The Straight Story

Una historia sencilla (1999)

Alvin Straight y su hermano, Lyle, son un par de ancianos que pelearon hace muchos años, y no se hablan desde aquel entonces. Pero cuando Lyle sufre un ataque, Alvin decide ir a visitarlo. La salud de Alvin tampoco está en óptimas condiciones: sufre de la cadera y tiene que usar dos bastones para caminar, aparte, no ve bien, por lo que le revocaron su licencia de conducir. Por ello, emprende su viaje a bordo de una podadora de césped.

La película más experimental de David Lynch (según sus propias palabras) no tiene violencia, contenido sexual, groserías, personajillos perturbadores, enigmas por resolver, ni mucho menos secuencias surrealistas, ni atmósferas pesadillescas. Fascinado con el guión de John Roach y Mary Sweeney (la editora de varias de sus películas, quien evidentemente realizó la misma labor aquí), el director decidió dirigir esta road movie apta para toda la familia, basada en una historia real. El resultado es una de sus películas mejor logradas. Su simplísima historia avanza a un ritmo pausado, con mucha mesura, traduciendo en cada plano la parsimonia con la que anda Alvin Straight en su podadora. Los parajes soleados y campos de maíz y trigo dorado que recorre la cámara le dan a la película una atmósfera cálida. La música de Angelo Badalamenti es preciosa, dulce y melancólica, y ayuda a enfatizar el impacto emocional de las escenas.

richard farnsworth

La magnífica interpretación de Richard Farnsworth trae a la vida todo el dolor y agotamiento, tanto físico como emocional, que sufre el protagonista. El actor estaba paralizado de la cintura para abajo, sufriendo de los huesos, como Alvin. Seguramente los movimientos forzosos y tortuosos del personaje no eran simulados.

Una historia sencilla es una película que habla sobre la expiación de las culpas pasadas. Alvin Straight es un hombre atormentado, que, más que sentir nostalgia por su juventud, busca desesperadamente hacer las paces con su pasado antes de morir. Ahora que ya es viejo, y está débil, sabe que no valía la pena guardar resentimientos por tantos años, y quiere dejar atrás las cosas malas que ha hecho y las tragedias que ha tenido que enfrentar. Las situaciones que enfrenta a lo largo de su peregrinaje lo llevan a darles una o dos lecciones valiosas a los personajes con los que se cruza, pero de manera muy sutil, sin sermones, simplemente hablando desde su propia experiencia de vida. Es un hombre de contrastes, al que el sufrimiento lo ha tornado también sabio y benévolo.

alvin podadora

“Mi hermano y yo nos dijimos cosas imperdonables la última vez que nos vimos, pero estoy tratando de dejar eso atrás. Y este viaje es una manera dura de tragarme mi orgullo. Sólo espero que no sea demasiado tarde.”

Una historia sencilla es un compasivo retrato de la fragilidad de la vejez, y una hermosa parábola de redención, en donde se muestra que el perdón es la mejor manera de conseguir la paz y seguir adelante. Esta película saca a la luz al Lynch humanista de El Hombre Elefante, con un resultado mucho menos oscuro y más reconfortante, si cabe llamarlo así. Conmovedora pero sencilla, es capaz de expresar un amplio rango de emociones, y llegar hasta lo más profundo del alma del espectador. Es tan bella que me atrevo a decir que es una obra maestra infravalorada, y recomendada incluso para (¿o especialmente para?) quienes no gustan del estilo del director norteamericano.

 

Advertisements

The Wolf of Wall Street

El lobo de Wall Street (2013)

La historia de Jordan Belfort, un corredor de bolsa que se hizo multimillonario con su compañía Stratton Oakmont, vendiendo acciones a un precio mucho más alto del que tenían en el mercado, por medio de tácticas agresivas de venta orientadas a convencer a los clientes de comprar, sea como fuere. Belfort y sus empleados, aparte de vivir como reyes, gastaban gran parte de su fortuna en prostitutas, drogas y fiestas descontroladas. Pero cuando el FBI les sigue la pista, las cosas se complican para todos los involucrados en Stratton Oakmont.

Controvertida película biográfica en donde Scorsese revisita algunos de sus temas habituales, exagerándolos hasta el extremo de la caricatura. El título tiene connotaciones casi metafóricas, porque a lo largo del film se exponen algunas de las conductas más bajas, animalísticas y bestiales del ser humano, en un festín casi interminable de la degradación. Belfort, luego de ser apodado como “el Lobo”, se refiere a sus empleados como “sus asesinos” o “su jauría”. Son gente completamente deshumanizada por la codicia y el deseo de obtener cada vez más dinero.

