This Is Spinal Tap

This Is Spinal Tap (1984)

La banda de hard rock Spinal Tap se prepara para embarcarse en su primera gira por los Estados Unidos. Al mismo tiempo, enfrentan la censura por la controvertida portada de su nuevo álbum, que previene que éste sea vendido masivamente. El cineasta Marty DiBergi realiza un documental que muestra la larga  historia de altibajos de la banda, sus fuentes de inspiración, y las situaciones que viven durante la gira.

Una de las sátiras sobre el mundo del rock & roll más icónicas que se hayan hecho jamás, porque sus personajes no son payasos que explotan los clichés rockeros de manera facilona, sino que adoptan la conducta de unos músicos de verdad, que se toman su arte en serio (tan portentosos que todos hablan con un marcado acento británico), aún cuando es estrafalario y de mal gusto. La principal fuente del humor de la película proviene del hecho de que los miembros de Spinal Tap se ven a ellos y a la realidad a través de su perspectiva distorsionada, y no están conscientes de lo ridículos que son. El diálogo, en su mayoría improvisado por los tres actores principales (todos ellos insuperables), es guiado por unos chistes visuales muy bien planteados y ejecutados.

spinal tap caida solo.png

Destacan los conciertos de la banda, en los que siempre algo sale mal, de la manera más absurda.

Spinal Tap ridiculiza los delirios de grandeza de las bandas de hard rock y heavy metal de principios de los 80, junto con otras cosas típicamente rockeras como las estupideces que ponen las bandas en sus letras y en las portadas de sus discos para causar controversia, su música rimbombante llena de virtuosismo innecesario, su machismo, y su pretenciosidad, que los lleva a creer que su música es trascendental, cuando en realidad es, en muchos casos, unidimensional. Pero al mismo tiempo, humaniza a estos delirantes músicos, mostrando sus luchas, lo difícil que ha sido para ellos proseguir con su carrera. Los personajes tienen la suficiente humanidad como para que incluso las bandas de hard rock de la vida real (como Dokken o Metallica) se identifiquen con su lucha, a lo que también contribuye el (paradójico) realismo de las situaciones que enfrentan.

spinal tap solo guitarra

“Mis solos son mi marca distintiva.”

Si bien Spinal Tap empieza a perder un poquito de fuerza hacia el final (a pesar de que dura menos de 90 minutos) mantiene un nivel constante en cuanto a sus chistes. Destaca adicionalmente por no hacer predecibles chistes sobre las groupies, el alcoholismo o la adicción a las drogas de los miembros de la banda, lo que le añade aún más dignidad a los personajes. Es más interesante ver el conflicto entre la novia del cantante y el resto de la banda. Ingeniosa y mordaz, pero nunca cruel u ofensiva (en el mal sentido de la palabra), puede ser disfrutada por todo el mundo, pero especialmente, es de visionado obligatorio para cualquier rockero/metalero.

Advertisements

Clerks

Dependientes (1994)

Dante Hicks es el cajero de una tienda de abarrotes. El sábado es su día de descanso. Pero, cuando su reemplazo avisa que no puede ir a trabajar, Dante debe ir a atender a los clientes. En su día de trabajo encuentra numerosos tropiezos y situaciones peculiares, junto con su amigo Randal, el negligente encargado de una tienda de video cercana.

Clerks fue hecha con un presupuesto mínimo. No es particularmente llamativa, visualmente hablando. Los actores son amateurs, en el mejor de los casos (aunque Jeff Anderson, el más creíble por lejos, tiene buen ritmo para la comedia). La película depende mucho de los diálogos, que a veces se vuelven artificiosos, y muchos chistes parecen escritos por un adolescente de 14 años. Pero es una película con un yo no se qué, una especie de encanto primitivo que la hace entrañable. Por lo menos la fotografía a blanco y negro se ajusta perfectamente a lo que quiere contar, las vidas de dos mediocres (aunque fue filmada así por falta de presupuesto y no por cuestiones de estilo).

hockey techo

Tal vez Smith y compañía no hubieran tenido los recursos para hacer un picado o qué se yo, pero se las arreglaron con lo que tienen.

