Scarface

Caracortada (1983)

Tony Montana es un ex convicto cubano que busca refugio en los Estados Unidos. Al matar a un antiguo político exiliado, un narcotraficante no sólo le concede su permiso de residencia, sino que lo lleva a trabajar para él. Movido por su ambición, Montana empieza a ascender de reputación como uno de los traficantes más poderosos de Miami, destruyendo a todo aquel que se cruza en su camino.

Una película de gángsters en donde todo, desde la histriónica actuación de Al Pacino en el papel protagónico, pasando por el extravagante diseño de producción, la violencia explícita, el lenguaje soez, el uso de drogas, la música pop con sello ochentero, y hasta su desmesurada longitud (de la cual se pudieron haber cortado unos 30 minutos sin problema), gira en torno al exceso. Scarface no romantiza un estilo de vida criminal. Busca cansar. Hastía. Refleja el progresivo descontento de Montana con su riqueza, y su progresiva decadencia. Paradójicamente, entretiene, principalmente gracias a que el guión de Oliver Stone es supremamente ingenioso (me sé de memoria como la mitad de los diálogos).

scarface tiroteo discoteca

Ayuda también el hecho de que las secuencias de acción están impecablemente montadas y brillantemente ejecutadas. Es en estos momentos en donde Scarface aprovecha de la mejor manera posible recursos como el movimiento de cámara y los cortes para generar no sólo tensión, sino agitación en el espectador.

De este modo, la actitud gallarda de Montana, y su historia de ascenso y caída, terminan haciendo de la película un verdadero espectáculo (que por desgracia, pierde algo de su poder gracias a tramas secundarias y secuencias que no aportan mucho al conjunto, convirtiéndose en meras digresiones que a veces ni ayudan a desarrollar los personajes). Con respecto a cuestiones de fondo, no hay mucho que discutir, más allá del obvio mensaje de “el crimen no paga”. A pesar de lo exagerado de su actuación (que es casi el polo opuesto del trabajo que hace en la saga del Padrino), Pacino hace un destacable trabajo mostrando la perdición moral de su personaje, que se consume por su ambición materialista.

scarface mama

“Son cubanos como tú los que les dan un mal nombre a nuestra gente, a la gente que viene aquí, trabaja duro y mantiene su buen nombre.”

El carisma de Tony Montana, cuyas frases se han vuelto casi que slogans, lo convirtió en una figura icónica del cine de gángsters (algunos erróneamente lo han visto como una especie de modelo a seguir, vaya miopía). Scarface ha acumulado una gran cantidad de fanáticos a lo largo de los años, y con merecida razón. A pesar de sus limitaciones y de su pomposidad, atrapa y cautiva con su intensidad (la balacera final tiene que ser una de las mejores secuencias de acción jamás filmadas.), que no ha disminuido con los años. Su narcoestética resulta, a pesar de sí misma, fascinante.

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The Wolf of Wall Street

El lobo de Wall Street (2013)

La historia de Jordan Belfort, un corredor de bolsa que se hizo multimillonario con su compañía Stratton Oakmont, vendiendo acciones a un precio mucho más alto del que tenían en el mercado, por medio de tácticas agresivas de venta orientadas a convencer a los clientes de comprar, sea como fuere. Belfort y sus empleados, aparte de vivir como reyes, gastaban gran parte de su fortuna en prostitutas, drogas y fiestas descontroladas. Pero cuando el FBI les sigue la pista, las cosas se complican para todos los involucrados en Stratton Oakmont.

Controvertida película biográfica en donde Scorsese revisita algunos de sus temas habituales, exagerándolos hasta el extremo de la caricatura. El título tiene connotaciones casi metafóricas, porque a lo largo del film se exponen algunas de las conductas más bajas, animalísticas y bestiales del ser humano, en un festín casi interminable de la degradación. Belfort, luego de ser apodado como “el Lobo”, se refiere a sus empleados como “sus asesinos” o “su jauría”. Son gente completamente deshumanizada por la codicia y el deseo de obtener cada vez más dinero.