El exceso es el corazón mismo del Lobo de Wall Street: dura 3 horas (pero su ritmo, casi videoclipero, hace que se pasen en un santiamén); tiene numerosos y prolongados travellings en donde se muestra el ajetreo, la fastuosidad y la decadencia del mundo de Belfort, siempre con él al frente de todo; una narración en off imparable, casi que intrusiva, en donde el protagonista nos “vende” a la fuerza su visión de mundo; unos personajes que hablan usando un lenguaje soez en extremo mientras van de orgía en orgía; teniendo sexo con prostitutas de gama alta, media y baja, usando drogas experimentales y/o vencidas, haciendo estragos dentro de las propias oficinas, mientras suenan de fondo canciones de rock para animar la fiesta.

dicaprio wall street

Liderando el desfile de la depravación está un histriónico Leonardo DiCaprio en el papel protagónico, en el que vocifera, gesticula, da discursos, y exagera su interpretación para efecto cómico.

Al hacer una lectura superficial de El Lobo de Wall Street, se puede llegar a la conclusión de que es una obra nauseabunda, que no hace sino glorificar la vida de un individuo despreciable. Esto ignora el hecho de que Belfort cuenta su historia desde su perspectiva, la de un hombre egocéntrico, codicioso, con delirios de grandeza, sin ninguna consideración por los demás (deliberadamente se omite cualquier alusión a las víctimas de los esquemas fraudulentos de Stratton Oakmond). A estos hombres millonarios se les ridiculiza mostrándolos como unos completos degenerados, sin ninguna virtud ni valor moral que los redima. A esto contribuye el humor pueril y grotesco (pero efectivo) que domina la película.

belfort dinero

“Verás, el dinero no sólo te compra una mejor vida, mejor comida, mejores carros, mejores mujeres. También te hace mejor persona. Puedes hacerle una donación generosa a la iglesia o partido político de tu preferencia. Puedes salvar al puto búho moteado con dinero.”

El Lobo de Wall Street es una crítica bastante irónica (pero nada sutil) al sistema capitalista, en donde el dinero no sólo es la droga más adictiva de todas, sino que se hace indispensable para la subsistencia. No sólo Belfort es adicto. Todos los que invierten en Wall Street lo son, porque esperan ver multiplicadas sus ganancias en proporciones irreales y conseguir más plata de la que ya tienen. Los corredores de bolsa saben que tal cosa es imposible, que toda esa fortuna de los inversores es algo que existe sólo en el papel, pero se aprovechan de esto para prometerle a sus clientes rentabilidades más altas y ganarse jugosas comisiones. Su negocio es motivar a la gente, echándoles el cuento de la “independencia financiera” y de que es posible tan ricos como ellos, si hacen lo que ellos dicen. Engañan para quitarle a los demás lo que tienen, y conseguir un beneficio propio. Porque así funciona el sistema. Nadie se hace rico trabajando honestamente. Hay que hacer trampa para poder ganar más, sin parar, hasta tener tanto dinero que no se sabe qué hacer con él.

lobo despedida soltero

Y en últimas, los personajes viven persiguiendo sus sueños de ambición para no hacer otra cosa que convertirse en bestias que tragan, follan, y se intoxican todo el tiempo, sin parar, sin tomar un descanso, haciendo del exceso lo habitual, volviéndolo una rutina, casi que irrisoria.

La película resulta incomprendida, porque su mayor atractivo es, a su vez, su gran defecto, dependiendo de la perspectiva que tenga quien la vea (claro que lo mismo se podría decir de todas las películas, pero en fin). Busca generar una sensación de hastío en la audiencia. No toma un punto de vista moral con respecto a lo que presenta (prefiere darle herramientas al espectador para que lo haga), eligiendo simplemente dotar a las situaciones de una comedia tan cruda y repugnante como hilarante e histérica. El hecho de que exista gente que idolice a Belfort, quiera vivir como él, y esté de acuerdo con su visión de mundo simplemente es otro reflejo de lo enfermos que estamos como sociedad, a nivel global. Porque él es nada más ni nada menos que el criminal más perverso, rico y poderoso que ha mostrado Scorsese en alguna de sus películas. No necesita recurrir a la violencia física, su única arma es su lengua. Y con ella roba más que ninguno.

