Impresiones sobre Twin Peaks: El regreso (partes 1 a 6)

Twin Peaks (2017)

Han pasado aproximadamente 25 años desde que el agente del FBI Dale Cooper desapareció en Twin Peaks. Su alma está atrapada en el Black Lodge, mientras su doppelgänger, que ha tomado posesión de su cuerpo, comete asesinatos en el mundo físico. Por otra parte, un hombre llamado Dougie Jones, con una apariencia física similar a la de Cooper, vive en Las Vegas. Al alma de Cooper se le concede permiso de salir, lo que iniciará su odisea por volver a su cuerpo. Logra salir del Black Lodge, gracias a la intercesión de extraños seres, y vuelve al mundo material, amnésico y casi catatónico. En este momento, Dougie Jones desaparece, porque “ha cumplido su propósito”. El alma de Cooper toma su lugar, y nadie parece notar la diferencia. Cooper, casi incapaz de hablar o de realizar cualquier acción por su cuenta, trata lentamente de recordar su vida. MUY lentamente.

El agente Hawk recibe una llamada de la Mujer del Leño, quien le dice que “algo hace falta”, con respecto a la desaparición de Cooper. Junto con Andy, Lucy, el sheriff Frank Truman (hermano del sheriff Harry Truman) y el ahora agente Bobby Briggs, deciden reabrir el caso, para tratar de encontrar al desaparecido agente.

Un mórbido hallazgo toma lugar en el pueblo de Buckhorn, en Dakota del Sur: la cabeza decapitada de Ruth Davenport es encontrada junto al cuerpo (igualmente decapitado) de un hombre desconocido. Las huellas de un director de escuela, que soñó con ser quien asesinaba a la mujer, se encontraron por toda la escena del crimen. Mientras tanto, en la ciudad de Nueva York, una misteriosa caja de cristal contiene un secreto siniestro, que cobra las vidas de una pareja joven. No hay rastro del culpable.

gordon cole what the hell

“WHAT THE HELL?!”

La primera impresión que provoca esta nueva serie es desconcierto. Muchos esperábamos Twin Peaks, y lo que estamos obteniendo a cambio en realidad es la película más ambiciosa de David Lynch. En 18 partes. Para televisión (Lynch ha manifestado su preferencia por este formato durante los últimos años, atreviéndose incluso a decir que “la TV es el nuevo cine arte”). Es una reinvención drástica de aquella serie de principios de los 90, a pesar de que conserva la historia y los personajes. De esto se pueden decir tantas cosas a favor como en contra.

Volver al pueblo de Twin Peaks únicamente para revivir viejas glorias, haciendo algo exactamente igual a lo que se hizo en aquellos tiempos, la condenaría a la irrelevancia (aunque a los fans tal vez nos hubiera gustado igual). Así que tiene todo el sentido del mundo el hecho de que Lynch y Frost se hayan atrevido a hacer algo diferente. Esta nueva serie es más críptica, más confusa, más escalofriante, y más explícita.

twin peaks glass box

Lynch aprovecha el hecho de que la televisión por suscripción es más laxa en cuanto a violencia y desnudez se refiere. Tal vez, dentro de su filmografía, sólo Eraserhead o ciertas secciones de Inland Empire son igual de perturbadoras.

Afortunadamente, el humor excéntrico aún está allí, para balancear los momentos más escabrosos, o hacer de ellos algo gracioso (ejemplo: vemos un enano matando gente con un picahielo mientras suena una canción de rap en el fondo). Lentamente nos van poniendo al día con aquellos viejos personajes, que resultan más entrañables todavía ahora que los vemos en su madurez, canosos y con arrugas. La serie original estaba invadida de melancolía por los seres queridos que se han ido. Aquí se percibe, aunque sólo por momentos, una sensación similar, pero más vinculada al paso del tiempo y la vejez. La actuación del reparto original tiene un dejo de añoranza, en donde resaltan las escenas que transcurren en el Departamento del Sheriff con Hawk, Andy, Lucy y hasta Bobby Briggs.

