Interview with the Vampire

Entrevista con el vampiro (1994)

A finales de la década de los 80, un reportero de nombre Daniel Molloy se topa con un pálido e imponente sujeto, llamado Louis de Pointe du Lac, quien asegura ser un vampiro. Louis le cuenta al reportero la historia de su existencia, partiendo desde el punto en el que el taimado vampiro Lestat lo convierte en uno de los no-muertos.

En estos días la imagen de los vampiros está por el piso. Durante la última década, a la audiencia global le han embutido a los colmilludos hasta el hastío (en forma de mediocres películas, series y libros), por lo que ya nadie quiere ni hablar de ellos. Algunos incluso le achacan a esta cinta el amariconamiento de los vampiros, que pasaron de ser horripilantes monstruos a sensibles niños bonitos.

Quisiera aclarar que el arquetipo ahora tan común del vampiro que reniega de su condición y termina simpatizando con los humanos es más viejo de lo que todo el mundo cree, y no fue inventado por Anne Rice, ni mucho menos. Se remite de hecho a Varney the Vampire, una de las más antiguas novelas de vampiros que existen. Y sí, la relación entre Lestat y Louis (y posteriormente entre Louis y Armand) tiene evidentes tintes homosexuales, pero, ¿acaso no resulta más interesante el hecho de que los hijos de la noche, criaturas de la oscuridad, incurran en conductas que ese Dios que los olvidó repudia (aparte de matar gente, claro)?

En cuanto a aspectos visuales, llama la atención de inmediato la impresionante dirección de arte de Dante Ferretti. La escenografía (muy bien logrados los entornos urbanos, rurales, y el teatro), los suntuosos decorados victorianos, el vestuario, y el maquillaje (crucial a la hora de concederles esa distintiva apariencia andrógina a los vampiros) están impecablemente realizados, y sumergen al público en esa atmósfera gótica del siglo XIX. Elegante, sobria, y tenebrosa, pero sin caer en lo exagerado, con un toque más bien “realista”.

theatre des vampires

Mención especial para las catacumbas del Théâtre des Vampires.

El guión, escrito por la autora de la novela, Anne Rice, roza en igual medida la genialidad y el ridículo, ya que a pesar de su originalidad, y del ingenio de algunas de sus frases, varios diálogos resultan más apropiados para una telenovela, debido a su carácter excesivamente melodramático. Hay escenas que terminan teniendo un efecto algo cómico, en algunos casos intencionalmente (imagino yo), en algunos no. El factor tiempo juega un papel crucial, la naturaleza episódica de la narrativa afianza la idea de la longevidad del protagonista, y la sensación de que lleva una existencia sin un rumbo fijo. Por suerte no se abusa de la voz en off, que solo es usada cuando es necesario.

lestat baile cadaver

Los momentos más graciosos vienen de la mano del carismático Lestat.

El casting causó controversia en su tiempo, dado que se decidió contratar a las superestrellas de la época, sin importar si se ajustaban o no a los papeles que iban a representar. El resultado final es desigual. Por ejemplo, y a pesar de que no se debe comparar la película con la novela, se supone que Armand tiene la apariencia de un adolescente con rasgos eslavos, por lo que Antonio Banderas y su acento español no me convencen demasiado. Tom Cruise sobreactúa, pero, como mencioné anteriormente, ese histrionismo es muy divertido de ver, y se ajusta perfectamente al modo de ser de Lestat (incluso el de los libros). Brad Pitt es algo más sutil en el papel de Louis, siendo pasivo y melancólico. Sus maneras afeminadas, en lugar de resultar tan evidentes como para chirriar, le dan más matices el carácter del personaje. Pero quien se lleva las palmas es una muy joven Kirsten Dunst. De veras es creíble como Claudia, una mujer adulta encerrada en el cuerpo de una niña.

claudia

Bastante bien lograda la evolución del personaje en pantalla. Claudia pasa de ser una niña indefensa, a convertirse en una caprichosa asesina, para terminar asumiendo el papel de amante de Louis, con todas las connotaciones que eso acarrea, al madurar emocional y mentalmente.

A pesar de tratar con seres sobrenaturales, Entrevista está impregnada de un marcado tinte existencialista. Al eliminar su mortalidad, las dudas que tienen los personajes sobre el sentido de sus existencias se hacen más apremiantes y pesadas. Viven agobiados por estas cuestiones. Estos vampiros no han visto evidencia de ningún ser superior, ni de algo más allá de la muerte, ni del origen y propósito de sus poderes, por lo que lo único que le trae sentido a sus existencias es alimentarse de sangre cada noche, y ver pasar los siglos, cosas completamente vacías para Louis. Es aquí donde reside la tragedia de la cinta, en la pesadumbre de una rutina eterna, que se extiende más allá de los límites de lo que cualquier mortal ha soportado. El mundo cambia, pero los personajes permanecen atrapados en un estancamiento perpetuo.

Es por esto que Interview with the Vampire no puede considerarse como una película de terror como tal, ya que al explorar más a fondo las consecuencias de la inmortalidad, se torna más ambiciosa y refinada que las toneladas de pésimas películas de vampiros que se han hecho desde su lanzamiento, cuyo único objetivo es alborotar las hormonas de una audiencia femenina adolescente, y a pesar de sus limitaciones, considero que vale mucho la pena.