Ed Wood

Ed Wood (1994)

La historia de cómo Ed Wood, “el peor director de todos los tiempos”, logró, contra todo pronóstico, filmar sus películas más infames: Glen o Glenda, La novia del monstruo, y Plan 9 del espacio exterior, ayudado por el legendario actor Béla Lugosi (caído en desgracia por culpa de las drogas) y una banda de excéntricos personajes, marginados por la sociedad Hollywoodense.

Los guionistas Scott Alexander y Larry Karaszewski habían querido hacer una biopic de Ed Wood desde que estaban en la universidad. Cuando Tim Burton, quien siempre había sido fan de las películas de Wood, fue involucrado en el proyecto como productor, manifestó su interés por dirigir la película. A partir de la mutua fascinación que sentían estos tres personajes por Wood y su historia, crearon un cálido homenaje a este director, cuya completa falta de talento era contrastada con una visión singular. El homenaje se extiende a las películas de terror y ciencia ficción de clase B, y, en últimas, al cine mismo.

jala el hilo lugosi

Los momentos más cómicos de la película incluyen (pero no están limitados a) aquellos en donde Wood y su equipo filman las escenas de sus películas.

Las circunstancias de la trastornada vida del director de Plan 9, al igual que las ideas de sus guiones originales, proporcionaron material suficiente para hacer comedia. No tuvieron que recurrir a la burla, ni a la ridiculización, ni a la exageración. La realidad superaba a la ficción. Para recrear la enloquecida atmósfera del mundo de Wood, Burton tomó la acertada decisión de filmar en blanco y negro, dándole a la película un aire casi expresionista. La música de Howard Shore contribuye a ello, con su uso del theremin, aunque la mayor parte del tiempo es bastante sutil.

depp landau

Estos elementos por sí solos no harían mucho si la película no contara con grandes actuaciones, como la de un genial Martin Landau, que se lleva por delante al resto del elenco, interpretando a un Béla Lugosi lleno de demonios personales, pero vulnerable y de humor sardónico. Destacan también Jeffrey Jones, Bill Murray y el mismo Johnny Depp, todos encarnando personajes de una excentricidad hilarante.

En la vida real, era evidente que Ed Wood no era un buen director. Su vida sórdida tuvo muchas facetas oscuras, que no fueron tratadas directamente por Burton y compañía, sino que fueron meramente sugeridas, o minimizadas. Las múltiples libertades creativas que se tomaron con la historia tienen un propósito claro, que es el de dignificar las virtudes de este personaje, que seguía luchando por sus sueños aún cuando las condiciones eran completamente adversas, que, a pesar de no tener un gran talento, podía influenciar a aquellos a su alrededor, y que se rehusaba a hacer concesiones, aún cuando en ocasiones se las proponían por su propio bien. Tanto el sistema de los grandes estudios, como el de las películas de explotación, son mostrados como negocios en la bancarrota creativa, en donde lo único que interesa es hacer películas que generen un beneficio económico.

ed wood cine conjunto detalles

“El cine no se trata de los pequeños detalles, sino del conjunto.”

Dentro de este contexto, tiene sentido que Depp interprete a Wood como si tuviera la ingenuidad y el entusiasmo de un niño, porque no existe otra explicación para que Glen o Glenda, La novia del monstruo y Plan 9 salieran como salieron. Ciertamente un director cínico, preocupado por hacer películas taquilleras, nunca hubiera podido lograr tales resultados (si bien Wood le promete a todos sus productores que sus creaciones tendrán éxito financiero).

Por otra parte, el desprecio que su obra, él, y sus asociados despertaban entre la mayoría de las personas, por ser “fenómenos”, nos recuerda que a veces los mayores males provienen de la gente común y corriente. Wood aceptaba en sus películas a cualquiera que estuviese dispuesto a participar en ellas, sin importar si eran gays, drogadictos, o si su apariencia estaba por fuera de los cánones de belleza aceptados por la sociedad. Le dio trabajo y ayuda a un adulto mayor a quien Hollywood le dio la espalda, luego de haberlo explotado. Todos estos inadaptados tienen más calidad humana que los actores y directores famosos (la situación del personaje de Vampira merece atención en cuanto a este respecto).

