Vredens dag

Dies irae (1943)

En una aldea danesa del siglo XVII, el anciano pastor Absalon Pederssøn está casado con la joven Anne. La madre de Anne había sido acusada de brujería, pero logró salvarse prometiéndole la mano de su hija al pastor, ayudada por la intervención de Herlofs Marte. Varios años después, Marte es también acusada de brujería, por lo que acude al pastor para que interceda por ella, recordándole este viejo pacto. Es de este modo como Anne se entera de las cosas que se creían sobre su madre, y llega a creer que tiene poderes sobrenaturales. Se enamora de Martin, el hijo de su esposo, y empiezan una aventura amorosa.

Una adaptación de la obra teatral Anne Pedersdotter (la cual estaba basada parcialmente en hechos históricos), impregnada de una atmósfera opresiva y atemorizante, construída principalmente a través del uso de largos planos secuencia, que aumentan la tensión, junto con una fotografía basada en los claroscuros en blanco y negro, de un pronunciado contraste, y una rústica escenografía, muy adecuada para el periodo histórico que se representa. Sonidos como los del viento, de la tempestad, del crepitar de la hoguera, y de las campanas (que anuncian el juicio), anuncian la ira divina.

herlofs marte tortura

La religión tiene una presencia absoluta en la época que se retrata: la de la cacería de brujas. El carácter excesivamente severo del luteranismo puritano condiciona los modos de pensar, actuar, y la vida entera de los personajes (en el caso de las mujeres, esto implicaba sumisión absoluta, así como virtuosidad). Por ello, éstos le pueden achacar sus deseos reprimidos y sus culpas a la influencia del maligno. Nada escapa del castigo divino, y si la justicia del Altísimo no se manifiesta, pues las instituciones con poder actúan en nombre de Dios para invocarla hasta las últimas consecuencias, incluso si eso implica obtener testimonios forzados de una persona que podría hasta ser inocente, pero que tiene la mente nublada por la superstición.

anne confesion

“No te pregunté si querías ser mía. Te tomé. Me quedé con tu juventud. Esa injusticia no la podré remediar jamás.”

Oscura, lóbrega, casi tenebrosa, Dies irae muestra el lado más cruel y despótico de la religión, cuestionando la naturaleza de las relaciones entre el ser humano y el ser superior en el que cree (existe una ambigüedad, entre si las dos mujeres acusadas de ser brujas realmente tienen estos poderes, o todo es producto de la neurótica imaginación tanto de ellas como de los aldeanos y la Iglesia), a través de personajes construidos con psicologías muy bien detalladas.

Vampyr

Vampyr (1932)

El joven Allan Gray vive inmerso en el estudio de los vampiros y la demonología. Preocupado con supersticiones de siglos pasados, se convierte en un soñador, para quién la línea entre lo real y lo sobrenatural se torna borrosa. Una tarde, al anochecer, sus andanzas sin rumbo lo llevan a una aislada posada a la orilla del río, en una aldea llamada Courtempierre, un lugar habitado por extrañas sombras, acechado por una anciana demoníaca, un Vampyr.

La atmósfera de Vampyr es sofocante. Fotográficamente, la película tiene una apariencia borrosa, difuminada, “desteñida”. Este efecto fue logrado cuando Dreyer y el director de fotografía Rudolph Mate decidieron poner un filtro de tela situado a una cierta distancia de la cámara. La narrativa es fragmentada y difusa, y a pesar de que la trama es lineal, el espectador siente una sensación de desorientación. La actuación, en su mayoría por parte de actores no profesionales, es algo rígida. La película realmente fue filmada en Courtempierre, Francia. Las ruinosas y decaídas locaciones (que no sets) añaden a su atmósfera. No se abusa de elementos góticos convencionales en la decoración, son usados de manera mesurada.

vampyr baile sombras

Se usan efectos visuales tales como los juegos de sombras y superposiciones.

El film es un extraño híbrido de película muda y sonora. Hay efectos de sonido, hay música, hay un par de líneas de diálogo, pero también se usan bastante los intertítulos. Es más, probablemente se usan más que las palabras. Todos estos aspectos contribuyen a crear un mundo espectral, a representar el limbo entre la realidad y la ficción en el que vive sumergido el protagonista.

 

vampyr vista desde ataud

En la que es tal vez la escena mas célebre de Vampyr, Allan Gray sueña con que es enterrado vivo. La cámara asume el punto de vista del protagonista desde el ataúd. El resultado es verdaderamente escalofriante.

Más que contar una historia, o hacer una película de terror convencional, Dreyer se propuso el construir o recrear una pesadilla en pantalla. Y vaya que lo logra. Existe una cierta ambigüedad sobre sí lo que sucede es real, o un producto de la obsesiva imaginación de Gray, o ambas. Todos los aspectos visuales, sonoros y narrativos, le dan a Vampyr la apariencia de una ensoñación fantasmagórica. Así que no hay que verla esperando una narrativa cohesiva, sino dejándose envolver en su perturbadora y misteriosa aura.

vampyr marguerite chopin