Hay que admitirle sus virtudes a la película, porque así como hay cuasi monólogos forzados, de los cuales se abusa, también hay parlamentos lúcidos (como la singular discusión sobre el final de las películas de Star Wars). Y así como hay situaciones de mal gusto, hay otras que sí son divertidas (en general las que involucran a los clientes y sus peculiaridades). En especial destacan las escenas que muestran el lado más humano de los personajes, donde se ponen a hablar de lo que está mal en sus vidas, se dan cuenta de su inmadurez, y aprenden que ha llegado el momento en que deben responsabilizarse de sus actos, y perseguir los cambios que necesitan para mejorar, en lugar de esperar a que cambien las circunstancias o culpar a todo el mundo de sus propias fallas.

Como retrato de las angustias de un adulto joven de clase media/baja, funciona, a pesar de sus obvias limitaciones. Clerks es sencilla, relajada y se pasa un rato entretenido viéndola. A pesar del exceso de chistes pedorros y palabrotas, hace reír, y no está exenta de una carga de reflexividad que le cae muy bien, porque le ayuda a balancear su desenfado juvenil.

Mies vailla menneisyyttä

El hombre sin pasado (2002)

Un hombre llega a Helsinki, donde unos asaltantes le dan una paliza tan dura que se queda amnésico. Incapaz de recordar quién es, o qué hacía, o si tiene amigos o parientes, empieza a rehacer su vida en las afueras de la ciudad, junto a los marginados de la sociedad. Pronto conoce a una mujer que trabaja en el Ejército de Salvación, y se enamoran.

En El hombre sin pasado hay una escena en donde la banda del Ejército de Salvación toca una canción cuya letra habla del corazón del hombre, de todas las cosas buenas y malas que puede abarcar. Dicha canción podría ser un resumen de esta gran película, en donde Kaurismäki hace una radiografía del corazón humano, valiéndose de su humor seco. Los personajes parecen estatuas, su lenguaje corporal es muy reducido, y sus (pocas) expresiones faciales son muy sutiles como para notarlas. Las angulaciones bajas con las que son filmados los hace ver aún más rígidos. Las acciones de los personajes, y las situaciones en las que se ven envueltos son las encargadas de transmitir las emociones de las escenas. Los diálogos son reducidos, pero muy certeros.

el hombre sin pasado

La pareja protagonista hace un trabajo genial, manteniendo la inexpresividad, pero sugiriendo bajo ella unos carácteres muy particulares, con sus necesidades, y sus anhelos.

El contraste entre los entornos en que se desarrolla la acción también señala aspectos significativos sobre el carácter de los personajes. El barrio marginal tiene más colores, y estos son más cálidos que los de la ciudad como tal, que es una mole de concreto gris y fría. La música es prominente en varias escenas, desde tangos melancólicos hasta animadas canciones de rock ‘n’ roll, y es un factor igualmente importante a la hora de establecer el carácter de cada escena. Gran parte del humor proviene de lo cruel, triste, o decepcionante que les pasa a los personajes (aunque Kaurismäki los compadece y nunca se burla de ellos), así como de la subversión de los clichés que el espectador esperaría encontrar en una película sobre un hombre que pierde la memoria.

hombre sin pasado palo golpe

“Esto se me ocurrió porque lo vi en una película cuando era niño, un hombre se golpeaba la cabeza, perdía la memoria y la recuperaba cuando le volvieron a pegar en el mismo lugar.”

Para empezar, la película no se trata de un hombre que recupera sus recuerdos y su identidad. Se trata de alguien al que la vida le ha dado un golpe durísimo (literal y figuradamente) del cual debe levantarse y seguir adelante. La situación está muy difícil para él, pero acepta que tiene que arreglárselas con lo que tiene, y hacer lo mejor con lo que se le da. En su camino, se encuentra con todo el espectro de las emociones humanas, con todas sus contradicciones: compasión y brutalidad, generosidad y avaricia, honor y criminalidad, y lidia con lo que se le atraviesa con una calma admirable. La solidaridad es aquello que comparten los marginados, que hace sus vidas llevaderas, que les da el impulso para continuar.

hombre sin pasado oficina

A modo de contraste, se muestra la inutilidad de la burocracia y su completa incapacidad de servir a los ciudadanos, junto con una crítica al sistema bancario.