El exceso es el corazón mismo del Lobo de Wall Street: dura 3 horas (pero su ritmo, casi videoclipero, hace que se pasen en un santiamén); tiene numerosos y prolongados travellings en donde se muestra el ajetreo, la fastuosidad y la decadencia del mundo de Belfort, siempre con él al frente de todo; una narración en off imparable, casi que intrusiva, en donde el protagonista nos “vende” a la fuerza su visión de mundo; unos personajes que hablan usando un lenguaje soez en extremo mientras van de orgía en orgía; teniendo sexo con prostitutas de gama alta, media y baja, usando drogas experimentales y/o vencidas, haciendo estragos dentro de las propias oficinas, mientras suenan de fondo canciones de rock para animar la fiesta.

dicaprio wall street

Liderando el desfile de la depravación está un histriónico Leonardo DiCaprio en el papel protagónico, en el que vocifera, gesticula, da discursos, y exagera su interpretación para efecto cómico.

Al hacer una lectura superficial de El Lobo de Wall Street, se puede llegar a la conclusión de que es una obra nauseabunda, que no hace sino glorificar la vida de un individuo despreciable. Esto ignora el hecho de que Belfort cuenta su historia desde su perspectiva, la de un hombre egocéntrico, codicioso, con delirios de grandeza, sin ninguna consideración por los demás (deliberadamente se omite cualquier alusión a las víctimas de los esquemas fraudulentos de Stratton Oakmond). A estos hombres millonarios se les ridiculiza mostrándolos como unos completos degenerados, sin ninguna virtud ni valor moral que los redima. A esto contribuye el humor pueril y grotesco (pero efectivo) que domina la película.

belfort dinero

“Verás, el dinero no sólo te compra una mejor vida, mejor comida, mejores carros, mejores mujeres. También te hace mejor persona. Puedes hacerle una donación generosa a la iglesia o partido político de tu preferencia. Puedes salvar al puto búho moteado con dinero.”

El Lobo de Wall Street es una crítica bastante irónica (pero nada sutil) al sistema capitalista, en donde el dinero no sólo es la droga más adictiva de todas, sino que se hace indispensable para la subsistencia. No sólo Belfort es adicto. Todos los que invierten en Wall Street lo son, porque esperan ver multiplicadas sus ganancias en proporciones irreales y conseguir más plata de la que ya tienen. Los corredores de bolsa saben que tal cosa es imposible, que toda esa fortuna de los inversores es algo que existe sólo en el papel, pero se aprovechan de esto para prometerle a sus clientes rentabilidades más altas y ganarse jugosas comisiones. Su negocio es motivar a la gente, echándoles el cuento de la “independencia financiera” y de que es posible tan ricos como ellos, si hacen lo que ellos dicen. Engañan para quitarle a los demás lo que tienen, y conseguir un beneficio propio. Porque así funciona el sistema. Nadie se hace rico trabajando honestamente. Hay que hacer trampa para poder ganar más, sin parar, hasta tener tanto dinero que no se sabe qué hacer con él.

lobo despedida soltero

Y en últimas, los personajes viven persiguiendo sus sueños de ambición para no hacer otra cosa que convertirse en bestias que tragan, follan, y se intoxican todo el tiempo, sin parar, sin tomar un descanso, haciendo del exceso lo habitual, volviéndolo una rutina, casi que irrisoria.

La película resulta incomprendida, porque su mayor atractivo es, a su vez, su gran defecto, dependiendo de la perspectiva que tenga quien la vea (claro que lo mismo se podría decir de todas las películas, pero en fin). Busca generar una sensación de hastío en la audiencia. No toma un punto de vista moral con respecto a lo que presenta (prefiere darle herramientas al espectador para que lo haga), eligiendo simplemente dotar a las situaciones de una comedia tan cruda y repugnante como hilarante e histérica. El hecho de que exista gente que idolice a Belfort, quiera vivir como él, y esté de acuerdo con su visión de mundo simplemente es otro reflejo de lo enfermos que estamos como sociedad, a nivel global. Porque él es nada más ni nada menos que el criminal más perverso, rico y poderoso que ha mostrado Scorsese en alguna de sus películas. No necesita recurrir a la violencia física, su única arma es su lengua. Y con ella roba más que ninguno.

