas de las iguanas y los caimanes en primer plano se diferencian mucho del resto de la película, siendo filmadas con una temblorosa cámara en mano que sigue persistentemente el rostro de los reptiles. Los animales corren rampantes a lo largo de TBL:PoCNO, ¿tal vez son un símbolo del caos? ¿O del trastorno del protagonista? Su inclusión resulta enigmática, y se destacan sobre las otras, porque hacen que la película resulte más demente, si bien, por la mayor parte, es bastante lineal, y la trama está bien construida. Las disrupciones provienen por parte del humor negro que hace parte de todas las situaciones (y que principalmente se deriva del comportamiento de sus antisociales personajes).

nicolas cage iguana

♫ Release me
If you don’t need me, if you don’t want me
Oh, baby, why don’t you just let me love again? ♫

La gran ironía de la película es que McDonagh se toma en serio su trabajo, y de veras le importa capturar a los narcotraficantes y llevarlos ante la justicia, siendo él mismo un criminal en toda regla. Aún más alarmante es el hecho de que absolutamente nadie coopera con la justicia, ni los testigos siquiera, y de que la gente con buenos abogados o contactos en la política pueda simplemente ignorar la ley. Ante una situación como la que enfrenta el teniente, no le queda otra opción que combatir fuego con fuego. Casi que el espectador se ve obligado a simpatizar con él, aún viendo todos los abusos que comete, desde amenazar a un par de abuelitas, hasta chantajear a un jugador de fútbol para obligarlo a que logre el resultado que lo favorezca en las apuestas.

Claro que el carisma de Cage ayuda, y verlo haciendo el mal casi que con júbilo es divertidísimo. Casi tan divertido como el saber que todo le sale bien, sin importar lo que haga. Él es el “bueno” de la película, después de todo, y por regla el bueno tiene que ganar como sea. Esto hace de TBL:PoCNO una cuasiparodia desenfrenada, que poco tiene que ver con Bad Lieutenant de Abel Ferrara.

Le fabuleux destin d’Amélie Poulain

Amélie (2001)

Amélie es una mesera tan tímida y solitaria como linda y llena de imaginación. En el día de la muerte de la Princesa Diana, descubre una caja con juguetes de hace décadas. Al entregársela a su dueño, y ver que esto causa un impacto positivo en su vida, Amélie decide pasar sus días haciendo felices a los demás. Pero cuando conoce a un chico que colecciona las fotos que la gente va desechando en las fotocabinas, no sabe cómo acercarse a él. Aunque ella está fascinada por él, prefiere acercársele con juegos y pistas escondidas en lugar de hablarle directamente.

Resulta curioso el hecho de que una película como esta genere reacciones tan vehementes entre quienes la han visto. Por un lado, están quienes la adoran, exaltándola como una obra de arte suprema, y por otro lado están quienes detestan su idílica representación de París, y a su protagonista singular. Considero que criticarla porque es demasiado juguetona y fantasiosa está fuera de lugar, porque la película hace un trabajo exitoso a la hora de presentarnos el mundo a través de los ojos de Amélie.

audrey tautou

Quien desarrolla una imaginación activa y una manera optimista de ver el mundo precisamente para lidiar con los traumas de su niñez.

Pero también creo que alabarla como una película super original y única tampoco es adecuado. Tiene un referente clarísimo en La doble vida de Verónica, de Krzysztof Kieślowski. Por nombrar los nexos más evidentes, ambas películas tienen como protagonista una francesa bellísima, ambas tienen una paleta de color inundada de rojo, verde y amarillo (que evoca una extraña calidez), y ambas hablan de un hombre y una mujer encontrándose el uno al otro a través de estratagemas y pistas. La edición, en ocasiones frenética, así como la narración que parece saber todo sobre los personajes, y lo cuenta de manera casual, así como el rompimiento del cuarto muro, recuerdan las películas de Godard. Pero como bien dice éste, “no es de dónde se toman las cosas, sino hacia dónde se llevan.”

amelie

Jeunet básicamente toma todos estos elementos visuales y narrativos, los hace más extravagantes, y les echa toneladas de azúcar encima, creando un mundo de cuento de hadas. Lo peor es que funciona.

Amélie dice mentiritas piadosas, manipula y hace travesuras, con tal de hacer feliz a todo el mundo. Se podría decir que tanto película como protagonista siguen el mismo modus operandi, porque su encanto es irresistible, a pesar de que lleva cierta carga de artificio. Si bien el humor funciona la mayor parte del tiempo, la historia de amor se siente muy ligera. Lo único que le da algo de peso es la interpretación de Audrey Tautou, quien, dicho sea de paso, es la clave del éxito de la película. Que sí, que su personaje es muy dulce y aniñado, pero tiene el carisma suficiente para no volverse insoportable. Entre otras cosas, su ansiedad social es retratada de manera convincente, y su faceta de estratega pícara demuestra que no es nada ingenua.

amelie disco

La música de Yann Tiersen es muy efectiva, si bien llega a tener un dejo sentimental que por poco llega a chirriar. Con todo, resulta difícil de creer que no la hayan compuesto exclusivamente para la película.

