Friday

Friday (1995)

Craig es un muchacho afroamericano que se queda sin trabajo al ser acusado injustamente de robo. Su amigo Smokey es un vendedor de marihuana que ama tanto esta planta, que se fumó toda la mercancía que se suponía que tenía que vender. Los dos se sientan en el porche de la casa de Craig todo el día, sin hacer gran cosa, más que fumar yerba y ver pasar el rato. Pero cuando Big Worm, el jefe de Smokey, se entera de que éste se acabó toda la yerba sin venderla, lo amenaza de muerte si no logra conseguir el dinero de las ventas antes de las 10 de la noche del viernes.

Durante los años 90 se presentaron múltiples retratos de la vida de las comunidades afroamericanas en los barrios marginales, tanto a través del cine (Boyz n the Hood, Menace II Society), como de la música (el hip hop, que llegó a la cumbre de su popularidad en aquella década, y que por supuesto, también hace de soundtrack/música de ambiente para Friday). El conocido rapero Ice Cube quiso hacer una película que mostrara el lado “amable” de la vida en el ghetto, por lo que decidió escribir esta comedia junto con DJ Pooh, y proponerle a F. Gary Gray, un director de videos musicales con el que había colaborado en el pasado, que la dirigiera (lanzando así su carrera). El resultado es una película que, a pesar de no tener el humor más fino y sutil del mundo, resulta muy divertida.

smokey

Principalmente gracias a la labor de Chris Tucker en el papel de Smokey. Este actor simplemente hace la película.

Friday no tiene una trama muy definida, se basa en las conversaciones entre los personajes, y las situaciones divertidas, que frecuentemente incluyen bromas sobre estereotipos negros, humor de inodoro, uso de drogas, y sexo. A pesar de que este tipo de humor usualmente suele cansar, o dar más asco que divertir, acá el guión tiene frescura (porque no era en ese entonces muy usual ver una comedia con esta ambientación), y la cotidianidad de las situaciones ayuda a que los chistes no se tornen tan exagerados o forzados. Hay muchas frases memorables, que se han grabado en la memoria de los fans de la película a lo largo de los años.

friday damn

“DAAAAAAAAAAAAAAAAAAAMN!”

Friday no tendrá la aspiración de ser una obra maestra, pero hace lo que se propone y lo hace bien, gracias a la energía y carisma de sus personajes, sus chistes efectivos y los embrollos particulares en los que se meten estos dos habitantes de barrio bajo en su vida diaria. Aquí puede haber tiempo para reír, incluso en medio de una balacera.

Straight Outta Compton

Straight Outta Compton (2015)

A finales de los 80, la ciudad de Compton, en donde residen comunidades afroamericanas, está plagada por la violencia, la pobreza, las pandillas y las drogas. Eazy-E, quien se dedica a traficar drogas, es convencido por Dr. Dre, un aspirante a DJ, de iniciar un grupo de hip-hop al que llaman N.W.A., junto con el rapero Ice Cube. A ellos se unen DJ Yella y MC Ren. Su sonido agresivo y letras explícitas sobre la vida en el ghetto impulsan su popularidad, y pronto su fama y fortuna crece. Sin embargo, el manager de la banda, Jerry Heller, amigo de Eazy-E, parece ocultar detalles sobre los asuntos legales y financieros del grupo.

Enérgica película biográfica que entretiene, a pesar de las licencias creativas que se toma con respecto a los hechos que narra. Después de todo, Ice Cube y Dr. Dre la coprodujeron, así que, naturalmente, no verían con buenos ojos el que se les hiciera quedar mal en pantalla. Resulta algo irónico que DJ Yella y MC Ren, a pesar de ser “consultores creativos” a duras penas tuvieran unas líneas de diálogo. También el hecho de que un ex-miembro conocido como Arabian Prince no apareciera en absoluto. Afortunadamente, el acertado casting, la convincente actuación por parte de todos los involucrados, y los ocurrentes parlamentos del guión (que se desarrolla de manera bastante efectiva hasta el momento en el que N.W.A. se disuelve, mostrando de manera interesante el conflicto con Heller) le dan verosilimitud y vitalidad a la cuestión.

straight outta compton songs

Destacan las escenas en donde se muestran las situaciones que le dan origen a las canciones más icónicas tanto de N.W.A., como de Ice Cube y Dr. Dre en los inicios de sus carreras en solitario (así como las apariciones de Snoop Dogg y Tupac, por accesorias que puedan parecer).

Otro de los grandes logros de la película consiste en mostrar el contexto social que dio pie al surgimiento de la banda, y que permitió que se convirtieran en un fenómeno de un éxito inesperado. Muchachos jóvenes, sin mayores oportunidades económicas que realizar trabajos mediocres o llevar una vida criminal, enojados con el mundo, y en particular, con la policía, que hostigaba y cometía abusos contra las negritudes estadounidenses, decidían volcar toda su ira y frustración hacia una creación musical que por su franqueza cruda y sin censura terminaría resonando con miles de personas, igual de inconformes con la sociedad en que les tocó vivir. En años recientes, el acoso policial hacia los afroamericanos parece haberse recrudecido, por lo que (tristemente), esta temática está más vigente que nunca (en especial porque el abuso policial hacia las minorías civiles no ocurre solo en Estados Unidos).

nwa prensa

“Nuestro arte es un reflejo de nuestra realidad. ¿Qué ves cuando sales de tu casa? Yo sé lo que veo. Y no es glamoroso. Armas de Rusia, cocaína de Colombia…”

Como se mencionó anteriormente, hay múltiples omisiones sobre algunos de los aspectos más controversiales de la historia del grupo. Si bien existe un componente social evidente en las letras de N.W.A., este se enfatiza de manera excesiva, aún por sobre su alarmante misoginia, así como por su fanfarronería pueril sobre el estilo de vida gángster. Durante la segunda mitad la película pierde un poco el rumbo, ya que empieza a ser contada desde la perspectiva de Dr. Dre, ignorando su conflicto con Eazy-E, enfocándose principalmente en el éxito del primero y haciendo quedar al segundo como un fracasado (que no era precisamente el caso, ya que también tenía sus discos solistas). A la reconciliación entre los dos, ante la inminente muerte de Eazy-E, se le añade una dosis de drama que resulta forzada, a pesar de la gran interpretación de Jason Mitchell.

Resulta aún más paradójico que a pesar de todo lo que se pasa por alto, se haya terminado con una película de más de dos horas y media, que, la verdad, llega a sentirse demasiado larga, sin embargo, Straight Outta Compton es atrapante, con personajes carismáticos, que a pesar de que están un poco idealizados, están igualmente bien desdibujados, y muchos detalles que vale la pena notar (aspectos como la selección musical de aquella época, e incluso los atuendos del grupo, son muy cuidados y fielmente reproducidos). A pesar de sus falencias, la película funciona, es intrigante, y tiene su interés.