Das Testament des Dr. Mabuse

El testamento del doctor Mabuse (1933)

El Dr. Mabuse vive recluído en un asilo psiquiátrico, escribiendo hojas y hojas llenas de planes macabros, que no parecen tener mucha importancia, hasta que empiezan a suceder en la realidad. El inspector Lohmann (curioso el hecho de que sea un personaje extraído de M) debe encontrar a los culpables, para lo cual le servirán 3 personas vinculadas de un modo u otro al Doctor: su psiquiatra, uno de sus secuaces (el cual se halla en un dilema moral, sobre si permanecer en las filas del crimen o huir con la mujer que ama), y un inspector de policía que se ha enloquecido al investigar el caso.

La película tiene muchas similaridades estilísticas con su inmediata predecesora, M al tener una iluminación oscura, pero no en exceso (como la de cientos de películas sobre criminales), y tomar lugar en entornos urbanos con una apariencia realista, a pesar de que trae de vuelta ciertos rasgos expresionistas como la presencia de elementos paranormales (bien logrado el efecto visual del fantasma de Mabuse, a pesar de su vieja data), y un par de decorados con formas irrealistas y/o grotescas, que son introducidos de manera más sutil.

hofmeister expresionismo mabuse

Este es el ejemplo más prominente en toda la cinta, y aparece de manera muy breve en pantalla, siendo utilizado solamente para mostrar la perspectiva distorsionada de la realidad que tiene el enloquecido Hofmeister.

El ritmo se ajusta a las necesidades de las situaciones presentadas en la película, al ser acelerado. Persecuciones, grandes explosiones, trampas mortales, tiroteos. Sin embargo, como consecuencia de esto, algunas escenas llegan a recurrir mucho al diálogo expositorio, el cual resulta algo obtuso. Pero bueno, al menos esto contribuye a agilizar la acción. La actuación es algo rígida, pero es de esperarse, dada la época en que fue hecha esta película y la temática que trata (quienes mejor perfeccionaron el arte de la actuación en las primeras décadas del cine fueron, de hecho, los estadounidenses). Rudolf Klein-Rogge retoma su papel del Dr. Mabuse, que había interpretado en la primera parte de la saga, en 1922, y su actuación es la más memorable, junto con tal vez la de Otto Wernicke como el inspector Lohmann.

fantasma mabuse

Con ese maquillaje (¡incluso tiene los sesos al descubierto!) todavía más.

Algunos ven en este film una alegoría al Nazismo, que por aquella época había tomado el poder en Alemania, aunque dicha interpretación es discutible a mi parecer (sin embargo, ciertos detalles como el hecho de mostrar a Mabuse autoproclamándose como el Estado, así como la arbitrariedad de sus grandes actos criminales, diseñados para eliminar toda oposición a sus ideas por parte de la sociedad, son demasiado obvios como para ignorarlos). Sin embargo, la cinta sí tuvo problemas con los Nazis. Joseph Goebbels la consideraba peligrosa “al mostrar que un grupo de individuos con la suficiente dedicación, era capaz de derribar cualquier estado por medio de la violencia”.

A pesar de que la recepción inicial a la película fue algo tibia (en parte debido al turbulento clima político de aquel año en que fue lanzada), y de ciertas limitaciones producto de la época, Das Testament es un interesante híbrido entre expresionismo mudo y thriller “moderno”, y sigue siendo bastante digerible para audiencias modernas, porque desafortunadamente, el terrorismo sigue tan vigente como nunca.

explosion fabrica mabuse

Tremenda esta explosión. El mismo Lang (quien además ponía a los actores a usar armas reales en las escenas de disparos) fue quién activó el detonador.

La influencia del Doctor Mabuse en el cine posterior no puede ser ignorada. Presentaba (para la época) un tipo nuevo y peligroso de maldad, que no tenía objetivo alguno más que causar el caos porque sí. Cometía crímenes con el único fin de provocar terror entre las masas, e introducir la anarquía y la confusión. El terrorismo llevado al extremo de la inhumanidad. Si un villano con estas características se les hace conocido, es porque, de hecho, Christopher Nolan se inspiró en el Dr. Mabuse para la versión de The Joker que aparecería en su archiconocida (y algo sobrevalorada, dicho sea de paso) The Dark Knight. Y creo que no necesito decir nada más.