Ed Wood es divertidísima, pero tiene unos momentos de una tristeza punzante, que transmiten un mensaje de compasión y respeto hacia la diferencia, ya dejando de lado todos los chistes y todas las locuras de sus personajes. Estos momentos trágicos le dan un peso especial a la película, haciendo que trascienda la mera comedia para convertirse en algo verdaderamente especial, lleno de calor humano. Una película muy bella, que hace reír, pero también llorar, que tiene un fino humor negro, pero que toca profundamente el corazón de la audiencia. Probablemente lo mejor que Tim Burton haya realizado (y llegará a realizar, por lo visto). No queda más sino decir:

Amigos, ¡¡¡¿¿¿PUEDEN SUS CORAZONES SOPORTAR LOS HECHOS REALES DE LA ESPANTOSA HISTORIA DE EDWARD D. WOOD JUNIOR???!!!

Lawrence of Arabia

Lawrence de Arabia (1962)

Durante la Primera Guerra Mundial, Inglaterra se halla estacionada en Oriente Medio, en donde combate al Imperio Otomano. La insurgencia árabe, liderada por el príncipe Faisal, lucha por la independencia de sus territorios. El teniente T. E. Lawrence, de la Oficina de Asuntos Árabes del Ejército Británico, es enviado a “analizar las perspectivas” de Faisal, ya que los británicos tienen otro tipo de intereses sobre los territorios de las tribus árabes. Lawrence es un conocedor de la cultura de las gentes del desierto, por lo que se hace su aliado y termina liderando varias escaramuzas en contra de los turcos. Sus célebres acciones despiertan múltiples conflictos en su interior, sobre sus lealtades, su identidad, y su actuar.

David Lean crea un espectáculo (exitoso tanto con la taquilla como con la crítica) que trasciende su condición y se convierte en arte. Lo primero que resalta a la vista de la película es su impecable factura visual (el director de fotografía, Freddie Young, se luce). Planos generales extremos resaltan el vasto paisaje desértico, contra el que las figuras humanas se hacen minúsculas, en ocasiones insignificantes. El vívido retrato de las tierras árabes se completa con el brillo y nitidez de los colores (incluso aquellos cenizos apagados de las arenas), y el esforzado trabajo en cuanto a dirección de arte, que abarca desde los vestuarios (tanto de los beduinos como de los ingleses), armamento y utensilios hasta la recreación de lugares como el Sinaí o ciudades como Damasco y El Cairo.

lawrence de arabia paisajes

La fascinación que siente el protagonista por aquellos entornos se hace palpable, se justifica.

A pesar de que dura casi cuatro horas, no le sobra un solo plano. El ritmo es lo suficientemente fluido como para ajustarse tanto a la emoción de las grandilocuentes secuencias de batalla como a los momentos más reflexivos. El guión logra mantener el balance temático, mostrando la evolución, múltiples matices y progresivas transformaciones del carácter de Lawrence, sin perder de vista el contexto general, en el que confluyen los intereses de las tribus, las intenciones de los británicos, y las diferentes cosas que esperan obtener todas las partes involucradas de la guerra. La música de Maurice Jarre es exótica y adecuadamente pomposa.

lawrence o toole

Peter O’ Toole es el responsable de cargar con la mayoría del peso dramático de la película, en su papel protagónico, y cumple toda expectativa, logrando encarnar a un personaje complejísimo, lleno de matices y de contradicciones. Por otra parte, Alec Guiness y Omar Sharif, en los papeles secundarios del príncipe Faisal y Sherif Ali, hacen un trabajo igualmente destacable.

La guerra es una situación en la que todas las partes en conflicto esperan obtener un beneficio particular, pasando por encima de las demás, sin ningún sentido de la moralidad, ni de la piedad. Lawrence es un hombre compasivo que, a pesar de estar en medio de esa situación, se esfuerza por ser mejor que los demás, por mantener sus principios, parcialmente porque su egocentrismo y su narcisismo no tienen límites. Por otra parte, es consciente de que los árabes y los ingleses quieren cosas distintas, que son incompatibles, por lo que le resulta muy complicado armonizar sus lealtades. En el fondo sabe que, a pesar de sus hazañas, es un peón en el juego de los poderosos, cumpliendo órdenes, si bien oculta este hecho por todos los medios, ayudado por su megalomanía. Una interesante nota al pie es la figura del periodista norteamericano, que vende la imagen del héroe de guerra, para convencer a sus compatriotas de que se enlisten en el conflicto. Los británicos desean intervenir, arrebatándole el poder de los árabes (y asegurándose de que nunca lo tengan del todo en primer lugar), quienes no tienen ni la disposición para unirse ni la capacidad de usarlo adecuadamente, y se desgastan en luchas tribales. Al final todos sucumben ante la barbarie. Lawrence procura por todos los medios mantener su salvajismo innato a raya, pero las múltiples heridas emocionales y físicas que sufre, así como esto que ve a su alrededor, lo trastornan sin remedio.

lawrence sherif despedida

“Si yo le temo, y le quiero, ¿cómo tendrá miedo de sí mismo, él, que se odia?”