Merece una distinción por aparte el trabajo de Kyle MacLachlan, quien interpreta a las diferentes personas en las que se ha desdibujado el agente Dale Cooper. El lado analítico, racional e ingenioso del personaje ahora le pertenece al doppelgänger, quien aprovecha esas cualidades para asesinar con una frialdad y una eficiencia absolutas. El lado intuitivo, entusiasta y dulce del personaje ahora le pertenece a Dougie Jones, quien trata de recordar exactamente cómo funcionar en el mundo, con torpeza, incomprendido por quienes lo rodean, pero siempre paciente, haciendo las cosas a su manera, ignorando las opiniones de los demás. El contraste entre lo escalofriante del primero y lo ingenuo del segundo es muy bien logrado.

dougie jones coffee

Con todo, es bueno ver que algunas cosas sobre Cooper no cambian.

La disponibilidad de mayor presupuesto ha permitido ampliar el alcance geográfico de la serie, que se ha movido del entorno semirural de Twin Peaks hacia Las Vegas, Nueva York, y otras ciudades. Ver la modernización del mundo causa cierto impacto, ya que ver la acción confinada a aquel poblado del condado de Washington le daba a la serie original un aire atemporal, casi que espiritual o mágico, lejos de la contaminación del mundo contemporáneo. Pero ahora hasta en el bar del pueblo tocan varios grupos de música indie, que parecen sacados de reseñas de Pitchfork.

Hablando de música, las evocadoras tonadas de Angelo Badalamenti brillan por su ausencia (si bien el compositor realizó de nuevo la música para esta serie). Ocasionalmente aparece un número de jazz, pero, por la mayor parte, la música consiste en ambiente (que incluye en ocasiones extraños sonidos industriales), que sirve para realzar la atmósfera trastornada. Es muy sutil, en contraste con la serie original, donde el tema de Laura Palmer sonaba una y otra vez, continuamente.

cooper eyeless woman

La crudeza de los efectos especiales se ve compensada por la forma creativa en la que son utilizados. Las imágenes que construyen son bastante inventivas, y en general la nueva serie brilla en cuanto a aspectos visuales.

Se echa de menos el diálogo de la serie original, que era mucho más estructurado e ingenioso, ya que aquí se recurre al típico diálogo Lynchiano, críptico, parco, obtuso e innatural (aunque, paradójicamente, con más palabrotas), que funciona a ratos. La tendencia que tenía la serie de extender las líneas argumentales hasta el límite, se ha llevado aquí hasta extremos insospechados. Y, como mencioné anteriormente, aquí no tenemos la cálida atmósfera del pueblo de Twin Peaks para distraernos de ese hecho y olvidarnos de ello. En lugar de eso, vamos de ciudad en ciudad, de escena inconexa en escena inconexa, estilo Mulholland Drive. El interés se mantiene, y los episodios enganchan, pero eventualmente la impaciencia se empieza a sentir (¿o tal vez eso era lo que el director planeaba?). En 6 episodios, la trama apenas si ha avanzado, porque ha pasado tanto, que en realidad no ha pasado nada.

Da la impresión que a Mark Frost lo hubieran relegado sólo a desdibujar los aspectos de la mitología del universo, a pesar de que, según los créditos, coescribió el guión. Con todo y lo que aprecio a Lynch y su obra, siento que a veces se le da demasiado crédito en cuanto a Twin Peaks se refiere, algunos de los mejores episodios fueron escritos por Frost, e incluso Harley Peyton y Robert Engels. La visión de Lynch prima por sobre lo que era originalmente la serie, y, en consecuencia, desaparece el melodrama, junto con esa atmósfera acogedora de pueblito pequeño, ingredientes que eran gran parte de su atractivo. De no ser por la comedia absurdista y los momentos de nostalgia, esta nueva serie caería en el mismo error que la película de Fire Walk With Me: la caída hacia la oscuridad total, sin una luz que balancee las cosas.

Con todos sus aciertos y errores, el regreso de Twin Peaks ha sido, en términos generales, satisfactorio (hasta el momento), debido a su atrevimiento, creatividad y simplemente al hecho de que, aún en esta “era dorada de la televisión”, es raro ver un producto tan intransigente, que no obedece a compromisos de ejecutivos, ni de audiencias, ni de canales, ni a mantener reputaciones pasadas, siguiendo únicamente su propio camino, haciendo algo fresco, nuevo, que verdaderamente se podría considerar a medio camino entre la televisión y el cine “de arte”.

 

 

En la ciudad de Sylvia

En la ciudad de Sylvia (2007)

Un hombre vuelve a la ciudad donde conoció a una mujer de la que se enamoró, seis años atrás, para tratar de encontrarla.

