Los comulgantes

Nattvardsgästerna (1963)

Tomas Ericsson es el pastor de una iglesia rural. Su antigua amante, Märta, quien es atea, sigue profundamente enamorada de él, a pesar de sus rechazos y su trato frío y distante. Un atormentado profesor, Jonas Persson, siente desesperanza por el futuro de la humanidad al oir que China está desarrollando una bomba atómica. Acude al pastor en busca de consuelo, pero éste lo evade, ya que está pasando por una grave crisis de fe.

Un drama con un denso contenido existencialista, expuesto a través del magistral guión de Bergman, el cual es el foco principal de la película, junto con el gran trabajo actoral. La cámara está enfocada en sus rostros en múltiples ocasiones. Los close-ups extremos acentúan la sensación de claustrofobia y angustia que siente el protagonista. Los intrincados encuadres y la sobria fotografía de Sven Nykvist aprovechan la luz natural de manera elegante en su sencillez. No hay música extradiegética. Los efectos de sonido (el tic-tac del reloj, el tañido de las campanas, el sonido del río) provocan zozobra. La minimalista puesta en escena construye la atmósfera de vacío desesperante que permea a la película.

ericsson marta
Gunnar Björnstrand e Ingrid Thulin dan todo de sí mismos, logrando unas de las mejores actuaciones de sus respectivas carreras.

Esta es una de las películas más personales del director sueco, quien afirma que sólo llegó a tener paz consigo mismo y darse cuenta de quién era él en realidad durante la filmación de la misma. Los tintes autobiográficos se ven reflejados en el hecho de que Tomas fuera criado por una familia religiosa, que le impuso una fe severa y estricta, que raya en el fanatismo, desde la infancia. La idea de un Dios paternal, un protector, fue usada por Tomas para intentar racionalizar el caos y la maldad del ser humano, e intentar escapar a la naturaleza impredecible de la existencia, a la falta de un destino. Dicha idea estaba sostenida únicamente por su egocentrismo, ya que luego de la muerte de su esposa, empezó a dudar de ella. Amargado y desencantado, pierde incluso hasta la capacidad de amar.

tomas jonas
“¿Y si no hubiera un Dios? ¿Haría realmente alguna diferencia? La vida se volvería comprensible. Un alivio. Y así, la muerte sería el librarse de la vida. La disolución de cuerpo y alma. La crueldad, la soledad y el miedo, todas estas cosas serían directas y transparentes. El sufrimiento es incomprensible, así que no necesita explicación. No hay creador. No hay un sostenedor de la vida. No hay un diseño.”

Los comulgantes despierta más preguntas que respuestas. Es una catarsis tan liberadora como angustiosa. Critica agudamente el sentido y el significado de la fe cristiana, lamentándose al mismo tiempo de ser incapaz de creer. Una de las más grandes obras maestras de Bergman, y su película favorita de entre todas las que filmó durante su prolífica carrera.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s