La naturaleza engañosamente simple y austera de El hombre sin pasado es lo que le permite abordar un rango tan amplio de temáticas y estados de ánimo (tiene un bello romance, un asalto a un banco, y muchas otras cosas más, sin el más mínimo dejo de dramatismo), en apenas 90 minutos. Incluso hay lugar para el optimismo, en medio de la más cruda desolación. El film parece deslustrado y apático, pero en realidad es profundamente cálido y hasta conmovedor, casi como el magnífico personaje de Kati Outinen, la mujer solitaria pero caritativa que oculta un profundo deseo de sentirse amada. Muchos no comprenderán el frío sentido del humor del director finlandés (aunque esta película fue incluso nominada a un Óscar), pero bajo él subyace una profunda humanidad.

The Wolf of Wall Street

El lobo de Wall Street (2013)

La historia de Jordan Belfort, un corredor de bolsa que se hizo multimillonario con su compañía Stratton Oakmont, vendiendo acciones a un precio mucho más alto del que tenían en el mercado, por medio de tácticas agresivas de venta orientadas a convencer a los clientes de comprar, sea como fuere. Belfort y sus empleados, aparte de vivir como reyes, gastaban gran parte de su fortuna en prostitutas, drogas y fiestas descontroladas. Pero cuando el FBI les sigue la pista, las cosas se complican para todos los involucrados en Stratton Oakmont.

Controvertida película biográfica en donde Scorsese revisita algunos de sus temas habituales, exagerándolos hasta el extremo de la caricatura. El título tiene connotaciones casi metafóricas, porque a lo largo del film se exponen algunas de las conductas más bajas, animalísticas y bestiales del ser humano, en un festín casi interminable de la degradación. Belfort, luego de ser apodado como “el Lobo”, se refiere a sus empleados como “sus asesinos” o “su jauría”. Son gente completamente deshumanizada por la codicia y el deseo de obtener cada vez más dinero.

El exceso es el corazón mismo del Lobo de Wall Street: dura 3 horas (pero su ritmo, casi videoclipero, hace que se pasen en un santiamén); tiene numerosos y prolongados travellings en donde se muestra el ajetreo, la fastuosidad y la decadencia del mundo de Belfort, siempre con él al frente de todo; una narración en off imparable, casi que intrusiva, en donde el protagonista nos “vende” a la fuerza su visión de mundo; unos personajes que hablan usando un lenguaje soez en extremo mientras van de orgía en orgía; teniendo sexo con prostitutas de gama alta, media y baja, usando drogas experimentales y/o vencidas, haciendo estragos dentro de las propias oficinas, mientras suenan de fondo canciones de rock para animar la fiesta.

dicaprio wall street

Liderando el desfile de la depravación está un histriónico Leonardo DiCaprio en el papel protagónico, en el que vocifera, gesticula, da discursos, y exagera su interpretación para efecto cómico.

Al hacer una lectura superficial de El Lobo de Wall Street, se puede llegar a la conclusión de que es una obra nauseabunda, que no hace sino glorificar la vida de un individuo despreciable. Esto ignora el hecho de que Belfort cuenta su historia desde su perspectiva, la de un hombre egocéntrico, codicioso, con delirios de grandeza, sin ninguna consideración por los demás (deliberadamente se omite cualquier alusión a las víctimas de los esquemas fraudulentos de Stratton Oakmond). A estos hombres millonarios se les ridiculiza mostrándolos como unos completos degenerados, sin ninguna virtud ni valor moral que los redima. A esto contribuye el humor pueril y grotesco (pero efectivo) que domina la película.

belfort dinero

“Verás, el dinero no sólo te compra una mejor vida, mejor comida, mejores carros, mejores mujeres. También te hace mejor persona. Puedes hacerle una donación generosa a la iglesia o partido político de tu preferencia. Puedes salvar al puto búho moteado con dinero.”

El Lobo de Wall Street es una crítica bastante irónica (pero nada sutil) al sistema capitalista, en donde el dinero no sólo es la droga más adictiva de todas, sino que se hace indispensable para la subsistencia. No sólo Belfort es adicto. Todos los que invierten en Wall Street lo son, porque esperan ver multiplicadas sus ganancias en proporciones irreales y conseguir más plata de la que ya tienen. Los corredores de bolsa saben que tal cosa es imposible, que toda esa fortuna de los inversores es algo que existe sólo en el papel, pero se aprovechan de esto para prometerle a sus clientes rentabilidades más altas y ganarse jugosas comisiones. Su negocio es motivar a la gente, echándoles el cuento de la “independencia financiera” y de que es posible tan ricos como ellos, si hacen lo que ellos dicen. Engañan para quitarle a los demás lo que tienen, y conseguir un beneficio propio. Porque así funciona el sistema. Nadie se hace rico trabajando honestamente. Hay que hacer trampa para poder ganar más, sin parar, hasta tener tanto dinero que no se sabe qué hacer con él.