La atmósfera veraniega y soñadora de esta meditativa película es construida cuidadosamente. Predominan los colores dorados, beige, verde, y marrón. La cálida luz del sol ilumina la ciudad. El diálogo es mínimo, casi inexistente. Los sonidos de la ciudad vienen y van, sin arrebatarle nunca el lugar al silencio. Las composiciones de los planos son impecablemente cuidadas. A pesar de que se construye una cierta tensión, que va continuamente en aumento, el ritmo nunca deja de ser pausado, tranquilo.

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Durante el primer tercio de la película se usan varios planos fijos de rostros de mujeres, que ilustran de manera poética la búsqueda del protagonista, que trata de encontrar a Sylvia en todas las mujeres que ve.

El contraste entre el uso de estos planos fijos y el uso de planos secuencia más prolongados durante aquella porción de la película en la que el protagonista persigue a la mujer de rojo es lo que genera esta tensión. La sensación de voyeurismo, que siempre está presente, se intensifica, se hace más fuerte a medida que él se acerca a ella (ni hablar de cuando él espía a otra mujer distinta por la ventana, la cual está de espaldas, en ropa interior, secándose el pelo). Adoptamos la perspectiva de él, que persigue con vehemencia a la mujer que tanto ha esperado, soñado, imaginado.

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“Es muy desagradable que te sigan por la calle”.

En la ciudad de Sylvia retrata una fijación netamente masculina, aquella de atrapar a la mujer que se fue, tratando de hallar su semejanza en otras, construyéndola en base a recuerdos, haciendo bocetos para rememorar su apariencia. Él permanece constantemente acudiendo a su memoria, el único lugar en donde está Sylvia, a quien nunca ha olvidado, a quien siempre ha tratado de encontrar. Ese es su ideal, y él vive sin tener una percepción auténtica de la realidad, buscando alcanzarlo. Él es de los románticos peligrosos que no sólo piensan en su sueño, sino que toman acciones para hacerlo realidad, sin importar si son extrañas e inquietantes. Su falta de perspectiva le impide ver que lo más probable es que no encuentre lo que busca, y que su obsesión solo terminará haciéndole un mal. La confrontación entre las fantasías del protagonista, su manera de actuar, y la realidad, hacen el clímax perfecto para la película.

Turbulentas pasiones sin cumplir se agitan bajo la naturalista, silenciosa y sencilla superficie de En la ciudad de Sylvia. La sutileza de los medios que utiliza el director español para sugerirlas les confiere un poder tremendo. Una película alejada de lo convencional (no tiene mucho de drama, y no se le podría considerar un romance), dotada de una frágil belleza peculiar.

Tren de sombras (El espectro de Le Thuit)

Tren de sombras (El espectro de Le Thuit) (1997)

La madrugada del 8 de Noviembre de 1930, el abogado parisino Gèrard Fleury salió en busca de la luz adecuada para completar una filmación paisajística en torno al lago de Le Thuit. Ese mismo día falleció en circunstancias aún no esclarecidas. Poco antes realizó una de sus modestas producciones familiares, la que accidentalmente sería su última película.

Una exploración sobre el paso del tiempo, que plantea al cine como un “preservador de la memoria”. La alternancia entre películas a blanco y negro (deliberadamente deterioradas, llenas de rayones, y manchas, con el fin de conseguir una mayor verosimilitud, al hacer que parezcan filmadas en la década de los 30), y película a color, es la base sobre la cual se construye dicho efecto del paso del tiempo. Las películas viejas están llenas de vida y movimiento, y en ellas la acción se desarrolla a un ritmo acelerado, pero se ven grises y decaídas. Las películas nuevas están llenas de color, pero sumidas en la quietud, el tiempo a duras penas avanza. La obra tiene una atmósfera espectral.

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El contraste entre pasado y presente es una parte fundamental de la película.

El soundtrack usa obras de varios compositores clásicos, las cuales se ajustan perfectamente al contenido de las diferentes piezas de películas caseras. El silencio, los sonidos de la cinta rodando en el proyector, y los leves efectos sonoros de las secciones del presente también crean un efecto de choque. Progresivamente se van deconstruyendo las modestas producciones de Fleury, con el fin de resaltar situaciones no aparentes a simple vista. Es así como se revelan un par de diminutos detalles sobre su familia, sin embargo, la vida (y la muerte) de este personaje siguen siendo un enigma. El cine puede ser un preservador de la memoria, pero se deteriora, se distorsiona, no es permanente, es incompleto.

