Altered States

Estados alterados (1980)

El doctor Edward Jessup estudia la esquizofrenia. A través de un inusual experimento de privación sensorial que requiere un tanque de flotación, sufre de alucinaciones que lo hacen alcanzar otros estados de conciencia. Tiene visiones sobre Cristo y el apocalipsis. Se convence de que a través de estas alucinaciones puede llegar al conocimiento de la verdad sobre el orígen del ser humano, al volver a un estado primordial. A su esposa, con quien lleva una relación distante, le empieza a preocupar esta obsesión de su marido.

Particular obra de ciencia ficción, con múltiples aspectos tanto a su favor como en su contra. Mucho se ha dicho de las secuencias alucinatorias, y la verdad, es que están logradas de manera impecable, por lo que causan una gran impresión en el espectador. Sorprendentemente, un gran porcentaje de los efectos visuales sigue viéndose bien, aún para los estándares actuales. El ritmo de la película es fluido y atrapante. Los efectos de sonido merecen ser destacados, y si bien algunas composiciones de la banda sonora no funcionan tan bien como deberían, la música por lo general está bien utilizada.

altered states hell

Las visiones infernales son abrumadoras.

Desafortunadamente, Altered States es bastante irregular. La trama es sencillamente ridícula (aquella secuencia en donde el protagonista se transforma literalmente en un hombre primitivo cae en la autoparodia), los discursos pseudocientíficos de los personajes están bien hasta cierto punto en donde se tornan cansinos y excesivos (la película quiere tomarse demasiado en serio, haciendo que el asunto parezca aún más inverosímil), hasta el punto de que terminan tomando preponderancia sobre la caracterización de los personajes y el desarrollo de la historia (que salta entre las situaciones más variopintas), desembocando en una conclusión apresurada.

william hurt altered states

La actuación es bastante regular, a veces mediocre, a veces convincente. William Hurt por lo menos hace un trabajo decente, en su primer papel cinematográfico.

Altered States presenta una mezcolanza de ideas sin mucha coherencia ni cohesión entre sí. Imágenes bíblicas, referencias al Apocalipsis, psicología, antropología, teoría de la evolución, realidades alternas, experimentos con drogas psicodélicas, y hasta rituales indígenas. Ciertamente, todas están enmarcadas dentro de la búsqueda de la verdad definitiva por parte de Eddie (descrito por su esposa como un personaje faustiano) pero están desarrolladas de una manera tan embotada y pomposa que son imposibles de considerar como algo más que “mumbo jumbo”, en palabras de otro de los personajes, el doctor Mason. Al final, se acepta que no hay verdades absolutas, y que el amor es la esencia de la vida, una idea más que válida, pero que sale prácticamente de la nada, porque la relación entre Eddie y Emily a duras penas se desarrolló en toda la película, más allá de las insistentes declaraciones verbales de amor por parte de ella.

Así es Altered States, alucinada, descabellada, tonta, pero cautivante, entretenida y muy única, dentro de todo. Una curiosidad, de esas películas “de culto” que merecen una ojeada a pesar de sus imperfecciones.