The Man from London

El hombre de Londres (2007)

Maloin, un trabajador ferroviario, vive en un pueblo portuario, con su mujer y su hija. Una noche, en el muelle, dos hombres luchan a muerte por un maletín. Al final uno de ellos ahoga al otro en el mar, junto con la valija. Maloin la rescata del agua y descubre que contiene unas 55.000 libras en efectivo. Sin embargo, la presencia del asesino en las cercanías, la llegada de un detective que empieza a investigar el asunto, y su propia culpa y miedo de ser descubierto tornan a Maloin en un hombre frustrado e iracundo.

Decepcionante obra del director húngaro, impecable en la forma, pero plana en el contenido. Tarr deja atrás las alegorías sociopolíticas y alusiones filosóficas/apocalípticas, para enfocarse en una especie de drama más intimista y personal sobre la descomposición de la vida del protagonista causada por su conducta autodestructiva, algo que dio muy buenos resultados en La condena, pero no acá. Tarr podrá no ser un hombre de tramas, por lo que sería contraproducente criticar la inane historia que se nos presenta, sin embargo, sus obras suelen tener personajes interesantes, llenos de vicios, de miseria, de sufrimiento, perturbados. Aquí, la caracterización de los mismos se queda muy corta. Hay personajes menos unidimensionales en una película de superhéroes. Sólo en una escena particular se muestra el conflicto interno de Maloin de manera convincente, aquella en la que empieza a manipular frenéticamente las palancas de las vías férreas. El atroz doblaje no favorece en absoluto el trabajo de los actores.

the man from london

La fotografía sigue siendo increíble, con marcados contrastes entre luces y sombras. Los planos largos son usados de manera aún más fluida y sutil que en Sátántangó o Las Armonías de Werckmeister.

El característico ritmo lento de Tarr es muy efectivo a la hora de crear tensión en ciertos instantes particulares, pero, al persistir durante toda la duración de la película, termina teniendo un efecto insensibilizante hacia lo que se presenta. Dicha tensión nunca culmina ni se soluciona, y en últimas se termina resquebrajando, para dar paso al aburrimiento, al no ser complementada ni con personajes, ni con ideas, ni con sugestiones. Se construye una impecable atmósfera oscura y desoladora, pero no se hace absolutamente nada con ella. Ni siquiera la resolución final tiene ese efecto devastador y angustioso que permea las obras del húngaro.

man from london 2

Por momentos da la impresión de que el director se estuviese autoplagiando.

Recurrí bastante a las comparaciones con las otras películas de Tarr, porque algunas escenas y situaciones de El hombre de Londres parecen refritos de Sátántangó. Se siente hueca, falta de inspiración. Una lástima que tan impecable formalismo (que abarca desde los cuidados encuadres hasta la banda sonora, de nuevo a cargo de Mihály Vig, que tal vez sea una de las mejores que ha hecho para obra alguna del director) sea desperdiciado por completo. No sé si todos los problemas que ocurrieron durante su producción (incluyendo la falta de fondos y el suicidio del productor) influyeron en esto, pero, en últimas, aquí no hay nada que no haya hecho de mejor manera Tarr en otras obras hechas a lo largo de su carrera.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s