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Inaccesible y por momentos fatigante (a veces el film se pierde en su contemplación y el ritmo sufre como consecuencia de ello), sin embargo, dada su cuidadosa construcción, su belleza estética (en cuanto a fotografía es insuperable, gracias a sus meticulosas composiciones y su iluminación, ya radiante, ya llena de sombras), y su originalidad, resulta bastante destacable. Al mismo tiempo, sirve como un homenaje al cine mudo, su magia, su manera de contar historias y de retratar situaciones.

Gummo

Gummo (1997)

El pueblo de Xenia, en Ohio, es arrasado por un tornado, y nunca se recobra del desastre. Sumidos en la pobreza, los habitantes del pueblo buscan maneras extrañas y autodestructivas de pasar el tiempo. Entre ellos están los adolescentes Tummler y Solomon, quienes matan gatos callejeros para venderlos a un tendero, Bunny Boy, un niño mudo que vaga por las calles con unas orejeras de conejo, y muchos otros personajes variopintos.

La experiencia de ver Gummo es similar a la de ver algo repugnante, pero ser incapaz de apartar la mirada, a pesar del asco. Un estilo de filmación casi documental se intercala con videos caseros y de archivo, provenientes de diversas fuentes escogidas por el director, en lo que constituye un destacable trabajo de edición por parte de Chris Tellefsen. Las deterioradas y decadentes locaciones (casas llenas de basura, en el desorden más absoluto), y el diseño de vestuario a cargo de Chloë Sevigny (el cual consiste en ropa que ya tenían los actores mezclada con ropa de tiendas de oferta) construyen en pantalla este pueblo olvidado y desolado, donde no pasa el tiempo, que parece estar ubicado en medio de la nada.

tummler solomon

La mayoría de los actores eran no profesionales. Este recurso ha sido usado infinidad de veces en otras películas, sin embargo, aquí destaca porque los actores fueron escogidos en base al “aura visual” que proyectaban: el de una juventud sin sueños, sin futuro.

Gummo no tiene una trama como tal, es una colección de momentos y situaciones que destacan de una u otra manera. Resultan hiperrealistas y absurdistas en partes iguales. Los diálogos son poco articulados y casi incoherentes, pero considerando el contexto de la película, son más que adecuados. La combinación de música utilizada resulta ecléctica, abarcando desde el pop de Roy Orbison y Madonna, pasando por el black metal de Mystifier y Bethlehem, canciones cristianas y tradicionales, el dark ambient de Burzum, y hasta una suite para cello de Bach.  Todos estos factores le confieren a la película el carácter de un collage (al cual, dicho sea de paso, se le pudieron haber quitado un par de “recortes”).

lucha con silla

El gran defecto de Gummo es que algunos de sus intentos en causar shock al espectador resultan forzados y poco creíbles, por su naturaleza exagerada. La película está mejor cuando muestra escenas como la que nos ocupa: dos borrachos simulando pelear contra una silla al mejor estilo lucha libre.

El nihilismo pervade hasta el aire que respiran los personajes. Miseria, abuso sexual, prostitución, transvestismo, maltrato animal, drogadicción, alcoholismo, vandalismo, racismo, ignorancia, eutanasia, y por supuesto, vacío existencial, son situaciones (algunas de ellas permeadas de un humor fatalista) que constituyen la vida diaria de los habitantes de Xenia. La cámara no emite juicios de valor sobre las conductas de los personajes. Podemos llegar a simpatizar con estos desposeídos, al ver por lo que han pasado. Tal vez por ello la película resulta teniendo algo más de humanidad y calidez de lo que uno pensaría inicialmente, trascendiendo más allá de su naturaleza ofensiva.

enano negro gay

“I’m so lonely… I’ve got no one. There’s no one left. I’ve got no one left, I’ve got no one to love me anymore.”

Una película con una atmósfera densa, llena de suciedad y tristeza, pero con una especie de extraña belleza. Hecha para hacer sentir al espectador tan incómodo como sea posible, es capaz de provocar repulsión, conmover, ofender, causar compasión y risa al mismo tiempo, en frecuentes ocasiones. No es una obra maestra, pero a pesar de caer en la autoindulgencia, es única e inolvidable.

It’s Such a Beautiful Day

It’s Such a Beautiful Day (2012)

Una compilación de tres cortometrajes animados: Everything Will Be OK, I Am So Proud of You y It’s Such a Beautiful Day, que narran la historia de Bill, quién sufre una grave enfermedad que lentamente le está haciendo perder sus recuerdos. Bill empieza a reflexionar sobre muchas situaciones de su vida y sobre su propia existencia, mientras su estado físico y mental se deteriora.