Bad Lieutenant: Port of Call New Orleans

Bad Lieutenant: Port of Call New Orleans (2009)

Terence McDonagh es un policía que sufre dolores de espalda de manera permanente, adquiridos al rescatar a un prisionero durante el huracán Katrina. Para lidiar con su malestar, se vuelve adicto a los medicamentos, al sexo, y a las apuestas. Cuando una familia de inmigrantes africanos es asesinada, McDonagh queda al frente del caso, que involucra a un traficante de drogas conocido como Big Fate. Ante los tropiezos que se presentan en la investigación, el teniente empieza a adoptar métodos poco ortodoxos.

La versatilidad de Herzog se pone de manifiesto en esta enloquecida película policíaca, en donde realiza un estudio de uno de sus típicos personajes: un hombre que llega a extremos insospechados para conseguir su objetivo, teniendo a todo el mundo en contra suya. A su vez, TBL:PoCNO es una especie de sátira estrafalaria de las convenciones de las típicas películas de policías rudos que no siguen las reglas pero terminan atrapando al malo de todos modos. Nicolas Cage le da vida a este teniente corrupto, en la que constituye una de sus actuaciones más destacables. McDonagh es un tipo amoral y despreciable, de temperamento violento, al borde de la locura por su adicción a las drogas, y sin ninguna consideración por los demás. El histrionismo de Cage lo hace genuinamente malvado, pero también chistoso a más no poder.

cage bad lieutenant

“Todo lo que tomo es recetado. Menos la heroína.”

La acción se desarrolla en un mundo definido por la corrupción y el absurdo, donde las catástrofes son el pan de cada día. Las escenas exteriores casi siempre ocurren en barrios marginales, que han sufrido el paso del huracán. Las tomas de las iguanas y los caimanes en primer plano se diferencian mucho del resto de la película, siendo filmadas con una temblorosa cámara en mano que sigue persistentemente el rostro de los reptiles. Los animales corren rampantes a lo largo de TBL:PoCNO, ¿tal vez son un símbolo del caos? ¿O del trastorno del protagonista? Su inclusión resulta enigmática, y se destacan sobre las otras, porque hacen que la película resulte más demente, si bien, por la mayor parte, es bastante lineal, y la trama está bien construida. Las disrupciones provienen por parte del humor negro que hace parte de todas las situaciones (y que principalmente se deriva del comportamiento de sus antisociales personajes).

nicolas cage iguana

♫ Release me
If you don’t need me, if you don’t want me
Oh, baby, why don’t you just let me love again? ♫

La gran ironía de la película es que McDonagh se toma en serio su trabajo, y de veras le importa capturar a los narcotraficantes y llevarlos ante la justicia, siendo él mismo un criminal en toda regla. Aún más alarmante es el hecho de que absolutamente nadie coopera con la justicia, ni los testigos siquiera, y de que la gente con buenos abogados o contactos en la política pueda simplemente ignorar la ley. Ante una situación como la que enfrenta el teniente, no le queda otra opción que combatir fuego con fuego. Casi que el espectador se ve obligado a simpatizar con él, aún viendo todos los abusos que comete, desde amenazar a un par de abuelitas, hasta chantajear a un jugador de fútbol para obligarlo a que logre el resultado que lo favorezca en las apuestas.