lobo despedida soltero

Y en últimas, los personajes viven persiguiendo sus sueños de ambición para no hacer otra cosa que convertirse en bestias que tragan, follan, y se intoxican todo el tiempo, sin parar, sin tomar un descanso, haciendo del exceso lo habitual, volviéndolo una rutina, casi que irrisoria.

La película resulta incomprendida, porque su mayor atractivo es, a su vez, su gran defecto, dependiendo de la perspectiva que tenga quien la vea (claro que lo mismo se podría decir de todas las películas, pero en fin). Busca generar una sensación de hastío en la audiencia. No toma un punto de vista moral con respecto a lo que presenta (prefiere darle herramientas al espectador para que lo haga), eligiendo simplemente dotar a las situaciones de una comedia tan cruda y repugnante como hilarante e histérica. El hecho de que exista gente que idolice a Belfort, quiera vivir como él, y esté de acuerdo con su visión de mundo simplemente es otro reflejo de lo enfermos que estamos como sociedad, a nivel global. Porque él es nada más ni nada menos que el criminal más perverso, rico y poderoso que ha mostrado Scorsese en alguna de sus películas. No necesita recurrir a la violencia física, su única arma es su lengua. Y con ella roba más que ninguno.

Bad Lieutenant: Port of Call New Orleans

Bad Lieutenant: Port of Call New Orleans (2009)

Terence McDonagh es un policía que sufre dolores de espalda de manera permanente, adquiridos al rescatar a un prisionero durante el huracán Katrina. Para lidiar con su malestar, se vuelve adicto a los medicamentos, al sexo, y a las apuestas. Cuando una familia de inmigrantes africanos es asesinada, McDonagh queda al frente del caso, que involucra a un traficante de drogas conocido como Big Fate. Ante los tropiezos que se presentan en la investigación, el teniente empieza a adoptar métodos poco ortodoxos.

La versatilidad de Herzog se pone de manifiesto en esta enloquecida película policíaca, en donde realiza un estudio de uno de sus típicos personajes: un hombre que llega a extremos insospechados para conseguir su objetivo, teniendo a todo el mundo en contra suya. A su vez, TBL:PoCNO es una especie de sátira estrafalaria de las convenciones de las típicas películas de policías rudos que no siguen las reglas pero terminan atrapando al malo de todos modos. Nicolas Cage le da vida a este teniente corrupto, en la que constituye una de sus actuaciones más destacables. McDonagh es un tipo amoral y despreciable, de temperamento violento, al borde de la locura por su adicción a las drogas, y sin ninguna consideración por los demás. El histrionismo de Cage lo hace genuinamente malvado, pero también chistoso a más no poder.

cage bad lieutenant

“Todo lo que tomo es recetado. Menos la heroína.”

La acción se desarrolla en un mundo definido por la corrupción y el absurdo, donde las catástrofes son el pan de cada día. Las escenas exteriores casi siempre ocurren en barrios marginales, que han sufrido el paso del huracán. Las tomas de las iguanas y los caimanes en primer plano se diferencian mucho del resto de la película, siendo filmadas con una temblorosa cámara en mano que sigue persistentemente el rostro de los reptiles. Los animales corren rampantes a lo largo de TBL:PoCNO, ¿tal vez son un símbolo del caos? ¿O del trastorno del protagonista? Su inclusión resulta enigmática, y se destacan sobre las otras, porque hacen que la película resulte más demente, si bien, por la mayor parte, es bastante lineal, y la trama está bien construida. Las disrupciones provienen por parte del humor negro que hace parte de todas las situaciones (y que principalmente se deriva del comportamiento de sus antisociales personajes).

nicolas cage iguana

♫ Release me
If you don’t need me, if you don’t want me
Oh, baby, why don’t you just let me love again? ♫

La gran ironía de la película es que McDonagh se toma en serio su trabajo, y de veras le importa capturar a los narcotraficantes y llevarlos ante la justicia, siendo él mismo un criminal en toda regla. Aún más alarmante es el hecho de que absolutamente nadie coopera con la justicia, ni los testigos siquiera, y de que la gente con buenos abogados o contactos en la política pueda simplemente ignorar la ley. Ante una situación como la que enfrenta el teniente, no le queda otra opción que combatir fuego con fuego. Casi que el espectador se ve obligado a simpatizar con él, aún viendo todos los abusos que comete, desde amenazar a un par de abuelitas, hasta chantajear a un jugador de fútbol para obligarlo a que logre el resultado que lo favorezca en las apuestas.