En cuanto al aspecto visual, nos encontramos ante una película muy particular, ya que el estilo que predomina es la animación a mano, que usa “muñecos de bolitas y palitos”, los cuales realizan múltiples acciones en una pantalla dividida. También se usa animación stop-motion hecha a base de fotografías, pinturas en matte, y varios efectos creados con la misma cámara (Hertzfeldt usa una cámara bastante antigua), tales como superposiciones (de las figuras animadas en las fotografías, o con otras figuras animadas).

bill doctor beautiful day

Frecuentemente se ha llamado al estilo de Hertzfeld “el equivalente animado de David Lynch”, debido a que ambos juegan con la imagen para retratar el subconsciente del ser humano.

 

El fluido ritmo de los “capítulos” de la película mantiene al espectador permanentemente atento durante sus 62 minutos de duración. El guión, escrito por el mismo Hertzfeldt, balancea de manera sutil el agudo humor negro, el surrealismo absurdista, y el drama existencial. La narración/voz en off complementa muy bien la acción en pantalla, además de ser evocadora. El uso de obras de compositores como Chopin, Rachmaninov o Wagner nunca se sientre trillado, sino que por el contrario, crea un efecto de contraste bastante bien logrado.

stars beautiful day

“An impression, from a ghost, an amazing, infinite time machine, every night above his head, that he’s ignored for most of his life.”

It’s Such a Beautiful Day es el viaje de Bill, en el cual confronta y acepta su propia mortalidad. Durante la mayor parte de su vida, vivió aislado, desconectado de su realidad, de la brevedad y fugacidad de la vida. El tiempo se le escapó de las manos sin que él se diera cuenta, para él la vida era gris y monótona, siempre vivía pensando en el futuro, en la hora del fin, hasta que pudo encontrar la felicidad en la belleza de los pequeños detalles (y grandes misterios cósmicos) que posibilitan algo tan misterioso como nuestra existencia.

Graciosísima, pero desgarradoramente triste, cruel pero dulce, compleja, pero sin pretensiones, y con un trasfondo esperanzador bajo su tono nihilista, es una de las obras animadas más celebradas de esta década (en la Internet, al menos). Su capacidad de darle nuevos usos a técnicas tradicionales de animación, así como de reinventarlas, la hacen una experiencia cinematográfica única e imperdible.

Sedmikrásky

Las margaritas (1966)

Dos chicas están tomando el sol en bikini, cuando llegan a la conclusión de que el mundo está corrompido, y que, por lo tanto, ellas también deben corromperse. Por ello, se involucran en una serie de situaciones en las que juegan a ser malas y destructivas, preocupándose sólo por satisfacer sus deseos (principalmente comer).

margaritas club

Una película con un estilo bastante radical, basado en un trabajo de montaje en donde las escenas se suceden de manera rápida. Éstas por lo general son inconexas, y la relación entre ellas sólo se hace evidente a través de la edición. Se salta de una situación a otra de manera abrupta. El espectador es bombardeado con imágenes, sonidos y colores de distinta naturaleza. La directora tenía como objetivo el poner una barrera entre la audiencia y la película, de manera que pudieran cuestionar el significado de la misma.

margaritas tren

Con frecuencia hay cambios de colores, secuencias a blanco y negro, o en un solo color.

La música es animada y enérgica, la actuación es espontánea, y la atmósfera en general es juguetona y divertida. El problema es que a veces ésta frenética descarga audiovisual se torna desgastante, por lo que, a pesar de su corta duración, la película se siente más larga de lo que debería. Aparte, el punto o idea principal de lo que ocurre (si es que lo hay) se pierde entre lo aleatorio e impredecible de la narrativa. Supongo que ese era el punto, pero no deja de ser desconcertante.

pelea tijeras

Algunos ven en Las Margaritas una alegoría política, donde se critica al sistema comunista, otros ven un mensaje feminista, otros ven a una juventud nihilista en una sociedad que no les brinda mayores opciones, en fin, hay multitud de interpretaciones. Yo sinceramente, no vi nada más allá de su fascinante estética que una comedia absurdista de carácter experimental, la cual es agradable, original y única, pero cuya reputación excede su calidad, en mi opinión.