Claro que el carisma de Cage ayuda, y verlo haciendo el mal casi que con júbilo es divertidísimo. Casi tan divertido como el saber que todo le sale bien, sin importar lo que haga. Él es el “bueno” de la película, después de todo, y por regla el bueno tiene que ganar como sea. Esto hace de TBL:PoCNO una cuasiparodia desenfrenada, que poco tiene que ver con Bad Lieutenant de Abel Ferrara.

Ascenseur pour l’échafaud

Ascensor para el cadalso (1958)

Florence Carala y Julien Tavernier son amantes. Juntos planean matar del esposo de ella, un industrial millonario quien, a su vez, es el jefe de Tavernier. Éste sube por una cuerda hasta la oficina del señor Carala, lo mata, y arregla la escena del crimen para que parezca un suicidio. Al momento de alejarse del lugar, se da cuenta de que se olvidó quitar la cuerda por la cual subió a la oficina. Regresa al edificio de oficinas y sube al ascensor, pero el guardia de seguridad apaga la energía. Julien se queda atrapado en el ascensor. Como si fuera poco, dos adolescentes roban su auto.

Emocionante noir con un estilo que tiene ciertas particularidades. La principal es la manera en que utiliza la luz para crear tensión, y enfatizar las angustias específicas de los personajes. Tanto la luz intermitente que alcanza a penetrar el ascensor en tinieblas, como la que ilumina a los policías y al personaje de Maurice Ronet durante el interrogatorio (mientras deja el resto de la habitación en completa oscuridad), y aquella que ilumina natural y descuidadamente la cara de Jeanne Moreau mientras esta vaga frenéticamente por la París nocturna, buscando a su amante desaparecido, tienen una función narrativa.

moreau cruza calle

Es interesante la manera en que se juega con la profundidad de campo mientras Moreau deambula por las calles. Ella llega a entrar y salir de enfoque en un mismo plano. De manera visual, se nos transmite el desconcierto y ansiedad que siente su personaje.

El otro aspecto a resaltar es la música, a cargo del mismísimo Miles Davis. Su trompeta resuena de manera solitaria, complementando la atmósfera melancólica de la película. Sabiamente, Malle no abusa de la música, utilizándola sólo en instantes puntuales. Esto le da aún más poder. En general las actuaciones son sólidas, si bien no se le da mayor desarrollo o prominencia a ningún personaje en particular. Moreau destaca porque logra balancear perversidad y vulnerabilidad en su interpretación. Entre otras cosas, su rostro expresa múltiples emociones a la vez, de manera sutil, casi imperceptible.

adolescentes ascensor cadalso

Llama la atención la pareja adolescente que roba un carro y termina metiéndose en líos por cometer crímenes “sin querer queriendo”, casi por vivir la fantasía de pretender que su vida es una película. Son el prototipo de los personajes que pulularían en las películas más célebres de Godard.

Posiblemente el guión peca por ser algo rebuscado (aunque probablemente la novela en la que se basó era así). Los realizadores se aseguraron de que los protagonistas quedaran condenados desde el principio. A través de una serie de coincidencias y casualidades demasiado inconvenientes, la situación empeora para todos los involucrados en la trama. Pareciera como si hubiera una fuerza sobrenatural implicada en el asunto, empeñada en arruinar los empeños criminales de los personajes. O por lo menos eso insinúa la aparición del gato negro, al principio de la película. A pesar de que la historia pueda parecer descabellada, su ejecución impecable hace que esto sea irrelevante.

En últimas, uno de los ingredientes esenciales del cine negro es su fatalismo. Y eso le sobra a Ascensor para el cadalso. Por lo demás, es supremamente entretenida, tensa, y envolvente. No se siente como un debut directorial, sino como la obra de un realizador con un comando absoluto del estilo (tal vez hasta “vanguardista”, por llamarlo de alguna manera). Conserva una frescura que no ha perdido con el paso de los años, gracias a la visible influencia que tuvo en muchas películas posteriores.

