Teeth

Teeth (2007)

Como resultado de la exposición a la radiación nuclear, a Dawn le crecen dientes en su vagina. Al crecer rodeada de prejuicios sobre su sexualidad, se vuelve la vocera de un grupo que promueve la castidad hasta el matrimonio. Cuando los hombres intentan aprovecharse de ella, terminan siendo horriblemente mutilados.

Parece implausible el hecho de que Teeth resulte siendo una mejor película que lo que su descripción sugiere, pero es así. El director y guionista parece estar perfectamente consciente de lo absurdo y tonto de su premisa, por lo cual dota a la película de una deliberada sensibilidad camp, especialmente durante su parte inicial. Su humor, si bien puede ser un poco pueril, es efectivo. Por ello, resulta bastante divertida, por la mayor parte. Jess Weixler hace un trabajo bastante bueno en el papel protagónico.

teeth monstruo masturbacion

Así es como muestra el tabú que existe sobre la masturbación femenina. Brillante, a su manera.

El gran problema con la película, a pesar de su originalidad, es que mezcla varios elementos a la vez, como horror (muy en el estilo de la clase B), empoderamiento femenino, y comedia sexual adolescente, sin saber equilibrar de manera adecuada estos elementos. Por ello, cambia de tono de manera demasiado abrupta. Paradójicamente, son los elementos de horror los que menos funcionan. A la película se le va la mano, y llega a ser demasiado explícita. No era necesario mostrar tantos penes mutilados, digo yo.

teeth consultorio ginecologo

La única escena en donde se balancean adecuadamente el horror y la comedia es la de la visita al ginecólogo. De antología.

Por el contrario, el mensaje feminista de la película está hasta bien planteado y concebido, dentro de todo. Inicialmente, Dawn no puede disponer de su propia sexualidad, porque siempre le enseñaron que era algo malo. Hasta en los libros de texto del colegio los órganos genitales femeninos aparecen censurados. Por el contrario, los hombres de su edad (tanto por la fuerte presión de la sociedad actual, en la cual el sexo está en todas partes, como por el hecho de tener las hormonas alborotadas) creen que pueden disponer de ella cómo y cuando les plazca, incluso si eso implica forzar a las mujeres a realizar actos sexuales con ellos aunque no lo quieran.

Dawn hace de su sexualidad un arma, con la que puede castigar a esos hombres que se comportan de manera inadecuada hacia ella. Cuando tiene una relación sexual consensuada, y en la cual es tratada con respeto, los dientes ni se asoman. La única falla que veo con el mensaje de la película es que los personajes masculinos son muy unidimensionales (por no decir que son prácticamente violadores), por lo que a la final uno queda con la sensación de que se merecen por completo lo que les pasó.

La película, si bien no es una obra maestra, tiene su interés. Cuando está en “modo comedia” funciona de maravillas. La inclusión de la leyenda urbana de la vagina dentata y su contexto histórico y cultural es un acierto. No sé si llamarla una película recomendable, pero es única. Podría sorprenderlos, así como me sorprendió a mí.

 

Advertisements