El Padrino II

The Godfather Part II (1974)

Michael Corleone investiga un intento de asesinato en su contra, llevado a cabo por uno de sus socios de negocios. Mientras tanto, busca expandir sus negocios en Las Vegas y Cuba. Paralelamente, se muestra la historia de su padre, Don Vito Corleone, quien siendo un niño se ve forzado a huir de Sicilia a Nueva York para salvar su vida, y allí termina involucrándose en actividades criminales.

Opinión personal: esta película sobrepasa a su influyente pero sobreestimada predecesora, al ser aún más ambiciosa y compleja. El montaje paralelo es el medio por el cual se entrelazan las dos historias: la de la corrupción moral de Michael Corleone al llegar a la cima de su poder, y la de las vicisitudes de distinta índole por las que tuvo que pasar su padre, Vito Corleone, para conseguir el sustento de su familia. El contrapunto entre las dos líneas narrativas acentúa el carácter trágico de la obra.

michael connie
El director de fotografía Gordon Willis toma el concepto visual de la primera película (influenciado fuertemente por los claroscuros de Rembrandt y Caravaggio) y lo lleva mucho más allá, envolviendo casi todo en sombras (exceptuando a las escenas en exteriores, principalmente), para representar el carácter cada vez más amoral del protagonista.

En contraste con lo anterior, la saturación de los tonos marrones y amarillos durante las escenas protagonizadas por Vito Corleone hace que parezcan viejas fotografías en sepia. De esta manera, logra evocarse visualmente la idea de que todas estas escenas están transcurriendo en décadas pasadas. La música también ayuda a transmitir esta sensación de nostalgia, al tiempo que resalta el estado de ánimo cada vez más turbio de la película. El ritmo de la película es más bien pausado, lo cual resulta necesario, debido a la necesidad que surge de establecer una trama densa de la manera adecuada. Entre otras cosas, la lentitud favorece al tono melancólico de la película. El guión está estructurado de manera impecable, balanceando de manera muy lograda las dos historias, y construyendo una gran tensión dramática que aumenta con el paso de los minutos.

corleone sicilia
Dicha tensión se establece desde el mismo inicio del film, con el asesinato de la familia de Vito Corleone (quien era un niño de 9 años) y su huida a América.

La interpretación de Al Pacino, un actor que en ocasiones tendería al histrionismo en papeles futuros (aunque, por ejemplo, en Scarface le funciona de maravillas), es considerada por muchos como la mejor de su carrera. Su Michael Corleone es un estratega frío y absolutamente despiadado. Robert De Niro encarna a un Vito Corleone tan carismático y benévolo como sagaz e implacable. La institución de la actuación hollywoodense, Lee Strasberg, está estupendo en el papel del sigiloso antagonista Hyman Roth. En contraposición a estos tres hombres poderosos e inteligentes, está Fredo Corleone, un personaje vulnerable, lleno de inseguridades y defectos, que John Cazale interpreta de manera magistral.

fredo
“¡Yo puedo manejar las cosas! ¡Soy inteligente! ¡No como dice todo el mundo, que soy tonto! ¡Soy inteligente, y quiero que me respeten!”

Los temas explorados en El Padrino “Parte I”, tales como la autodestrucción del ser humano provocada por la ambición, la futilidad de la venganza, la validez de los principios y la manera en que estos se ponen en duda, y la inmigración italiana a los Estados Unidos, son explorados de manera más amplia en esta secuela, que lleva a su conclusión lógica todo lo planteado por la primera película. Tras la fachada de “nunca ir contra la familia” se esconde la intención de mantener el poder a toda costa. Toda noción de perdón desaparece, la única solución para subsanar las afrentas cometidas es eliminar al culpable, así sea débil o viejo, o haya hecho las cosas por error. Por otra parte, las mujeres siguen siendo relegadas al rol de esposa obediente, y son maltratadas si cuestionan las decisiones de su marido. La riqueza y el control sobre el negocio criminal que ha conseguido Michael lo aislan de todo el mundo. Él ni siquiera disfruta de su labor, viviendo constantemente en un estado de frustración, rabia y paranoia que lo convierten en un monstruo.

Portentosa pero atrapante, El Padrino II no suelta al espectador a lo largo de su intriga de más de 3 horas de duración. En cierto modo, subvierte a su predecesora, que, muy a pesar de sí misma, terminaba mostrando una cara elegante de la Mafia, y unos criminales con los que se podía empatizar porque hacían lo que hacían para salir adelante en una sociedad corrupta, tratando de ser gente decente en su vida personal. No ocurre lo mismo aquí. Los actos que comete Michael contra su propia familia lo deshumanizan. Las consecuencias de su victoria en el Padrino I resultan ser más graves de lo que parecen. Resulta perdiéndolo todo, convirtiéndose en una sombra de sí mismo. Este desenlace trágico es el cierre ideal para la historia de la familia Corleone, ya que le confiere una gran solemnidad.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s