Impresiones sobre Twin Peaks: El regreso (partes 7 a 12)

Twin Peaks (2017)

El Cooper malvado, quien fue arrestado, escapa de prisión chantajeando al guardián, al que manda asesinar poco tiempo después. Por otra parte, Dougie Jones, el “buen Cooper”, logra detener un intento de asesinato en su contra, descubre una conspiración criminal en su trabajo, reaviva su relación con su esposa Janey-E, y se gana el cariño de los hermanos Mitchum, unos mafiosos que también lo querían matar.

Dos equipos separados investigan el caso de Cooper. Uno de ellos es la fuerza especial Blue Rose del FBI, conformada por Gordon Cole, Albert, Tammy Preston y Diane, la antigua secretaria de Cooper (que parece estar en contacto con el Cooper malvado). El otro, está conformado por Hawk, el sheriff Truman y Bobby Briggs. Todas las pistas develadas por ambos equipos llevan a Twin Peaks. Los crímenes atroces de Richard Horne y otros sucesos extraños enturbian la atmósfera del pueblo.

La película más ambiciosa de David Lynch continúa estallando cerebros (a veces literalmente) y mostrando cosas nunca antes vistas en televisión. Adicionalmente, logró recapturar el espíritu de la serie original de manera más evidente que en los primeros 6 capítulos, donde apenas si se veía una pequeña semblanza del viejo Twin Peaks. “¿Cuándo volverá Cooper?” es el nuevo “¿Quién mató a Laura Palmer?”. Hay múltiples pistas, desperdigadas en pequeños fragmentos, que lentamente le han ido dando sentido a los hechos que están sucediendo en la “serie”. La contribución de Mark Frost se hace cada vez más visible. El guionista se inspira en una variedad de teorías conspiranoicas del mundo real para construir el universo de Twin Peaks, con todas sus complejidades, absurdos y explicaciones. Incluso el diálogo ha mejorado.

what happens in season 2

Detective Mackley: “William Hastings estaba teniendo una aventura con la bibliotecaria local, Ruth Davenport. La cabeza de Davenport fue hallada sobre el cuerpo decapitado del mayor Briggs. Una vez que pusimos a Hastings bajo custodia, su mujer fue asesinada en su casa, aparentemente por su abogado, un hombre llamado George Bouncer, que también está bajo custodia. Y al día siguiente, la secretaria de Hastings murió en la explosión de un coche.”
Albert Rosenfield: “¿Qué pasa en la segunda temporada?”

Los destinos actuales de los personajes de la serie del 90 muestran que la vida no siempre termina como uno la planea. En una serie llena de eventos paranormales, sangre y vísceras al tope, y conspiraciones absurdas, el tratamiento de los personajes es marcadamente realista. Algunos hacen cambios positivos en sus vidas, redimiéndose de sus culpas pasadas, y otros terminan descompuestos, atrapados, e incapaces de mejorar su situación. A los creadores no les importó si X o Y personaje era el preferido de los fans a la hora de decidir el curso que tomarían sus vidas después del 91, pero se tomaron el trabajo de examinar los carácteres de los personajes, en sus encarnaciones originales, y tomarlos como punto de partida para crear las situaciones en que se encuentran ahora.

bobby audrey

El futuro brillante de Bobby contrasta con la mala fortuna que le cayó encima no sólo a Audrey, sino prácticamente a toda la familia Horne.

El drama ha regresado (¡por fin!) pero la actuación es, en la mayoría de las ocasiones, más matizada y menos melodramática (con la notable excepción de la escena del interrogatorio, en donde un estupendo Matthew Lillard berrea y rompe en llanto de manera incontrolable). La comedia cada vez es más efectiva. Aquí destacan, por supuesto, las escenas con Dougie Jones y Janey-E (Naomi Watts es la mejor actriz del elenco, superando incluso a Laura Dern, lo cual ya es mucho decir), que frustran a la mayoría, pero que a mí me hacen reír cada vez más. También son notorias las escenas del FBI, con las ocurrencias de Gordon, el sarcasmo de Albert, las poses de Tammy, y la grosería de Diane. Estos cuatro podrían hacer divinamente una sitcom. Por cierto, ni ellos ni “Dougie” Cooper han perdido una pizca de su devoción por el café, las donuts y el pie de cereza.

gordon cole

Ese Lynch es todo un pícaro, no sólo le dio más preponderancia al personaje de Gordon Cole, sino que además lo pone en escena junto a mujeres bellísimas como Chrysta Bell y Bérénice Marlohe.

