Spring Breakers

Spring Breakers (2012)

Las vacaciones de primavera son para los estudiantes un tiempo de fiestas alocadas, repletas de sexo, drogas y alcohol. Brit, Candy y Cotty no tienen dinero suficiente para irse de vacaciones con el resto de sus compañeros, pero tampoco quieren quedarse atrás, razón por la cual roban un restaurante. Ya con recursos disponibles, se llevan junto a ellas a su amiga Faith, quien pertenece a un grupo religioso. Luego de pasar varios días de descontrolada juerga en las playas de Florida, son arrestadas, pero Alien, un traficante de drogas local las libera, para enseñarles su estilo de vida de matón, en donde el dinero, las armas y los lujos tienen un papel protagónico.

No sé si esta película es brillante, o es una puta basura. Probablemente sea ambas. Bota por la ventana toda moderación, toda restricción, y toda sutileza. Es indulgencia pura. El diálogo es tan explícito, va tan al grano, que frecuentemente suena estúpido. Los colores de neón saturan la pantalla, que está ocupada mostrando de manera casi que permanente los cuerpos perpetuamente en bikini (o frecuentemente desnudos) no solo de las protagonistas, sino de prácticamente todo el mundo, con énfasis en partes particulares (como los culos, por ejemplo). Cada escena es más excesiva que la anterior. Hay varias que duran mucho más de lo que deberían. Es una película irónica, muy irónica, pero ni siquiera esa ironía es sutil, simplemente se la arrojan al espectador en la cara (como en las escenas de libertinaje donde aparece la voz en off de Faith llamando a su abuela, o los asaltos cometidos a ritmo de Britney Spears). Y, sin embargo, todo se siente tan deliberado, tan calculado, que no parece ser una exhibición de completa ineptitud por parte del director.

spring breakers piano

La selección musical consta principalmente de trap, la ya mencionada Britney Spears y Skrillex. Música horrenda, empalagosa y profundamente kitsch que idoliza un estilo de vida superficial. En otras palabras, no podría ser más acertada.

Spring Breakers es un ataque a la mentalidad materialista e inmediatista de la generación actual, que busca por todos los medios escapar de la cruda realidad que sus padres les han legado, llegando a extremos insospechados para cumplir sus insignificantes caprichos, y siendo incapaces de distinguir entre el bien y el mal, al vivir tan embebidos en sus momentos de placer. Denuncia las fantasías violentas del estilo de vida a lo gangsta, legitimadas a través de la música (rap), del cine (Scarface), de la televisión y de los videojuegos (“finge que es un puto videojuego”, le dice una de las chicas a la otra mientras se preparan a robar el restaurante). Con la notable excepción de Faith, el resto de personajes parece no tener personalidad alguna. Su única característica es su apetito insaciable por placeres nuevos, cada uno más bajo que el anterior. A pesar de ese hecho, o tal vez a causa del mismo, la película termina siendo bien actuada (resalta la elección a propósito de actrices que han participado en producciones de Disney en una obra que critica sin piedad lo vacuo de la cultura pop).

gun fellatio

Los placeres que buscan los personajes van más allá del mero hedonismo, están fundamentados en la búsqueda, acaparamiento y ejercicio del poder, a través del medio más básico: la violencia. Abusan de sí mismos y de los demás.

La idea que inicialmente se presenta de manera idílica, como la culminación de todo deseo, como la diversión suprema, es subvertida al ser explorada hasta sus últimas consecuencias, para revelarse finalmente como un infierno pesadillesco. Como en una multitud de películas, la idea del “sueño americano” es mencionada, para ser expuesta y desmentida. Un palacio lleno de dinero, armas, drogas, mujeres, y objetos exóticos, o una orgía desenfrenada que dura días enteros, podría parecer atrayente al principio, pero pronto se convertiría en una prisión. Spring Breakers hace la diferencia al ser completamente repulsiva, asquerosa, y nauseabunda, pero extrañamente inteligente, mordaz y aguda.

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Gummo

Gummo (1997)

El pueblo de Xenia, en Ohio, es arrasado por un tornado, y nunca se recobra del desastre. Sumidos en la pobreza, los habitantes del pueblo buscan maneras extrañas y autodestructivas de pasar el tiempo. Entre ellos están los adolescentes Tummler y Solomon, quienes matan gatos callejeros para venderlos a un tendero, Bunny Boy, un niño mudo que vaga por las calles con unas orejeras de conejo, y muchos otros personajes variopintos.

La experiencia de ver Gummo es similar a la de ver algo repugnante, pero ser incapaz de apartar la mirada, a pesar del asco. Un estilo de filmación casi documental se intercala con videos caseros y de archivo, provenientes de diversas fuentes escogidas por el director, en lo que constituye un destacable trabajo de edición por parte de Chris Tellefsen. Las deterioradas y decadentes locaciones (casas llenas de basura, en el desorden más absoluto), y el diseño de vestuario a cargo de Chloë Sevigny (el cual consiste en ropa que ya tenían los actores mezclada con ropa de tiendas de oferta) construyen en pantalla este pueblo olvidado y desolado, donde no pasa el tiempo, que parece estar ubicado en medio de la nada.

tummler solomon

La mayoría de los actores eran no profesionales. Este recurso ha sido usado infinidad de veces en otras películas, sin embargo, aquí destaca porque los actores fueron escogidos en base al “aura visual” que proyectaban: el de una juventud sin sueños, sin futuro.

Gummo no tiene una trama como tal, es una colección de momentos y situaciones que destacan de una u otra manera. Resultan hiperrealistas y absurdistas en partes iguales. Los diálogos son poco articulados y casi incoherentes, pero considerando el contexto de la película, son más que adecuados. La combinación de música utilizada resulta ecléctica, abarcando desde el pop de Roy Orbison y Madonna, pasando por el black metal de Mystifier y Bethlehem, canciones cristianas y tradicionales, el dark ambient de Burzum, y hasta una suite para cello de Bach.  Todos estos factores le confieren a la película el carácter de un collage (al cual, dicho sea de paso, se le pudieron haber quitado un par de “recortes”).

lucha con silla

El gran defecto de Gummo es que algunos de sus intentos en causar shock al espectador resultan forzados y poco creíbles, por su naturaleza exagerada. La película está mejor cuando muestra escenas como la que nos ocupa: dos borrachos simulando pelear contra una silla al mejor estilo lucha libre.

El nihilismo pervade hasta el aire que respiran los personajes. Miseria, abuso sexual, prostitución, transvestismo, maltrato animal, drogadicción, alcoholismo, vandalismo, racismo, ignorancia, eutanasia, y por supuesto, vacío existencial, son situaciones (algunas de ellas permeadas de un humor fatalista) que constituyen la vida diaria de los habitantes de Xenia. La cámara no emite juicios de valor sobre las conductas de los personajes. Podemos llegar a simpatizar con estos desposeídos, al ver por lo que han pasado. Tal vez por ello la película resulta teniendo algo más de humanidad y calidez de lo que uno pensaría inicialmente, trascendiendo más allá de su naturaleza ofensiva.

enano negro gay

“I’m so lonely… I’ve got no one. There’s no one left. I’ve got no one left, I’ve got no one to love me anymore.”

Una película con una atmósfera densa, llena de suciedad y tristeza, pero con una especie de extraña belleza. Hecha para hacer sentir al espectador tan incómodo como sea posible, es capaz de provocar repulsión, conmover, ofender, causar compasión y risa al mismo tiempo, en frecuentes ocasiones. No es una obra maestra, pero a pesar de caer en la autoindulgencia, es única e inolvidable.