Si bien la película se toma numerosas libertades artísticas con respecto a los hechos biográficos de T. E. Lawrence, y, por consiguiente, a los hechos históricos en que dichas acciones tomaron lugar, puede vérsela de modo general como una reflexión sobre la violencia, que acontece en múltiples niveles, si bien es, principalmente, un estudio de personaje, quién pasa del esplendor de la victoria a la desilusión que nace de las cicatrices provocadas por la devastación de la guerra, de la celebridad a la irrelevancia, de la fascinación al hastío. Comúnmente se le llama épica a esta película, pero en realidad, no es más que la historia de la autodestrucción de su “héroe”, con una dimensión psicológica más profunda y trágica. Monolítica, influyente, y capaz de deslumbrar a la audiencia sin importar el paso de las décadas, merece todo el reconocimiento que se le ha dado desde su lanzamiento.

Straight Outta Compton

Straight Outta Compton (2015)

A finales de los 80, la ciudad de Compton, en donde residen comunidades afroamericanas, está plagada por la violencia, la pobreza, las pandillas y las drogas. Eazy-E, quien se dedica a traficar drogas, es convencido por Dr. Dre, un aspirante a DJ, de iniciar un grupo de hip-hop al que llaman N.W.A., junto con el rapero Ice Cube. A ellos se unen DJ Yella y MC Ren. Su sonido agresivo y letras explícitas sobre la vida en el ghetto impulsan su popularidad, y pronto su fama y fortuna crece. Sin embargo, el manager de la banda, Jerry Heller, amigo de Eazy-E, parece ocultar detalles sobre los asuntos legales y financieros del grupo.

Enérgica película biográfica que entretiene, a pesar de las licencias creativas que se toma con respecto a los hechos que narra. Después de todo, Ice Cube y Dr. Dre la coprodujeron, así que, naturalmente, no verían con buenos ojos el que se les hiciera quedar mal en pantalla. Resulta algo irónico que DJ Yella y MC Ren, a pesar de ser “consultores creativos” a duras penas tuvieran unas líneas de diálogo. También el hecho de que un ex-miembro conocido como Arabian Prince no apareciera en absoluto. Afortunadamente, el acertado casting, la convincente actuación por parte de todos los involucrados, y los ocurrentes parlamentos del guión (que se desarrolla de manera bastante efectiva hasta el momento en el que N.W.A. se disuelve, mostrando de manera interesante el conflicto con Heller) le dan verosilimitud y vitalidad a la cuestión.

straight outta compton songs

Destacan las escenas en donde se muestran las situaciones que le dan origen a las canciones más icónicas tanto de N.W.A., como de Ice Cube y Dr. Dre en los inicios de sus carreras en solitario (así como las apariciones de Snoop Dogg y Tupac, por accesorias que puedan parecer).

Otro de los grandes logros de la película consiste en mostrar el contexto social que dio pie al surgimiento de la banda, y que permitió que se convirtieran en un fenómeno de un éxito inesperado. Muchachos jóvenes, sin mayores oportunidades económicas que realizar trabajos mediocres o llevar una vida criminal, enojados con el mundo, y en particular, con la policía, que hostigaba y cometía abusos contra las negritudes estadounidenses, decidían volcar toda su ira y frustración hacia una creación musical que por su franqueza cruda y sin censura terminaría resonando con miles de personas, igual de inconformes con la sociedad en que les tocó vivir. En años recientes, el acoso policial hacia los afroamericanos parece haberse recrudecido, por lo que (tristemente), esta temática está más vigente que nunca (en especial porque el abuso policial hacia las minorías civiles no ocurre solo en Estados Unidos).

nwa prensa

“Nuestro arte es un reflejo de nuestra realidad. ¿Qué ves cuando sales de tu casa? Yo sé lo que veo. Y no es glamoroso. Armas de Rusia, cocaína de Colombia…”