El ritmo de la película es un punto de contención. Se mueve de manera caprichosamente lento, buscando frustrar a la audiencia hasta que pierde la paciencia. Los planos permanecen por mucho tiempo más de lo debido, creando un efecto de desconcierto que, en el mejor de los casos, es cómico, y en el peor de los casos, se vuelve insoportable. Desafortunadamente para Lynch, esta estrategia sólo le funciona a medias. Es evidente la razón por la que la utiliza, pero eso no quiere decir que esté bien, o que aporte algo al conjunto. De hecho, Twin Peaks sufre, porque para mantener este ritmo lento, rellenan tiempo en pantalla con números musicales o escenas irrelevantes, que cansan. Lo más irritante del asunto es que esta pérdida de tiempo es intencional, porque ideas son lo que tienen Lynch y Frost, y de sobra.

twin peaks part 8

No más basta con ver la parte 8, que cuenta el origen del mal que ha acechado nuestro mundo durante toda la serie, a través de una explosión de efectos visuales en donde el director hace gala de sus dotes pictóricas que crea paisajes surrealistas tan aterradores como bellos. La música de Penderecki completa su atmósfera pesadillesca. El trabajo de fotografía y dirección de arte, en especial en aquella especie de sala de cine de los 40, es maravilloso.

En general, esta nueva encarnación de Twin Peaks ha tenido una serie de altibajos, con momentos de brillo, y momentos para el olvido. Esta historia claramente no ameritaba tener 18 partes. En los 9 episodios que les habían planteado inicialmente hubieran podido haber hecho un trabajo más conciso y con más poder (a veces menos es más). Mi crítica no está orientada a desear obtener una resolución pronto a todas las preguntas, porque la serie original nunca se trató de resolver los misterios, y en realidad encontrar al asesino ni siquiera importaba, porque las tramas secundarias de los personajes eran mucho más entretenidas y cálidas.

La investigación se está llevando a cabo al ritmo que debe ser, y no tengo afán en que vuelva el agente Cooper, porque me estoy divirtiendo a lo grande con Dougie, pero la película está intentando conjugar demasiados elementos dispares sin encontrar el balance entre todos. Esto la vuelve irregular, y su carácter caótico e impredecible empieza a volverse desgastante a medida que pasa el tiempo. La serie original del 90 tuvo que hacer muchas concesiones, pero, en retrospectiva, esto le ayudó a mantener un tono más equilibrado (al menos hasta la primera mitad de la segunda temporada). Si allí coexistían la luz y la oscuridad, aquí lo que hacen es una especie de tregua.

Con todas sus limitaciones, es bueno que un programa de televisión busque retar y confundir a los espectadores, en estos tiempos en donde se cree que las series están a la altura del cine, aún cuando el 99.9999% de los creadores de contenido no se atreverían a hacer ni la mitad de lo que están haciendo Lynch y Frost. Su osadía no tiene igual. La esencia de Twin Peaks sí ha vuelto, pero no de la manera en que todos lo esperábamos. A veces nos alcahuetea a los fans, y a veces nos abofetea. Sin embargo, podemos estar seguros de que en las seis partes restantes tendremos un par de sorpresas más.

 

 

King of New York

El rey de Nueva York (1990)

Frank White, un poderoso narcotraficante, es liberado de prisión, luego de muchos años. Retoma sus negocios, pero algo ha cambiado en él. Quiere invertir parte de los fondos que gana con el negocio de la droga en hospitales y beneficencia. Pero la amenaza de sus rivales y de la policía harán muy difícil su propósito.

