Jōi-uchi: Hairyō tsuma shimatsu

Rebelión (1967)

Isaburo Sasahara es un vasallo del señor feudal del clan Aisu. Él y su esposa llevan un matrimonio arreglado, sin amor. El hijo de ellos, Yogoro, está en edad de casarse, por lo que le ordenan contraer matrimonio con Ichi, la ex-concubina del señor feudal. Ella le había dado un hijo al líder del clan, por lo que no la reciben de buena manera. A pesar de esto, pronto la relación entre ella y Yogoro florece, y tienen una hija, Tomi. Ichi empieza a ser apreciada de igual manera por Isaburo. Sin embargo, el heredero legítimo del señor feudal muere, por lo que el hijo que él tuvo con Ichi se convierte en el nuevo heredero. Por lo tanto, la obligan a volver al castillo, al lado del daimyō. Isaburo y Yogoro deberán decidir, si entre dejar que ella permanezca con el señor feudal, o traerla de vuelta, aunque les cueste el prestigio de su familia, y hasta la vida.

Al igual que en su obra más conocida, Harakiri, Kobayashi cuestiona el código de honor de los samuráis y de la sociedad de aquel entonces, y muestra la represión y las trágicas consecuencias de ir en contra del orden social establecido. El ritmo lento aumenta la sensación de tensión, que va en crescendo a medida que la situación se torna cada vez más angustiosa. Los juegos entre luces y sombras enfatizan el turbio clima moral de la trama. Las composiciones meticulosas, casi pictóricas, están muy bien logradas. Destaca el uso de freeze-frame en la escena del flashback, así como los frecuentes close-ups extremos, que acentúan el dramatismo. La música destaca, al aparecer solo en ocasiones limitadas, y utilizar exclusivamente instrumentos japoneses tradicionales.

isaburo sasahara

El célebre Toshiro Mifune da lo mejor de sí, en una de sus interpretaciones más poderosas. La evolución del personaje, y su caracterización, están muy bien hechas.

Todos los personajes vivieron sus vidas apegándose al orden social, para mantener una imagen impecable ante la sociedad, a costa de su propia felicidad. Los poderosos, se aprovechaban de dicho orden para pasar por encima de los derechos de sus súbditos, quienes debían verse forzados a soportar sus abusos, para evitar perder su honor. Cuando se rebelaban contra la autoridad, eran castigados y reprimidos de manera cruel. Rebelión no es una película de escenas de acción. Las peleas son breves, pero impactantes, y están imbuidas de un carácter marcadamente fatalista. Así, de manera breve, en cuestión de instantes, van muriendo tanto rebeldes como soldados. Lo único que le importa a la sociedad y a la autoridad es mantener su imagen de respetabilidad, así cometa actos inmorales.

isaburo yogoro ichi

“Mi suegro estaba impresionado con mi habilidad con la espada. Como líder del clan Sasahara, me pidió que me uniera a la familia, a través de un matrimonio. Pero yo no tengo más talentos. En otras palabras, soy un bueno para nada. Así que para probar mi valor, he luchado para preservar nuestro buen nombre y posición social durante estos últimos 20 años. Así que, ¿por qué estoy siendo tan obstinado? En primer lugar, por la cruel injusticia cometida. Pero más que nada, el bello amor entre ustedes me ha conmovido. ¡Nunca ha habido una pizca de amor en mi vida de casado!

Tan envolvente y cautivante como desoladora y triste, Rebelión es una tragedia de grandes proporciones, maravillosamente contada, visualmente majestuosa, y llena de una carga emocional aguda y profunda.

 

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s