Como se mencionó anteriormente, hay múltiples omisiones sobre algunos de los aspectos más controversiales de la historia del grupo. Si bien existe un componente social evidente en las letras de N.W.A., este se enfatiza de manera excesiva, aún por sobre su alarmante misoginia, así como por su fanfarronería pueril sobre el estilo de vida gángster. Durante la segunda mitad la película pierde un poco el rumbo, ya que empieza a ser contada desde la perspectiva de Dr. Dre, ignorando su conflicto con Eazy-E, enfocándose principalmente en el éxito del primero y haciendo quedar al segundo como un fracasado (que no era precisamente el caso, ya que también tenía sus discos solistas). A la reconciliación entre los dos, ante la inminente muerte de Eazy-E, se le añade una dosis de drama que resulta forzada, a pesar de la gran interpretación de Jason Mitchell.

Resulta aún más paradójico que a pesar de todo lo que se pasa por alto, se haya terminado con una película de más de dos horas y media, que, la verdad, llega a sentirse demasiado larga, sin embargo, Straight Outta Compton es atrapante, con personajes carismáticos, que a pesar de que están un poco idealizados, están igualmente bien desdibujados, y muchos detalles que vale la pena notar (aspectos como la selección musical de aquella época, e incluso los atuendos del grupo, son muy cuidados y fielmente reproducidos). A pesar de sus falencias, la película funciona, es intrigante, y tiene su interés.

Amadeus

Amadeus (1984)

El reputado compositor italiano Antonio Salieri intenta suicidarse, por lo que es recluido en un asilo psiquiátrico. Allí es visitado por el padre Vogler, quién escucha su confesión. Salieri procede a contar la historia de su vida, y de cómo terminó irremediablemente entrelazada con la de su ídolo y gran rival, Wolfgang Amadeus Mozart, al que siempre buscó destruir.

Amadeus destila elegancia en todo respecto. Las composiciones de los planos son elaboradas y tienen una cualidad pictórica bastante lograda. La dirección de arte de Karel Černý and Patrizia von Brandenstein destaca por su suntuosidad. Vestuarios, pelucas, maquillaje, disfraces, ornamentos, adornos, grandes sets que conservan la apariencia que tenían en el siglo XVIII (gran parte de la película fue rodada en locación en la ciudad natal del director, Praga, cuyo Teatro Estatal fue el lugar en donde se estrenó originalmente Don Giovanni) construyen una atmósfera que evoca refinamiento y extravagancia.

mozart marcha salieri

El carácter de los dos personajes principales se evidencia a través de su vestimenta. El jovial Mozart usaba colores vistosos, así como las pelucas más llamativas. El envidioso y rígido Salieri vestía por lo general de colores más oscuros y opacos.

Amadeus es de hecho una adaptación de la obra teatral del mismo nombre de Peter Shaffer. El guión de la película fue escrita por él mismo. Su estructura narrativa es ingeniosa (destaca el uso de los match cuts, los cuales avanzan momentos claves de la trama) y mantiene al espectador atento e interesado durante sus tres horas de duración. Tom Hulce interpreta a un Mozart muy particular, que parecería excesivamente bufón e infantil de no ser por sus momentos de gran lucidez.

salieri

Es F. Murray Abraham quien hace el mejor trabajo actoral, interpretando a un Salieri complejo y lleno de contrastes, que no se reduce a un simple antagonista.

Señalar las imprecisiones históricas y biográficas de la película es un despropósito, ya que el objetivo de Shaffer y Forman no era hacer un recuento de la vida de Mozart. Amadeus habla sobre la pérdida de la fe de Salieri, quien había consagrado su vida y su castidad a Dios, con las esperanzas de que lo inspirara, para poder llegar a ser un compositor igual de brillante a Mozart. Al ver que ese sacrificio no lo convertía automáticamente en un músico talentoso, se dejó consumir por la envidia que sentía por el joven austriaco, de tendencias libertinas, amante de las mujeres y el alcohol. Ni sus intentos de vengarse de Mozart tuvieron éxito, ni lograron traerle paz.

quema crucifijo amadeus

“From now on, we are enemies. You and I.”

Un verdadero placer para la vista (y para los oídos, ya que, como no podía ser de otra manera, la música de Mozart suena durante varias escenas clave), Amadeus logra conservar su frescura y evitar la ampulosidad de las películas biográficas de época, dándole gran peso al elemento dramático, con resultados notables.