Demencial y ultraviolenta película de gángsters que muestra la crudeza del inframundo criminal, y la corrupción del sistema judicial. Sus colores rojos, anaranjados y amarillos se ven mugrientos, y sus azules parecen sacados de un mundo espectral. Cuando las sombras envuelven los planos, dejan pasar la luz en meros resquicios. Los traficantes viven bailando, bebiendo, esnifando droga y teniendo sexo cuando no están matando gente, excepto por Frank, quien se codea con millonarios y gente de la alta sociedad. Los policías son corruptos y se comportan como sociópatas. La mayoría de las escenas se desarrollan en ambientes nocturnos. Estos factores construyen una atmósfera decadente y sórdida, en donde el presagio de la perdición está siempre presente. Inevitablemente, una película con tantos muertos resulta fatalista al extremo.

king of new york

Christopher Walken, interpretando a un Frank en conflicto consigo mismo y con los demás, y Laurence Fishburne, interpretando a Jimmy Jump, un asesino sádico y violento hasta el extremo, son los dos actores más destacables del film.

La premisa y los primeros minutos del Rey de Nueva York podrían llevar al espectador a pensar que la película tratará sobre la redención. Gran error. Es una serie de violentos tiroteos enlazada por la vaga noción de un argumento, que tenía potencial e ideas que valía la pena explorar más a profundidad. Por desgracia, esto nunca pasa, y la audiencia se queda con una efectiva, pero en últimas superficial, representación de una sociedad en donde todo el mundo es corrupto, independientemente de su raza, sexo o posición social. Tal vez las insinuaciones de redención nunca se materializaron porque en un entorno así, resultaría imposible. Frank nunca se halla ni remotamente cerca de ese camino, porque lleva a cabo una cruzada contra sus rivales, para obtener más dinero. Puede que con ese dinero ayude a los enfermos, pero sigue alimentando a aquel monstruo de la corrupción que controla todo.

rey nueva york

“Si me quedan uno o dos años, haré algo bueno.”

El gran éxito del Rey de Nueva York es que consigue atrapar al espectador dentro de este sucio inframundo, llevándolo como por entre un desfile de la degradación: de las autoridades, de las minorías, de los jueces y abogados, y de la policía. Cada masacre posee una energía caótica de la cual es difícil escapar. La persecución climáctica es memorable, casi fantasmagórica, en medio de esos parajes nocturnos, anegados por la lluvia, impregnados de luz azul. Una película crudísima, en donde llega un punto en el que su violencia se vuelve difícil de soportar. Pero a pesar de sus grandes fallas, tiene su interés, y vale la pena echarle una mirada.

Duo luo tian shi

Ángeles caídos (1995)

Dos historias sobre el desamor y la soledad apenas interconectadas por tenues coincidencias, que toman lugar entre la megalópolis de Hong Kong. Por una parte está la de un par de asesinos a sueldo, Wong y su “socia”. Casi nunca se ven, pero ella está profundamente enamorada de él. Cuando Wong le anuncia que dejará de matar gente por dinero, ella queda conmocionada. En el mismo edificio en donde vive ella reside un muchacho llamado Ho Chi Moo, que entra sin permiso en los negocios del vecindario a altas horas de la noche, y fuerza a los transeúntes a comprar la mercancía. A Ho Chi Moo le ha resultado difícil relacionarse con los demás, porque es mudo, pero una noche conoce a su primer amor.