Amélie ensalza el poder de la imaginación para escapar de una cruda realidad, habla de la importancia de servir a los demás, pero sin dejar de lado las propias necesidades, y se divierte con los pequeños placeres de la vida. A pesar de su cursilería, y de sus otras limitaciones (como una falta de cohesión en el argumento), es muy divertida, dulce y encantadora. El espectador tiene dos opciones: verla por lo que es y dejarse llevar (en cuyo caso la disfrutará, le subirá el ánimo más que cualquier antidepresivo, y le tocará las fibras del corazón) o rechazar su mundillo donde todo es bonito y, donde a pesar de las penas, siempre se puede ser feliz (lo que hará que verla sea como una tortura medieval). Yo elegí la primera opción.

Repo Man

Repo Man (1984)

Otto es un punkero que trabaja en un supermercado, hasta que es despedido por su mal comportamiento. Un hombre llamado Bud le ofrece trabajar como un “Repo Man”, una persona que roba carros que no han sido pagados por sus dueños y los retiene hasta que éstos paguen sus deudas. Otto rechaza el trabajo, porque quiere retomar sus estudios, pero sus padres no tienen dinero para enviarlo a estudiar, porque se lo donaron a un televangelista. Al no tener mayor opción, acepta ser un Repo Man.

La sinopsis inicial no da cuenta de las absurdas aventuras que encontrarán los personajes a lo largo de la película. Esta es la clase de cine que sólo pudo haberse concebido durante los años 80. Persecuciones automovilísticas, luces de neón, paranoia conspiracionista de la era Reagan, ufología, publicidad llamativa (los bienes de consumo tienen todos por igual una etiqueta blanca, con letras azules que dicen simplemente “Comida”, “Cerveza”, “Leche” y cosas por el estilo) y rebeldía de contracultura. Repo Man bebe del movimiento punk, tanto en la música (que incluye a Iggy Pop, Black Flag y Suicidal Tendencies), como en la concepción de los personajes (unos vándalos a quienes les vale poco la sociedad) y hasta en su mismo carácter anárquico.

repo man culpa sociedad

“Sé que llevar una vida criminal me condujo a este triste destino. Pero aún así, culpo a la sociedad.”

De estas y otras joyas está lleno el guión de Alex Cox, que, al igual que cualquier banda de punk que se precie de serlo, descarga bilis contra todo y contra todos, con sorna y desprecio por la sociedad, pero al mismo tiempo con una ironía que le permite no tomarse a sí misma tan en serio. Es obvio que esta no es una película seria. Objetivamente, no se le puede considerar “buena”. Está montada de manera supremamente torpe, con saltos abruptos en continuidad que dejan a la narrativa llena de huecos. La confusión que sentí tratando de seguir el rastro de la trama me impidió disfrutarla tanto como hubiera querido. La comparación con el punk toma más fuerza: Repo Man es exactamente como una banda que descarga su ira contra la sociedad en sus letras, pero no sabe ni tocar sus instrumentos.

repo man radiacion

Los efectos especiales de bajo presupuesto son bien divertidos. ¡Los paralelismos con el punk parecen no acabar!

Claramente no estamos ante un producto comercial sin alma, y si bien Repo Man no se dedica en absoluto a reflexionar sobre la condición humana, hay ciertas cosas que resaltan en su visión de mundo, que es claramente anti-autoritaria y anti-consumista. Los agentes del gobierno son pintados como máquinas represivas sin ninguna moral, que ocultan una conspiración alienígena al gran público, a pesar de que el pueblo lo sabe. La religión tampoco sale muy bien parada, si bien el foco de la sátira son los televangelistas avaros que explotan la fe de las personas. A John Wayne, el arquetipo de lo rudo y masculino en los Estados Unidos, se le tilda de “marica”. Pero por otro lado, no es que los rebeldes sean mucho mejor. Básicamente todos los personajes son unos imbéciles sin mayor interés que su beneficio propio.

inconsciente cósmico repo man

“Mucha gente no se da cuenta de lo que está pasando, ven la vida como un puñado de incidentes y cosas sin conexión. No se dan cuenta que existe una red de coincidencias que lo envuelve todo (…) Todo es parte de un inconsciente cósmico.”

Ese inconsciente cósmico es lo único que le puede dar sentido a todas las locuras que la película le arroja sin descanso al espectador. Repo Man es muy única, es como una especie de arte marginal, completamente chiflada, divertida e iconoclasta. Su actitud rabiosa de “jódanse todos” hace que uno deje pasar por alto sus fallas. Película de culto por excelencia.