The Night of the Hunter

La noche del cazador (1955)

El reverendo Harry Powell es un asesino serial, que mata principalmente mujeres viudas. Cuando es arrestado por conducir un carro robado, termina en la misma celda que un condenado a muerte, Ben Harper. Resulta que Harper se había robado 10.000 dólares, matando a dos personas en el proceso. Los hijos de Harper escondieron el dinero, y juraron no revelar su ubicación a nadie, ni siquiera a su madre. Pero accidentalmente, Harper, entre sueños, le revela estos detalles a Powell, por lo que este decide ir tras el dinero. Para ello, se acerca a la familia Harper, con la intención de casarse con la viuda, Willa, y de sonsacarle el secreto de la ubicación del “tesoro” a los dos niños, John y Pearl.

Uno de los film noir más originales que se han hecho, The Night of the Hunter está envuelto en una atmósfera de una turbidez pantanosa. Es cierto que todas las películas de la serie negra le deben al cine expresionista alemán, en cuanto a iluminación (claroscuros), angulaciones inusuales y composiciones desbalanceadas, pero con el tiempo esas influencias se fueron haciendo más sutiles hasta difuminarse en un estilo más propio. Sin embargo, la película que nos ocupa retoma con mucha más fuerza estas influencias del cine mudo. El diálogo en ocasiones es deliberadamente obtuso, embotado, y franco, a veces parecen los textos que salen en los intertítulos de aquel viejo cine no sonoro. El ritmo es constantemente acelerado y tenso. Una hora y media se van en menos de nada.

habitacion willa night hunter

El trabajo en la fotografía de Stanley Cortez es espléndido. El contraste entre la luz y la oscuridad es pronunciadísimo. El particular acentuamiento de las figuras geométricas en este plano es expresionismo puro.

El resultado es excepcional. El film proyecta una aura oscura de una magnitud muy superior a la del noir promedio. Esto, junto con su temática, la hacen cercana incluso al cine de terror. Robert Mitchum interpreta a un reverendo Powell absolutamente escalofriante, destila maldad pura. En oposición a él está nada menos que la leyenda del cine mudo, Lillian Gish, interpretando a la señora Cooper, la madre sustituta de los niños, benévola, valiente, firme, y amorosa. Este par francamente opaca al resto del reparto (personajes como la niña o la mujer de la tienda se me hacen insoportables, aunque la primera de ellas es medianamente excusable por su edad).

powell monstruo

A veces Powell es mostrado casi como un ser de carácter sobrenatural, como uno de aquellos espantos de las viejas películas de terror.

La eterna lucha entre el bien y el mal se pone de manifiesto aquí (hasta en los infames e icónicos tatuajes de “LOVE” y “HATE” de los nudillos de Powell), así como los males del extremismo religioso, del cual se aprovecha el reverendo para ganarse tanto el favor de los aldeanos, como la devoción de Willa. Si bien la naturaleza de The Night of the Hunter es bastante macabra, tiene el espíritu de un cuento de hadas. Su atmósfera irrealista acentúa su carácter. Por eso es natural que sean las fuerzas del bien las que triunfen al final.

Cuando el film salió, en 1955, fue duramente atacado por la crítica, además de ser un fracaso de taquilla. Charles Laughton no volvió a dirigir una película nunca. Hoy es reconocida como una de las mejores del género, y de la historia, y ha influenciado a muchos directores. A veces pienso que en esa época simplemente no estaban listos para The Night of the Hunter.

escena bote niños

“They abide and they endure.”