M.

M. (1931)

Fritz Lang era ya un director consagrado en la república de Weimar, habiendo dirigido nada más y nada menos que Metropolis, una de las películas más influyentes de todos los tiempos, y de las más populares de la era del cine mudo. Pero los tiempos estaban cambiando, y eventualmente el sonido llegó al cine. En vez de oponer resistencia al cambio, Lang se adaptó a las nuevas tecnologías. M es su primera película sonora, y un clásico cuya influencia rivaliza a la de Metropolis.

Si bien las películas mudas de Lang tenían una atmósfera oscura y turbia, estas tenían un tinte algo pesadillesco, debido a que estaban enmarcadas en el expresionismo alemán. M expresa horrores mucho más realistas, porque la acción toma lugar en un entorno netamente urbano, donde la iluminación low-key prevalece en cuanto a la fotografía. Los claroscuros son prominentes, y contribuyen en gran medida a ilustrar en pantalla una ciudad gris en decadencia, donde el submundo criminal es el que tiene el poder, y la ciudadanía vive con miedo, en medio de la pobreza y la inseguridad.

rejas claroscuro m

Este tipo de iluminación se volvería característico del cine negro de Hollywood en años posteriores.

El lado oscuro de la humanidad es expuesto, y su carácter salvaje, reprimido bajo la fachada de la civilización, sale a la luz. La historia trata sobre Hans Beckert, un asesino de niñas, cuyos actos han dejado horrorizada a la población, que ha comenzado a buscar culpables entre ellos. Llegan al punto de intentar linchar a un hombre inocente. Las redadas que hace la policía con el fin de atrapar al asesino son cada vez más frecuentes, hasta el punto de que empiezan a convertirse en un estorbo para la mafia, quien decide tomar cartas en el asunto, encontrando a Beckert para ajusticiarlo por sus propias manos.

paralelo mafiosos policia

La película yuxtapone de manera ingeniosa a través del montaje paralelo la reunión de los mafiosos con la de la policía, para mostrar que ambas partes persiguen un mismo fin, insinuando una similaridad entre estas dos instituciones.

Siendo esta la primera película sonora de Fritz Lang, es una especie de ruptura con sus obras previas. El guión es más conciso, más fluido narrativamente, lo que permite la inclusión de elementos de un tinte psicológico y mayor desarrollo de personajes en el film, al poder describir a los mismos de manera más directa. En los primeros tiempos del cine sonoro, existían películas que abusaban de manera excesiva del diálogo. Ésta no es una de ellas. El diálogo sirve de hilo conductor, pero no redunda sobre lo que cuentan las imágenes. El icónico leitmotif del silbido que suena cada vez que aparece Beckert (o mejor, cada vez que está a punto de cometer una de sus fechorías) influenciaría el uso de este recurso sonoro en films posteriores.

beckert confesion

La perturbada interpretación de Peter Lorre, en el papel de Beckert, le dio un gran impulso a su carrera. Por desgracia, siempre lo ponían a hacer de villano, al pobrecillo.

En la película se cuestiona la relatividad de la justicia, un tema que llegaría a ser recurrente en la filmografía posterior de Lang. ¿Qué derecho puede tener un grupo de personas que cometen crímenes, consciente de que están violando la ley, a juzgar a un enfermo mental, que actúa por impulsos inconscientes? ¿Qué tan inocentes pueden ser los ciudadanos, que ante su impotencia a estos actos horripilantes, empiezan a buscar culpables donde no los hay?

En cierto modo, M muestra un panorama de la situación de la república de Weimar a principios de los años 30, ya que justamente el film está basado en reportes de noticias sobre asesinos seriales, que por aquella época tenían conmocionado al país, cuya economía estaba pasando por una situación grave luego de la Gran Depresión, sin mencionar que, al mismo tiempo, el Nazismo estaba comenzando a surgir (a ésto último aludiría en cierto modo Lang con su próxima película, Das Testament des Dr. Mabuse, pero eso ya es historia para otra entrada). Del mismo modo que en M, en donde la gente se deja llevar por sus impulsos más oscuros, ocurriría en Alemania durante los próximos años posteriores al lanzamiento del film.