Wong Kar-wai escribió un tercer segmento para Chungking Express, pero terminó haciéndose tan largo, que decidió filmarlo por separado. Resulta complicado hablar de ambas películas por separado, ya que ambas comparten la misma idea, temática, parte del elenco, y locaciones. Sin embargo, esta película en realidad viene siendo el doppelgänger de Chungking Express. Tonalmente no son tan similares, porque mientras aquella era ligera y optimista, ésta es cruda y amarga. Esta “gemela siniestra”, es frecuentemente pasada por alto, y no recibe el mismo reconocimiento que su predecesora, a pesar de ser igual de buena, si no mejor.

prisionero 223

El personaje de Takeshi Kaneshiro se nos presenta diciendo: “De niño era muy hablador. Pero me comí una lata vencida de piña cuando tenía 5 años… y dejé de hablar.” (Guiño, guiño)

Ángeles caídos es un retrato caleidoscópico de la soledad urbana. La profusión de tonos rojos, verdes y amarillos, y luces de neón sobre un paisaje nocturno de sórdidos locales como bares, restaurantes, apartamentos de mala muerte, y solitarios sectores comerciales, le dan a la película una atmósfera decadente, pero vibrante, propia de los bajos fondos. El profuso, casi esquizofrénico movimiento de cámara, junto con el uso de angulaciones irregulares y lentes particulares, recrea el frenético ritmo de la vida de los habitantes de la ciudad (en especial de los sicarios y ladronzuelos que protagonizan la película).

angeles caidos tiroteo

Mención especial para los tiroteos, en donde el uso de la cámara lenta crea imágenes borrosas, desorientadoras y caóticas. No se asemejan mucho a los tiroteos de película de acción que uno acostumbra ver.

Las canciones pop que suenan durante la película adquieren prominencia al estar asociados a situaciones o personajes particulares, y si bien su uso se acerca peligrosamente al punto del exceso, no lo rebasa, y la música no se hace tediosa. Destacan las actuaciones de Kaneshiro, que balancea la inocencia y el carácter antisocial de su personaje con un genial ritmo para la comedia, y Michelle Reis, que interpreta a una asesina multifacética: fría, pero deseosa de afecto, algo huraña, pero muy sensual.

angeles caidos

Los respectivos enamoramientos de los personajes tienen matices distintos, el de “la socia” es más carnal, mientras que el del mudo es más emocional.

Ángeles caídos es profundamente estilizada, lo cual acentúa su carácter romántico. Los personajes son soñadores que se pierden en sus fantasías amorosas, sin darse cuenta de que las personas de las que se enamoran son indiferentes ante dichas fantasías, y buscan estar con alguien distinto. No pueden expresar sus sentimientos, ni sus intenciones, de manera adecuada, por lo que no llega a haber una conexión verdadera ni entre los dos sicarios, ni entre el mudo y la mujer enloquecida, sólo la vivencia de un sueño efímero por parte de la persona enamorada, que la otra persona corta, de manera abrupta. Al final queda una sensación agridulce, por lo que pudo haber sido y no fue, o por lo que fue prometedor al inicio, pero se desvaneció, dejando sólo dolor y un par de buenos recuerdos.

El tema de los recuerdos se afianza con la figura del papá del chico mudo, en una línea argumental más conmovedora que cualquiera de las historias de desamor presentadas. La relación más duradera y más dulce de la película es aquella que ocurre entre estos dos hombres silenciosos viviendo su cotidianidad, uno viudo, el otro despechado, compartiendo sus soledades. Se resalta la importancia de honrar estos otros recuerdos, que tienen un matiz distinto, más significativo, porque son los recuerdos de la familia, un amor más tangible y duradero que el de cualquier fantasía.

El tiempo pasa, inevitablemente y de prisa, el amor se acaba, nuestros seres queridos fallecen, pero debemos seguir adelante, y sólo los recuerdos nos quedan. Tratar de aferrarse o recuperar el pasado no trae sino dolor. Con esta melancólica conclusión nos deja Ángeles caídos, una montaña rusa de emociones en donde tienen cabida el erotismo, la dulzura, el humor, y las bromas, pero también la soledad, la violencia, la muerte, y el amor no correspondido. Un hechizo de añoranza al que es difícil resistirse, una de las mejores películas situadas en un entorno urbano moderno que he visto, y más digna de reconocimiento que su laureada predecesora.