Claro que el carisma de Cage ayuda, y verlo haciendo el mal casi que con júbilo es divertidísimo. Casi tan divertido como el saber que todo le sale bien, sin importar lo que haga. Él es el “bueno” de la película, después de todo, y por regla el bueno tiene que ganar como sea. Esto hace de TBL:PoCNO una cuasiparodia desenfrenada, que poco tiene que ver con Bad Lieutenant de Abel Ferrara.

Le fabuleux destin d’Amélie Poulain

Amélie (2001)

Amélie es una mesera tan tímida y solitaria como linda y llena de imaginación. En el día de la muerte de la Princesa Diana, descubre una caja con juguetes de hace décadas. Al entregársela a su dueño, y ver que esto causa un impacto positivo en su vida, Amélie decide pasar sus días haciendo felices a los demás. Pero cuando conoce a un chico que colecciona las fotos que la gente va desechando en las fotocabinas, no sabe cómo acercarse a él. Aunque ella está fascinada por él, prefiere acercársele con juegos y pistas escondidas en lugar de hablarle directamente.

Resulta curioso el hecho de que una película como esta genere reacciones tan vehementes entre quienes la han visto. Por un lado, están quienes la adoran, exaltándola como una obra de arte suprema, y por otro lado están quienes detestan su idílica representación de París, y a su protagonista singular. Considero que criticarla porque es demasiado juguetona y fantasiosa está fuera de lugar, porque la película hace un trabajo exitoso a la hora de presentarnos el mundo a través de los ojos de Amélie.

audrey tautou

Quien desarrolla una imaginación activa y una manera optimista de ver el mundo precisamente para lidiar con los traumas de su niñez.

Pero también creo que alabarla como una película super original y única tampoco es adecuado. Tiene un referente clarísimo en La doble vida de Verónica, de Krzysztof Kieślowski. Por nombrar los nexos más evidentes, ambas películas tienen como protagonista una francesa bellísima, ambas tienen una paleta de color inundada de rojo, verde y amarillo (que evoca una extraña calidez), y ambas hablan de un hombre y una mujer encontrándose el uno al otro a través de estratagemas y pistas. La edición, en ocasiones frenética, así como la narración que parece saber todo sobre los personajes, y lo cuenta de manera casual, así como el rompimiento del cuarto muro, recuerdan las películas de Godard. Pero como bien dice éste, “no es de dónde se toman las cosas, sino hacia dónde se llevan.”

amelie

Jeunet básicamente toma todos estos elementos visuales y narrativos, los hace más extravagantes, y les echa toneladas de azúcar encima, creando un mundo de cuento de hadas. Lo peor es que funciona.

Amélie dice mentiritas piadosas, manipula y hace travesuras, con tal de hacer feliz a todo el mundo. Se podría decir que tanto película como protagonista siguen el mismo modus operandi, porque su encanto es irresistible, a pesar de que lleva cierta carga de artificio. Si bien el humor funciona la mayor parte del tiempo, la historia de amor se siente muy ligera. Lo único que le da algo de peso es la interpretación de Audrey Tautou, quien, dicho sea de paso, es la clave del éxito de la película. Que sí, que su personaje es muy dulce y aniñado, pero tiene el carisma suficiente para no volverse insoportable. Entre otras cosas, su ansiedad social es retratada de manera convincente, y su faceta de estratega pícara demuestra que no es nada ingenua.

amelie disco

La música de Yann Tiersen es muy efectiva, si bien llega a tener un dejo sentimental que por poco llega a chirriar. Con todo, resulta difícil de creer que no la hayan compuesto exclusivamente para la película.

Amélie ensalza el poder de la imaginación para escapar de una cruda realidad, habla de la importancia de servir a los demás, pero sin dejar de lado las propias necesidades, y se divierte con los pequeños placeres de la vida. A pesar de su cursilería, y de sus otras limitaciones (como una falta de cohesión en el argumento), es muy divertida, dulce y encantadora. El espectador tiene dos opciones: verla por lo que es y dejarse llevar (en cuyo caso la disfrutará, le subirá el ánimo más que cualquier antidepresivo, y le tocará las fibras del corazón) o rechazar su mundillo donde todo es bonito y, donde a pesar de las penas, siempre se puede ser feliz (lo que hará que verla sea como una tortura medieval). Yo elegí la primera opción.

Repo Man

Repo Man (1984)

Otto es un punkero que trabaja en un supermercado, hasta que es despedido por su mal comportamiento. Un hombre llamado Bud le ofrece trabajar como un “Repo Man”, una persona que roba carros que no han sido pagados por sus dueños y los retiene hasta que éstos paguen sus deudas. Otto rechaza el trabajo, porque quiere retomar sus estudios, pero sus padres no tienen dinero para enviarlo a estudiar, porque se lo donaron a un televangelista. Al no tener mayor opción, acepta ser un Repo Man.

La sinopsis inicial no da cuenta de las absurdas aventuras que encontrarán los personajes a lo largo de la película. Esta es la clase de cine que sólo pudo haberse concebido durante los años 80. Persecuciones automovilísticas, luces de neón, paranoia conspiracionista de la era Reagan, ufología, publicidad llamativa (los bienes de consumo tienen todos por igual una etiqueta blanca, con letras azules que dicen simplemente “Comida”, “Cerveza”, “Leche” y cosas por el estilo) y rebeldía de contracultura. Repo Man bebe del movimiento punk, tanto en la música (que incluye a Iggy Pop, Black Flag y Suicidal Tendencies), como en la concepción de los personajes (unos vándalos a quienes les vale poco la sociedad) y hasta en su mismo carácter anárquico.

repo man culpa sociedad

“Sé que llevar una vida criminal me condujo a este triste destino. Pero aún así, culpo a la sociedad.”

De estas y otras joyas está lleno el guión de Alex Cox, que, al igual que cualquier banda de punk que se precie de serlo, descarga bilis contra todo y contra todos, con sorna y desprecio por la sociedad, pero al mismo tiempo con una ironía que le permite no tomarse a sí misma tan en serio. Es obvio que esta no es una película seria. Objetivamente, no se le puede considerar “buena”. Está montada de manera supremamente torpe, con saltos abruptos en continuidad que dejan a la narrativa llena de huecos. La confusión que sentí tratando de seguir el rastro de la trama me impidió disfrutarla tanto como hubiera querido. La comparación con el punk toma más fuerza: Repo Man es exactamente como una banda que descarga su ira contra la sociedad en sus letras, pero no sabe ni tocar sus instrumentos.

repo man radiacion

Los efectos especiales de bajo presupuesto son bien divertidos. ¡Los paralelismos con el punk parecen no acabar!

Claramente no estamos ante un producto comercial sin alma, y si bien Repo Man no se dedica en absoluto a reflexionar sobre la condición humana, hay ciertas cosas que resaltan en su visión de mundo, que es claramente anti-autoritaria y anti-consumista. Los agentes del gobierno son pintados como máquinas represivas sin ninguna moral, que ocultan una conspiración alienígena al gran público, a pesar de que el pueblo lo sabe. La religión tampoco sale muy bien parada, si bien el foco de la sátira son los televangelistas avaros que explotan la fe de las personas. A John Wayne, el arquetipo de lo rudo y masculino en los Estados Unidos, se le tilda de “marica”. Pero por otro lado, no es que los rebeldes sean mucho mejor. Básicamente todos los personajes son unos imbéciles sin mayor interés que su beneficio propio.

inconsciente cósmico repo man

“Mucha gente no se da cuenta de lo que está pasando, ven la vida como un puñado de incidentes y cosas sin conexión. No se dan cuenta que existe una red de coincidencias que lo envuelve todo (…) Todo es parte de un inconsciente cósmico.”

Ese inconsciente cósmico es lo único que le puede dar sentido a todas las locuras que la película le arroja sin descanso al espectador. Repo Man es muy única, es como una especie de arte marginal, completamente chiflada, divertida e iconoclasta. Su actitud rabiosa de “jódanse todos” hace que uno deje pasar por alto sus fallas. Película de culto por excelencia.